Música con cornetas. Una placa débil que viene girando desde el fondo de la pantalla dice: “Cómo Levantar Minas”
MD: ¡Sí amigos! Hola y bienvenidos al primer programa de hombres y para hombres: “Cómo Levantar Minas”. Tenemos una escenografía medio chota pero el programa se banca. Tenemos también este panel de ganadores, un aplauso para ellos.
(El panel se aplaude a sí mismo. Esta conformado con unos 30 tipos, uno más perdedor que el otro. Dan lástima de sólo verlos)
MD: Bueno. Usted dirá ¿y para qué es éste programa? Y la respuesta está en el título: ¡Para levantar minas! Yo le voy a enseñar a usted, que es un hombre cabizbajo, patético y que le tiene miedo a las mujeres, cómo conquistar a cualquier chica. Vamos a aprender técnicas infalibles y para eso tengo a un acompañante que será las veces de asistente, pero después lo presento. Ahora vamos, ya mismo, al primer llamado.
Llamado: (Con voz nasal) ¡Hola!
MD: ¿Qué tal? ¿Quién habla?
Llamado: Ricardo...Ricardo de Sarandi.
MD: Qué tal querido. ¿Cuál es tu consulta Ricardo?
Ricardo: Bueno...O sea, yo tengo un problema que viene sucediendo hace tres años con una compañera de trabajo. Más bien ella trabaja en la misma cuadra que trabajo yo y cuando yo salgo a la vereda ella me mira y me parece que se me insinúa. ¿Qué puedo hacer?
MD: Sí...Ricardo. Este es un caso típico que vemos todos los días, todos los días. ¿Qué es lo que pasa? Uno sale a la calle y aparece una mina cualquiera, llamémosle “X”, y “X” no puede resistirse a verlo a uno, que, bueno, en fin, es de carne y hueso y es un ganador ¿y la mina qué dice?: “Este tipo es un ganador y me encanta” y ella, como es mujer, se nos insinúa todo el día, entonces uno tiene que pegar un salto como si se tratara de una presa.
Ricardo: ¿Y qué hago?
MD: Muy fácil querido. Ella, por lo que vos me decís, ya está seducida, porque una mina que nos mira, es porque quiere guerra (la tribuna aplaude y gesticula y afirma, festejando el comentario). Lo que vos tenés que hacer es decirle algo que la derrita. Quiero representar la escena y mostrarte cómo se hace. Para eso vamos a llamar a mi asistente Cherquis Bialo que me va a ayudar. Entrá Cherquis.
(Entra un tipo joven con un leve, muy leve y lejano parecido al periodista Ernesto Cherquis Bialo, lo cual le da su apodo)
Cherquis: (Entusiasmado con las cámaras, pero un tanto deprimido) No me gusta que me digas Cherquis.
MD: ¡Eeeeh! (A la tribuna) ¡No le gusta que le digan Cherquis!
(La tribuna grita entusiasmada y empiezan a gritar al unísono “Cherquis, Cherquis”)
Cherquis: (sonriente) Bueno, bueno. Está bien.
MD: ¡Ahí está! ¡Vamos Cherquis todavía! Bueno ¿cómo es el nombre del pibe que está e línea?
Ricardo: Ricardo.
MD: Bueno Ricardo. Prestá atención. Cherquis, vos hacés de la mina, parate ahí. Bueno, fijate querido. Yo hago de vos y estoy en el trabajo. Salgo a fumar un cigarrillo y está la chica mirando ésta carne argentina (la tribuna aplaude) y me acerco a ella, no es muy linda, pero bueh. Le digo...quedate quieto Cherquis, le digo: “Hola linda ¿solari? Acá vengo a decirte que así como vos estás acá, es evidente que yo estoy acá también porqué el destino escribió esto en algún lado, capaz en esta esquina, y por eso te voy a recitar este poema que escribí pensando en vos, con la ayuda de un ángel que es una copia de lo que vos sos, y dice así: no importa que tenga que caminar doscientos años para llegar, si tu amor está tan lejos, igual te voy a dar”. ¿La captás Roberto?
Ricardo: ¡Sí, es buenísimo!
