lunes, noviembre 23, 2009

AFLOJÁ

Tengo muchas quejas (porque soy un tipo corriente, y vivo las cosas cotidianas como todo el mundo, no como otros, y otras, que, con la excusa del glamour acá, glamour allá, ay que la noche del glomur, ay que la boîte del glamour, viven en otro lado. No señor; para que aprendan cómo deben tratarse las quejas cotidianas).

Primero:
Veo mucho canal 7. Me gusta (y recomiendo mucho el programa que dan los viernes "Presidentes de Latinoamerica"), pero me revienta que el noticiero del domingo dure más de una hora con la repetición de los goles de la fecha. Aflojen, loco. Está buenísimo el fútbol gratis, pero ya lo dieron, desde el viernes a hoy, hasta las once y media de la noche, ¿vas a pasar todo otra vez? Ya está. Larguen un poquito nomás.

Segundo:
¿Por qué cuando uno entra a Hotmail le sale un cartel que dice "usted va a ver todo bajo una conexión insegura, su información puede ser vista o compartida" o algo así... ¿qué es eso? ¿Qué opciones hay? Porque abajo dice "sí" "no" y "más información" y siempre hay que apretar el "sí", en caso contrario no te lo preguntaría. Si apretás "no", la pantalla te sale blanca y el asunto queda vacante.
Te están diciendo "mire, lo vamos a espiar, ¿quiere o nos metemos con otro?"; y si decís que "no, gracias" no te habilitan la cuenta. Es una extorsión elegante. Eso y decir "¿Nos autorizás a mirar qué hay? No nos importa, pero tenemos que ver, y quizás no lo veamos, pero si decís no, es porque ocultás algo y quedás vetado" es lo mismo que nada.
Vamos Hotmail...gente grande. Dejen vivir en paz. Y corre para todos los tipos que tienen empresas de correo: Gmail y Yahoo son culpables también de esa cosa, no quedan afuera. Son todos unos botones.

Tercero:
Conozco gente (una persona, no son muchos, pero una persona ya es gente. Esta parte no hace falta aclararla, pero es como que le da más importancia al post...y me da tiempo de pensar este tercer punto que es un poco vago en su contenido...en verdad es para darle un toque de humor a algo muy serio), que se queja de la seguridad y habla de un tiempo pasado que no conoció jamás, bajo el lema "antes era mejor" y "antes había códigos". Lo juro.
Fui interrogado (por esta misma persona), una, dos, mil veces, sobre qué hacer con la seguridad. Una, dos, esbocé una respuesta; a la vez mil, dije "No sé. No soy experto" y me contestó "Yo tampoco, pero qué opinás".

No es un chiste.

Eso hace el manejo de opinión. Ojo al piojo, porque cuando alguien te dice "yo tampoco, pero qué opinás" y habla de "códigos" y "antes, antes, antes", y esa persona tiene tu edad, significa que hay alguien que está haciendo mal las cosas. Hay algún dato que nos estamos perdiendo. ¿Qué importa mi opinión? No será que es sólo una prueba de ese falso agite que hay que demostrar, escandalizándose de la realidad. ¿Queda mejor ser un tipo que repite que estamos mal y que todo es una basura, o decir "no es tan así" y bancarse la que venga (porque te insultan, te lo juro, te insultan).
¿Dónde frena la influencia? ¿Brasil está mejor? ¿Alguien jura por sus hijos que Brasil está mejor y puede demostrarlo?, porque yo no lo sé y no escucho otra cosa que eso.

Última pregunta:
¿Alguien leyó a Aguinis, alguna partecita nomás, de ese libro que sacó? La verdadera pregunta es: ¿el editor debe ir preso o en verdad la censura en Argentina es un chiste y el mismo tipo que se queja hace guita mientras te lo dice?

¿Hay censura?...

¿Hasta dónde llega la influencia?

Pensalo otra vez y no digas nada: ¿hasta dónde llega la influencia?

2 comentarios:

B dijo...

hasta Charly

Anónimo dijo...

"...habla de un tiempo pasado que no conoció jamás, bajo el lema "antes era mejor" y "antes había códigos"."
Esto es una parte del ser argentino como corresponde che, ya a estas alturas podríamos admitirlo más abiertamente (aunque dudo de la especificidad del postulado, no sé si clasificarlos como argentinidad o en un sentido mucho más amplio como propio de todo reaccionario, pero bueno yo la tiro a ver si alguien se piensa algo mejor. Ya los amigos de la década del 80 (no, no la de esos raros peinados nuevos, sino la de los tipos bigotudos) estaban hablando de eso. Para ver un ejemplo rápido, pero no por ello carente de un tipo de humor muy moderno, se puede leer "Tipos de otros tiempos" de Mansilla en sus Causeries de los jueves.