sábado, abril 05, 2008

UN ÉXITO DE SIEMPRE

N.S.N se enorgullece en presentar su querido y ponderado clásico...

Música con cornetas.

“Cómo levantar minas”

(La placa entra girando a toda velocidad. Se escucha la música muy fuerte).

Locutor: ¡Amigos! Esta noooche, como siempre, como nunca. Con la alegría de vivir. Con la esperanza de conquistar a todas las mujeres del barrio, nuestro conductor. El mesiánico Emeeeee Deeeeeeeeeee.

(Las luces giran a lo loco, explota un cañón con papel picado. La tribuna aplaude a rabiar)

MD: (aceleradísimo) Síiii. Buenas noches. Bienvenidos a la temporada 2008 de Cómo levantar minas, el programa del macho argentino. Hoy tenemos un pro-gra-món. ¡Buenas noches, tribuna!

(La tribuna aplaude y festeja)

MD: Qué alegría verlos de nuevo. Tenemos muchas novedades, como la escenografía y saludamos a los amigos de Miami que ahora nos ven por la cadena teleuno. Ya salimos en Miami. Le agradecemos también a Trentuno por el efecto del palpel picado. Pero, si bien este programa lo hacemos todos, no sería Cómo levantar minas sin nuestro mejor amigo, ¿de quién hablo? Ya sabemos bien que no hablo de otro que el gran Cherquis. ¡Adelante Cherquis!

(Entra Cherquis con los brazos arriba, saludando)

Tribuna: ¡Cherquis, Cherquis, Cherquis!

MD: Bienvenido Cherquis.

Cherquis: Hola, hola.

MD: ¿Cómo te trató el verano? ¿Mucho levante?

Cherquis: Bueno... No sé si muuucho.

MD: Vamos, ¡cuente, cuente!

Tribuna: ¡Que cuente, que cuente!

Cherquis: Bueno, me fui a la costa, a Mar del Plata más precisamente, y en el restaurante “El pulpo viejo” conocí a la chica de la caja...pero no quiero contar mucho.

MD: Vamos campeón, cuente.

Cherquis: Bueno, está bien. Y mariscos van, ostras vienen...

MD: (cargándolo) ¡Eeeeeh!

Tribuna: Eeeeeeh

Cherquis: ¡No carguen, che!

MD: ¿Le diste?

Cherquis: ...Sí.

MD: ¡Ahí va! ¡Vamos Cherquis todavía! Un aplauso para Cherquis que la sigue poniendo y sigue siendo discreto. Para que aprendan algunos.

Tribuna: (exaltadísimos) ¡Nerpo, nerpo, nerpo!

MD: ¿Dónde era el lugar?

Cherquis: En Mar del Plata, El Pulpo Viejo...

MD: Turro, estuviste garroneando comida y pasás el aviso acá. Bueno, el año pasado estuviste haciendo notas en la calle y eso ha gustado mucho. Este año también saliste a la calle ¿no?

Cherquis: Sí, sí.

MD: Y estuviste en un lugar rarísimo para esta nota.

Cherquis: Sí. Aprovechamos la primer noche del cacerolazo y fuimos a la Plaza de Mayo para saber cómo conquista un referente del prototipo de argentino promedio.

MD: ¡Claro! Porque no hay más argentino que el de Santa Fe y Callao. ¿A ver la nota?

(Se ve a Cherquis en Plaza de Mayo con gente enfervorecida y furiosa)

Cherquis: Hoy vamos a ver cómo levanta un señor en medio de una protesta.

(Se ve a un hombre entrado en años, con anteojos y dos botellas de plástico)

Cherquis: Señor, según su experiencia, ¿cuál es la mejor manera de conquistar a una mujer?

Señor: Bueno, vea joven. En mi época era diferente. Todo era mucho mejor. Ahora las muchachas sólo piensan en sexo. Sexo, sexo, sexo. En mi época usted debía cortejar a una joven hasta que los padres lo conocieran y recién ahí uno podía darle la mano. Era todo mejor.

(Se ve a una pareja de unos cincuenta años, el hombre es más bien tranquilo, pero la mujer está sacadísima, pegándole a una cacerola con una cuchara, cantando “que se vayan todos” con la cabeza en alto y un cartel en el pecho que dice “estoy con el campo”)

Cherquis: Usted que es casado, ¿cómo conquistó a su mujer?

Hombre: Bueno, mire... (se dificulta el sonido por los gritos y los golpes de la mujer). La verdad que no fue muy difícil. Yo me estaba por casar con otra, y unos días antes la conocí a mi señora.

Cherquis: ¿Y cuánto llevan de casados?

Hombre: (suspira) 30 años (vuelve a suspirar).

Cherquis: Señora, ¿usted se dejaba seducir por su marido, o lo hizo trabajar mucho?

Mujer: Vea señor, mi marido es un hombre de bien. No como estos gobernantes que son unos inmorales. ¿Me quiere decir adónde vamos a ir a parar? Yo a Cristina, no la voté. Que quede bien clarito.

Hombre: Pero el muchacho te pregunta por nuestro casamiento...

Mujer: Bueno, sí. El era un caballero en esa época. Antes tenías que ser un caballero. Mi padre no lo quería mucho, más bien no lo quería nada. Pero después lo fue aceptando. Esa época era todo más sano. Había amor verdadero, la gente se casaba y tenían hijos, como Dios manda. Ahora todo es un viva la pepa. Lo chicos están todo el día con eso de internet y se hacen homosexuales y se agarran esa enfermedad que ni la quiero nombrar. Antes no había nada de eso. Ahora no hay más valores. Antes era un mundo sano e inocente. ¡Cuántos recuerdos! La música se podía bailar y no era de degenerados. Estaba Nino Bravo. Estaba Manolo Galván, los Pimpinela. ¡Qué época maravillosa! Ahora se drogan y toman alcohol. Está lleno de cartoneros y delincuentes. ¿Dónde están los Derechos Humanos para nosotros, los ciudadanos de bien? ¡Porque a los de Derechos Humanos no les importa que la gente decente vivamos enrejados y los delincuentes anden por la calle, ¿eh?!