MD: Porque lo que las minas quieren ¿qué es?, anoten muchachos, ¡quieren que uno sea guarro! Pero a la vez, hay en el discurso un romanticismo ¿te das cuenta? No quieren un tipito que venga y diga: pipipipi. ¡NO! El hombre tiene que ser macho y romántico a la vez.
(La tribuna explota de alegría y se escucha un “tiene razón”)
Ricardo: Sí. ¡Es verdad! Viste cómo son las minas...
MD: ¡Todas iguales son! Quieren que seas así, asá. Chau loco, uno es así y listo. Vení Cherquis ¿Vos cómo lo viste? ¿Puede ganar el hombre?
Cherquis: Para mí que sí. Sí le habla así, sí.
MD: ¿Está...querido?
Ricardo: Sí, sí. O sea...me lanzo directo.
MD: Te lanzás directo. Vos mismo lo dijiste. Chau eh, un abrazo.
Ricardo: Chau, chau. Un abrazo y muy bueno el programa.
MD: Bueno, vamos a charlar ahora con uno de nuestros invitados que tenía muchos problemas para conquistar a las mujeres, y ahora sale con una que es un lomo con papa fritas. Él es Carlos Sarlobe. ¿Cómo andás Carlos?
Carlos: (El tipo tiene un bigote tipo Guy Williams y una camisa como la que usaba John Travolta en “Fiebre de Sábado por la Noche”) Muy bien Marcelo. Gracias a tu curso corto de cuatro sesiones pude conquistar al amor de mi vida.
MD: Qué lindo esto. Contanos un poco.
Carlos: Bueno, yo andaba perdiendo, me había separado de mi señora, nos llevábamos muy mal y bueno, que por los chicos, que por la casa, que el sueldo, no me separaba. Al final me separé y tenía muchos problemas. Yo iba a los bailes ¿no? Y no enganchaba nada. Y yo me decía “Qué raro Carloncha”, porque mis amigos me dicen Carloncha, "no podés enganchar nada, tenés que ganar” Y completamente desesperado estaba por llamar a mi señora, la que acababa de separarme ¿no? Y ahí es que vi el cartel de tu curso de levante minas…
MD: El “levante minas en cuatro sesiones”
Carlos: Exactamente. Y después de eso, con tus consejos, me convertí en un ganador.
MD: Qué lindo testimonio. (Mirando a cámara) Y no se olviden que están abiertas las inscripciones para este mes de “Levante minas en cuatro sesiones” donde usted va a poder ser un ganador como Carlos y tantos otros. ¿Y qué pasó después, Carlos?
Carlos: Y…me convertí en una máquina sexual de ganar mujeres (la tribuna aplaude muy fuerte). Era una cosa que no podía parar.
MD: Y ahora estás saliendo con una mina que es… ¡Un espectáculo!
Carlos: Sí, sí.
MD: Y que no es otra que quién, ya todos saben quién es, la famosísima…¿lo decís vos o yo? Lo digo yo, ¡salís ahora con la famosísima Marcela Brane! Un aplauso para Carlos
(La tribuna aplaude y se ven unas fotos de la pareja que por cierto son fotos muy mal sacadas, horribles, con fondo blanco)
MD: Nos alegramos mucho por Carlos y te damos este fuerte aplauso para celebrar esa machosidad ganadora que hay en vos ahora que sos un tipo nuevo. (La tribuna aplaude)
Bueno amigos, el tiempo como saben es tirano y nos tenemos que despedir, vení Cherquis, ¿querés decir algo?
Cherquis: Un saludo a mis viejos.
MD: Este Cherquis, vos sos el primero que hay que anotar en este curso. Bueno amigos, la semana que viene va a estar con nosotros Silvio Soldán que nos va a contar como sigue siendo un ganador a pesar de todo. Y vamos a seguir dándole consejos al hombre común para que puedan tener a la mujer de sus sueños. Nos vemos la semana que viene en éste, el programa de los hombres para los hombres…En…
Toda la tribuna: “Como levantar minas”
Placa que gira con el nombre del progrma y títulos finales.
viernes, abril 27, 2007
sábado, abril 21, 2007
ESCALOFRIANTE INFORME
El diario Clarín publica la siguiente noticia:
Londres: empleados de limpieza borraron un mural valuado en 500 mil dólares
Se trataba de una pintura del famoso artista callejero Banksy, que representaba una escena de la película "Tiempo violentos". "Nuestros equipos están compuestos por limpiadores profesionales y no por críticos de arte", se excusó un responsable de la limpieza.
Sin embargo, este tipo de accidentes no sólo ocurren en Londres. Aquí en Buenos Aires se han reportado varios casos que no siempre salen a la luz, tal vez por el poco interés del público, pero son, ciertamente notables.
Esta investigación exclusiva de No Somos Nada revela las lamentables pérdidas y las explicaciones de los responsables.
En la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, durante un conteo de libros y archivos y digitalización de información, un empleado destrozó, confundiéndolos con papeles viejos de anotaciones obsoletas, algunos manuscritos de “Ficciones” la obra de Jorge Luis Borges. Ante la requisitoria del director de la entidad, el empleado contestó que “No parecían gran cosa. Eran unos papeles arrancados de cuaderno espiral con una letra muy chiquita”. El empleado fue echado una vez descubierto el trágico episodio y actualmente se encuentra trabajando en una empresa de mantenimiento que se especializa en documentos oficiales.
No menos singular es el caso que aconteció en el museo Malba durante la exposición de Fernando Botero, donde fue baleada una obra del artista valuada en dos millones de dólares. El confuso hecho fue relatado por el responsable, un guardia de seguridad del museo, del siguiente modo: “Era martes…no miércoles. Ya era la ronda nocturna y por la madrugada el lugar es muy tranquilo, entonces me dispuse a ver un poco de televisión. Estaba viendo Gran Hermano que venía bastante interesante, los chicos jugaban a las cartas y como me concentré demasiado en el juego me quedé dormido. En un momento, con las luces apagadas y todo, cuando termina la transmisión arranca un programa de compras por teléfono, pero que tiene otro volumen que el sonido de Gran Hermano, está más fuerte y cuando empieza la propaganda esa escucho “¡usted que está cansado de no poder bajar de peso!” a todo volumen y me desperté asustado, desesperado, con la única iluminación de la televisión y en la penumbra veo en frente mío a un gordo. Saqué la pistola y le disparé, llegué a vaciarle el cargador. Cuando vi que el gordo seguía en pie sospeché que algo andaba mal”
Y efectivamente algo andaba mal ya que lo que confundió con un ladrón por la sorpresa y la mala iluminación, era un cuadro del afamado artista colombiano.
El responsable de la agencia de seguridad dijo a N.S.N: “Nuestro empleado en ningún momento tuvo la mala intención de arruinar el lienzo con quince disparos (la mayoría en la cara y la entrepierna), si no que ante una situación de riesgo respondió a un inminente peligro como cualquier efectivo de esta agencia hubiera actuado: con firmeza y decisión. Nuestros agentes son protectores de la ley, no especialistas en cuadros que son todos iguales y que por cierto están bastante mal hechos. ¿No se le ocurre que dibujar gordos todo el tiempo es aburrido? Ahora discúlpenme, pero los tengo que dejar que va a empezar Gran Hermano y quiero ver quién se va de la casa”.
No menos polémico fue el caso en donde un ingeniero decidió la demolición del Cabildo de la Ciudad para montar una iglesia de los pastores brasileros. Si bien los pastores le encargaron el trabajo, no especificaron el lugar y el ingeniero resolvió que “por el valor turístico de la zona, estaría bueno hacerlo ahí” Pero no sólo eso. En un dialogo con exclusivo con N.S.N dijo: “El Cabildo representa algo ya obsoleto, todo bien con la Revolución de Mayo, no tengo nada en contra de eso, o sea, yo soy re argentino también, pero hay que darle paso al progreso, a las nuevas construcciones. ¿Para qué queremos un Cabildo ahí que molesta entre dos avenidas? La idea es sacarlo y poner la iglesia y un complejo de torres con pileta y todo. Lo que pasa es que en este país vivimos atrasados. Siempre que querés progresar, entrar al primer mundo, te ponen palos en la rueda”
El controvertido proyecto se encuentra actualmente en estudio por las autoridades nacionales y de no ser cedido el terreno, se menciona con firmeza trasladar la idea a donde está el Teatro Colón que también sería demolido, y a este complejo antes mencionado se le sumarían una cancha de tenis y un shopping.