Cherquis: Muchas gracias.

Mujer: ¡Cuántos recuerdos! Un saludo a Formento que lo escucho siempre en su audición.

(Vuelve al estudio)

MD: Muy buena la nota Cherquis. Saludamos al marido de la señora que después de eso le dio un ACV lo que le provocó una isquemia. Va a estar unos cuantos años callada, lamentablemente.
Gracias, Cherquis.

Cherquis: La semana que viene te adelanto que tenemos una nota sorpresa, pero con un personaje imperdible.

MD: Buenísimo. Muy bien, ahora vamos a recibir a un invitado que ya es un amigo de la casa. Lo invitamos de nuevo porque cuando estuvo acá demostró que era un ganador, pero ahora le pasó algo que lo convierte en un ganador de tiempo completo. Me refiero a nuestro querido amigo, ustedes ya saben quién es...Carlos Pantop. Fuerte ese aplauso

(La tribuna aplaude. Entra Carlos con un pantalón negro y una camisa plateada.).

Carlos: Gracias, gracias por invitarme de nuevo.

MD: Gracias a vos por venir, querido. Sentate nomás. Bueno, contanos qué te pasó. Yo te digo la verdad, cuando me enteré dije, tenemos que invitarlo a Carlos de nuevo porque es un fenómeno.

Carlos: Muchas gracias. Pero todo te lo debo a vos porque me compré tu nuevo libro-cd “Convierta a la más difícil en una dama de compañía”.

MD: Le contamos a los espectadores que ya está a la venta en todos los quiscos del país.

Carlos: Sí. Y bueno, lo que me pasó es que como vos ya sabés yo soy extra de televisión y después de haber venido acá empecé a trabajar mucho. La gente en el barrio me paraba para pedirme un autógrafo, iba a la fiambrería y me regalaban, así como una gentileza ¿no?, cien gramos de cocido. Y yo estaba otra vez en el éxito, que viste cómo es esta carrera, un día estás arriba, otro día no, pero yo estaba sintiendo el cariño de la gente. Y eso Marcelita no lo empezó a tomar bien. Estaba un poco celosa...Viste como son las mujeres.

MD: Sí. No soportan el éxito de uno.

Carlos: Exactamente. Lo que pasa...yo la entiendo, de golpe estás con un hombre que en la esquina lo para una mujer linda para pedirle una foto con el celular y ella se ponía mal. Me decía que lo que querían las minas era acostarse conmigo, que solo me querían por mi fama.

MD: Le contamos a la gente que tu novia no era otra que la famosísima Marcela Brane.

Carlos: Claro. Y bueno, pelea va, pelea viene, me cansé un día y le dije “si tengo que elegir entre mi carrera y vos, elijo mi carrera. Muchos años busqué este momento. Vos sabés bien que yo trabajé con Darín, con Dumont...no iba a dejar que una mina me lo arruinara.

MD: ¡Pero claro, hombre!

Carlos: Y después de la separación, se me hizo un agujero.

MD: Claro, un agujero emocional.

Carlos: No, un agujero en el estómago. Me dio una úlcera tremenda de la angustia. Y ahí me empecé a deprimir y el trabajo empezó a bajar. Mi popularidad descendió y el día que fui a la fiambrería y no me regalaron el jamón, ese día me di cuenta que tenía que hacer algo. Me hizo un clic. Y entonces compré tu libro y recuperé la autoestima, me dije “Acá estoy yo. Vamos Carloncha, no afloje” Y un día que fui a cobrar a la asociación de extras me encontré con Marcelita; hacía tiempo que no hablábamos y ahí nomás la agerré y le dije: “Oíme bien. Vos estás para que yo te ame y vas a volver conmigo porque soy un ganador y te vas a tener que bancar a un tipo exitoso como yo. Porque vos podrás quererme para vos sola, pero yo soy del pueblo”

MD: ¿Y qué te dijo?

Carlos: Se largó a llorar y me dijo que tenía razón. Y volvimos.

MD: ¡Un aplauso para Carlos, por favor!

(La tribuna aplaude y vitorea).

MD: Tenemos unas fotos exclusivas de la reconciliación.

(Se ven unas fotos espantosas, como de imagen de filmación congelada, en donde aparecen abrazados, con fondo blanco)

MD: Carlos, muchas gracias por estar acá de nuevo con nosotros. Nos alegramos mucho por este nuevo éxito.

Carlos: Muchas gracias. Y ya te digo, nada de esto hubiera sido posible sin tu libro-cd.

MD: No, no. El éxito es tuyo. Vos te lo merecés. Gracias por venir. Y bueno, yo me quedaría todo el día con ustedes haciendo este programa, pero el tiempo se nos acabó hoy. Les agradezco a todos por estar ahí; a la tribuna, a Cherquis, a Carlos Pantop y a las autoridades del canal por confiar nuevamente en nosotros en esta propuesta para el macho argentino. Nos vemos en el próximo...

Tribuna: ¡Cómo levantar minas!

(Música, títulos finales, fin).

1 comentario:

Mai Lirol Darling dijo...

¡Que alegría! Volvieron mis personajes favoritos. Que gusto saber que Carloncha (porque así le dicen los amigos) sigue triunfando y que Cherquis Bialo en medio del caos político nos ofrece testimonios que confirman que todo tiempo pasado fue mejor, Manolo Galván, cuanto romanticismo...