Por último hemos dado con otro caso muy triste. En el Archivo General de la Nación, como una ironía del destino, en una limpieza y rearchivamiento de los documentación alojadas allí, en un desafortunado incidente, fueron destrozados documentos históricos. El empleado que cometió este triste hecho se excusó diciendo: “Ya me había pasado lo mismo en la Biblioteca Nacional con esos papeles viejos que parece que eran importantes. Y resulta que ordenando con un equipo de gente, voy a parar con unos pelpas muy parecidos a los otros, amarillos, letra chica todo a mano, arrancados de un cuaderno espiral, y me dije “dos veces no puede pasar lo mismo” y pensando que era una coincidencia, como una revancha del destino que me decía “dale Roberto, vengate de lo que te pasó, ahora sí son papeles viejos” y como acá está lleno de podredumbres, agarré y los rompí en mil pedazos y para estar seguro y sacarme la bronca por lo que me pasó antes, que me quedé sin laburo, a los pedazos rotos les prendí fuego mientras me reía y decía “ahora sí que estos papeles son giladas”
Pero no eran ninguna gilada. Las hojas rotas no eran otras que los manuscritos originales de muchos de los cuentos publicados en “El Aleph”, otras de las obras maestras de J. L. Borges.
El trágico error volvía a suceder y en manos de la misma persona. Una ironía que parece rozar el género fantástico y haber sido escrita por el mismísimo Borges.
El encargado de la empresa de mantenimiento dijo: “No es nuestra culpa. ¿Para qué andar juntando tantos papeles? Lo único que hacen es juntar tierra. Nuestros empleados son profesionales del mantenimiento, limpieza y organización, no críticos literarios".
Espeluznantes historias sólo dadas a conocer por N.S.N.
Seguiremos investigando.
Londres: empleados de limpieza borraron un mural valuado en 500 mil dólares
Se trataba de una pintura del famoso artista callejero Banksy, que representaba una escena de la película "Tiempo violentos". "Nuestros equipos están compuestos por limpiadores profesionales y no por críticos de arte", se excusó un responsable de la limpieza.
Sin embargo, este tipo de accidentes no sólo ocurren en Londres. Aquí en Buenos Aires se han reportado varios casos que no siempre salen a la luz, tal vez por el poco interés del público, pero son, ciertamente notables.
Esta investigación exclusiva de No Somos Nada revela las lamentables pérdidas y las explicaciones de los responsables.
En la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, durante un conteo de libros y archivos y digitalización de información, un empleado destrozó, confundiéndolos con papeles viejos de anotaciones obsoletas, algunos manuscritos de “Ficciones” la obra de Jorge Luis Borges. Ante la requisitoria del director de la entidad, el empleado contestó que “No parecían gran cosa. Eran unos papeles arrancados de cuaderno espiral con una letra muy chiquita”. El empleado fue echado una vez descubierto el trágico episodio y actualmente se encuentra trabajando en una empresa de mantenimiento que se especializa en documentos oficiales.
No menos singular es el caso que aconteció en el museo Malba durante la exposición de Fernando Botero, donde fue baleada una obra del artista valuada en dos millones de dólares. El confuso hecho fue relatado por el responsable, un guardia de seguridad del museo, del siguiente modo: “Era martes…no miércoles. Ya era la ronda nocturna y por la madrugada el lugar es muy tranquilo, entonces me dispuse a ver un poco de televisión. Estaba viendo Gran Hermano que venía bastante interesante, los chicos jugaban a las cartas y como me concentré demasiado en el juego me quedé dormido. En un momento, con las luces apagadas y todo, cuando termina la transmisión arranca un programa de compras por teléfono, pero que tiene otro volumen que el sonido de Gran Hermano, está más fuerte y cuando empieza la propaganda esa escucho “¡usted que está cansado de no poder bajar de peso!” a todo volumen y me desperté asustado, desesperado, con la única iluminación de la televisión y en la penumbra veo en frente mío a un gordo. Saqué la pistola y le disparé, llegué a vaciarle el cargador. Cuando vi que el gordo seguía en pie sospeché que algo andaba mal”
Y efectivamente algo andaba mal ya que lo que confundió con un ladrón por la sorpresa y la mala iluminación, era un cuadro del afamado artista colombiano.
El responsable de la agencia de seguridad dijo a N.S.N: “Nuestro empleado en ningún momento tuvo la mala intención de arruinar el lienzo con quince disparos (la mayoría en la cara y la entrepierna), si no que ante una situación de riesgo respondió a un inminente peligro como cualquier efectivo de esta agencia hubiera actuado: con firmeza y decisión. Nuestros agentes son protectores de la ley, no especialistas en cuadros que son todos iguales y que por cierto están bastante mal hechos. ¿No se le ocurre que dibujar gordos todo el tiempo es aburrido? Ahora discúlpenme, pero los tengo que dejar que va a empezar Gran Hermano y quiero ver quién se va de la casa”.
No menos polémico fue el caso en donde un ingeniero decidió la demolición del Cabildo de la Ciudad para montar una iglesia de los pastores brasileros. Si bien los pastores le encargaron el trabajo, no especificaron el lugar y el ingeniero resolvió que “por el valor turístico de la zona, estaría bueno hacerlo ahí” Pero no sólo eso. En un dialogo con exclusivo con N.S.N dijo: “El Cabildo representa algo ya obsoleto, todo bien con la Revolución de Mayo, no tengo nada en contra de eso, o sea, yo soy re argentino también, pero hay que darle paso al progreso, a las nuevas construcciones. ¿Para qué queremos un Cabildo ahí que molesta entre dos avenidas? La idea es sacarlo y poner la iglesia y un complejo de torres con pileta y todo. Lo que pasa es que en este país vivimos atrasados. Siempre que querés progresar, entrar al primer mundo, te ponen palos en la rueda”
El controvertido proyecto se encuentra actualmente en estudio por las autoridades nacionales y de no ser cedido el terreno, se menciona con firmeza trasladar la idea a donde está el Teatro Colón que también sería demolido, y a este complejo antes mencionado se le sumarían una cancha de tenis y un shopping.
Por último hemos dado con otro caso muy triste. En el Archivo General de la Nación, como una ironía del destino, en una limpieza y rearchivamiento de los documentación alojadas allí, en un desafortunado incidente, fueron destrozados documentos históricos. El empleado que cometió este triste hecho se excusó diciendo: “Ya me había pasado lo mismo en la Biblioteca Nacional con esos papeles viejos que parece que eran importantes. Y resulta que ordenando con un equipo de gente, voy a parar con unos pelpas muy parecidos a los otros, amarillos, letra chica todo a mano, arrancados de un cuaderno espiral, y me dije “dos veces no puede pasar lo mismo” y pensando que era una coincidencia, como una revancha del destino que me decía “dale Roberto, vengate de lo que te pasó, ahora sí son papeles viejos” y como acá está lleno de podredumbres, agarré y los rompí en mil pedazos y para estar seguro y sacarme la bronca por lo que me pasó antes, que me quedé sin laburo, a los pedazos rotos les prendí fuego mientras me reía y decía “ahora sí que estos papeles son giladas”
Pero no eran ninguna gilada. Las hojas rotas no eran otras que los manuscritos originales de muchos de los cuentos publicados en “El Aleph”, otras de las obras maestras de J. L. Borges.
El trágico error volvía a suceder y en manos de la misma persona. Una ironía que parece rozar el género fantástico y haber sido escrita por el mismísimo Borges.
El encargado de la empresa de mantenimiento dijo: “No es nuestra culpa. ¿Para qué andar juntando tantos papeles? Lo único que hacen es juntar tierra. Nuestros empleados son profesionales del mantenimiento, limpieza y organización, no críticos literarios".
Espeluznantes historias sólo dadas a conocer por N.S.N.
Seguiremos investigando.
jueves, abril 19, 2007
BUENOS AIRES (TALKIN´ BAR)
No pude, no supe, salir del camino. Había yo, como siempre, perdido el rumbo… una vez más. Muchas veces me interrogué sobre este asunto. ¿Acaso el amor es la pérdida de tiempo más grande? Probablemente. Pero aun creo que mucho peor es el desamor. Es ahí donde se pasan las largas horas buscando el olvido en un ejercicio permanente que sólo nos trae el recuerdo. Lamentaciones, tribulaciones. Acaso todas las desidias del hombre se juntan en ninguna para dar paso al eterno momento del dolor. Y a la vez es tan efímero. ¿Cuánto puede tardar el olvido? Quizás lo que tarda en llegar el próximo recuerdo.
Si todo se dividiera en comedia, en tragedia, entonces estaríamos confinados a representar un absurdo drama perpetuamente. Y entonces ¿no es la vida una enorme parodia? ¿No estamos simplemente haciendo una caricatura de algo que ya se ha visto miles de veces antes? Incluso peor: confirmar la sospecha de que todo lo vivido es ya un escrito superior. Un Guión Divino en donde no hay posibilidad de improvisación, salvo contadas excepciones.
¿Qué diferencia hay entre un amor situado en el siglo XV y éste. ¡Ninguna! Ninguna diferencia, pues todos los amores son iguales, como todas las cosas. Todo lo que nos pasó, nos pasa y nos pasará, ya le ha pasado a otros. Beethoven también se ha enamorado. Rouseeau lloró por un amor. Wilde pagó con cárcel.
Todo se repite en otra forma.
Y mientras esto sucede, en años algún joven se lamentará ya no ser amado o por la inaccesibilidad de un amor por venir. Y otro festejará un acierto y otro llorará un engaño.
Y ninguno sabrá esto que he dicho…pero lo sospecharán.
Porque ese, tal vez, sea el comienzo del primer misterio de la vida: intuir la presencia de la generalidad en lo particular y entonces saber que la pena se termina, o al menos se sobrelleva, pero sin poder saber el cómo. Ese es el misterio. A todos nos ha pasado lo mismo y no existe remedio alguno para absolutamente nada.
Y si entonces todo se representa de nuevo… ¿Cuál es el sentido de la vida?
¿Cuál es el sentido de la vida?
- ¡No se señor! ¿Me va a decir qué va a tomar o no?
- Ah sí. Disculpe. Un café, por favor.
- Ya se lo traigo. Este tipo siempre lo mismo, media hora para decir “un café”. ¡Hay cada uno!…
Si todo se dividiera en comedia, en tragedia, entonces estaríamos confinados a representar un absurdo drama perpetuamente. Y entonces ¿no es la vida una enorme parodia? ¿No estamos simplemente haciendo una caricatura de algo que ya se ha visto miles de veces antes? Incluso peor: confirmar la sospecha de que todo lo vivido es ya un escrito superior. Un Guión Divino en donde no hay posibilidad de improvisación, salvo contadas excepciones.
¿Qué diferencia hay entre un amor situado en el siglo XV y éste. ¡Ninguna! Ninguna diferencia, pues todos los amores son iguales, como todas las cosas. Todo lo que nos pasó, nos pasa y nos pasará, ya le ha pasado a otros. Beethoven también se ha enamorado. Rouseeau lloró por un amor. Wilde pagó con cárcel.
Todo se repite en otra forma.
Y mientras esto sucede, en años algún joven se lamentará ya no ser amado o por la inaccesibilidad de un amor por venir. Y otro festejará un acierto y otro llorará un engaño.
Y ninguno sabrá esto que he dicho…pero lo sospecharán.
Porque ese, tal vez, sea el comienzo del primer misterio de la vida: intuir la presencia de la generalidad en lo particular y entonces saber que la pena se termina, o al menos se sobrelleva, pero sin poder saber el cómo. Ese es el misterio. A todos nos ha pasado lo mismo y no existe remedio alguno para absolutamente nada.
Y si entonces todo se representa de nuevo… ¿Cuál es el sentido de la vida?
¿Cuál es el sentido de la vida?
- ¡No se señor! ¿Me va a decir qué va a tomar o no?
- Ah sí. Disculpe. Un café, por favor.
- Ya se lo traigo. Este tipo siempre lo mismo, media hora para decir “un café”. ¡Hay cada uno!…
miércoles, abril 11, 2007
UN AÑO
Resulta que el día 5 de abril No Somos Nada cumplió un año de vida.
Yo sabía que era en abril la cosa, pero pensé que cerca del 15, 16...¡Y no! Fue el 5. Me agarró de sorpresa.
La verdad que N.S.N me ha traido muchísimas alegrías. Me permitió desplegar algún berretín literario, gritar cosas incoherentes, destacar algunos gustos, imponer puntos de vista, compartir opiniones y lo más importante es que me ha permitido conocer gente muy buena, encantadora y talentosa.
Así que le agradezco a este extraño experimento que ha intentado mantenerse lejos del habitual blog de ideas obvias o diarios íntimos, aún fallando y siendo, muchas veces, tan obvio e íntimo como cualquiera. Pero igual lo quiero.
Gracias a todos los que leen, los que comparten sus comentarios y los que no dicen nada, porque gracias a ustedes esto va cobrando algún sentido. Es un placer escribir, inventar y descubrir todos los días algo en este espacio.
Feliz cumpleaños No Somos Nada
(Lo festejo en este momento, como una coincidencia del universo, escuchando a Rod Stewart con "Downtown train" -ahora cambió el tema y está sonando "Da ya think i´m sexy?" y no puedo parar de bailar-)
Yo sabía que era en abril la cosa, pero pensé que cerca del 15, 16...¡Y no! Fue el 5. Me agarró de sorpresa.
La verdad que N.S.N me ha traido muchísimas alegrías. Me permitió desplegar algún berretín literario, gritar cosas incoherentes, destacar algunos gustos, imponer puntos de vista, compartir opiniones y lo más importante es que me ha permitido conocer gente muy buena, encantadora y talentosa.
Así que le agradezco a este extraño experimento que ha intentado mantenerse lejos del habitual blog de ideas obvias o diarios íntimos, aún fallando y siendo, muchas veces, tan obvio e íntimo como cualquiera. Pero igual lo quiero.
Gracias a todos los que leen, los que comparten sus comentarios y los que no dicen nada, porque gracias a ustedes esto va cobrando algún sentido. Es un placer escribir, inventar y descubrir todos los días algo en este espacio.
Feliz cumpleaños No Somos Nada
(Lo festejo en este momento, como una coincidencia del universo, escuchando a Rod Stewart con "Downtown train" -ahora cambió el tema y está sonando "Da ya think i´m sexy?" y no puedo parar de bailar-)
sábado, abril 07, 2007
QUÉ EXTRAÑO ANTOJO
¿Habrá sido desde esa noche en Santa Lucía? ¡Qué noche aquella!
...Y resulta que todas las embarazadas querían lo mismo.
¡¡¡Ellas y mis hijos me reclaman!!!
...Y resulta que todas las embarazadas querían lo mismo.
¡¡¡Ellas y mis hijos me reclaman!!!
jueves, abril 05, 2007
DESCOMPENSADO (PERO SÓLO UN POQUITO)
Una vez más, el querido MD se encuentra al filo de la polémica.
Habiendo pasado una noche algo difícil, y entendiendo los giros de la moda, tuvo una -tan de moda- descompensación. Su médico personal, el doctor Cai, decide internarlo en la Clínica del Doctor Ladri y da una improvisada conferencia de prensa en la vereda, acerca del estado de salud de este tan querido personaje.
Periodista: Doctor. ¿Qué fue lo que puntualmente lo trajo hasta acá?
Dr Cai: Bueno, en mi auto vine. Es viejo, pero cumplidor.
P: (desconcertado, la salud mental del doctor se encuentra en duda desde hace varios años) No, lo que queremos saber es cómo llegó D´Onofrio a este nosocomio.
D.C: Ah. Es muy fácil. Anoche, después de haber ingerido un kilo de falopa, tres botellas de whisky, seis cajas de rivotril 100, cuatro atados de cigarrillos y un habano me llamó y me dijo que estaba bárbaro. Cuando él dice eso es porque algo anda mal, así que decidí ir y ver lo que pasaba.
P: ¿Y cómo lo encontró?
D.C: Y bueno...lo encontré bárbaro, sí, pero algo acelerado. La verdad es que la estaba pasando bomba, hasta bailamos con unas odaliscas y después pidió champagne. Ahí me di cuenta que esto no podía seguir así. En dos horas se había tomado todo eso y noté que tenía una descompensación, pero poquito nomás. Así que decidí su internación.
P: ¿Cómo ocurrió? ¿Es verdad que lo durmió para traerlo?
D.C: No, para nada. Mire, el estaba conciente cuando lo traje. Es más, entró por sus propios medios.
P: Las versiones indican lo contrario. Que entró en ambulancia.
D.C: Y es cierto, pero la venía manejando él. Sucede que sí intenté dormirlo. Le introduje una dosis intravenosa de valium y dijo "¡Cómo me gusta ésta mierda! ¡Qué bien que baja!" Así que decidí llamar a una unidad de traslado. Cuando llegó la ambulancia y la vio se puso como loco. Sacó a los dos camilleros, al conductor le prendió fuego, se aspiro las cenizas al grito de "Soy como Keith Richards" y me subió al vehículo a mí y a unas personas que estaban con él y se vino hasta acá. Me preguntaba "¿Por dónde agarro tordo?" Porque él se pierde en las calles muy fácilmente y cuando llegamos entró con ambulancia y todo al hall de entrada, la estacionó justo en el mostrador...lo extraño es que no sabe manejar, pero vieran qué bien que vino. Hizo de Recoleta a Flores en seis minutos.
P: ¿Y qué sucedió?
D.C: Ahí entró, saludó a los médicos con muchísima cordialidad, subió por el ascensor hasta el quinto piso, se metió en los cuartos a contarles chistes a los pacientes, dicho sea de paso un señor recién operado de quintuple by pass, murió a causa de la gracia que le hizo un chiste de un mono y un cazador. Medio guaso para mi gusto, pero bueh, de paso se entera la familia de este señor. La cosa es que entró en la habitación, piropeó a la enfermera y se metió en la cama. Ahí se dio cuenta de que no estaba en su casa y se puso a gritar.
P: ¿Qué gritaba?
D.C: "¡Me quiero ir, me quiero ir!" decía y luego gritó dos goles de Arsenal de un partido que daban en la televisión. Me resultó extraño porque él no es de Arsenal. La verdad fue difícil porque lo tuve que atar. Cuándo se cansó de protestar se quedó dormido y le hicimos los análisis de rutina.
P: ¿Y qué le salió?
D.C: Lo que ya he dicho, que tiene una leve descompensación por los excesos de una vida un tanto licenciosa. Pero está respondiendo muy bien al tratamiento.
P: ¿Él qué dice?
D.C: "Me quiero ir, me quiero ir ya. Los voy a matara todos. Ya van a ver cuando salga. Doctor traidor y estafador de porquería. Qué buena está la doctora del otro cuarto" y todas las cosas que dicen este tipo de pacientes.
P: ¿Qué va a pasar con D´Onofrio, doctor? ¿Se va morir?
D.C: No, porque actuamos rápido. Sin embargo quiero decir algo. El peor mal que tiene el señor D´Onofrio es su entorno. Sépanlo, su entorno lo está liquidando.
P: (Los periodistas exaltados) De nombres. ¿A quién se refiere?
D.C: No se lo puedo decir. Es un secreto profesional, está en ustedes averiguarlo.
P: Doctor ¿no es más factible qué su mal sea que se tomo un kilo de falopa en dos horas, más que su entorno? Es lo más lógico ¿no?
D.C: No. Dicho así parece lógico. Pero no tenemos ninguna evidencia desde el punto de vista clínico para decir que D´Onofrio se descompensó por todo lo ingerido. Yo más bien arriesgaría el entorno (piensa un rato) ... ¡Sí! A todas luces es el entorno.
P: ¿Cuando dice "el entorno" se refiere a Tellerman, a Macri, a Filmus o al ministro Fernández?
D.C: Fernández estaba en la boitê cuando ocurrió este lamentable episódio...No quiero decir nada más.
P: ¿Cómo sigue esto ahora?
D.C: Bueno. Es un poco complicado, pero va andar bien. Necesita descansar un poco y eliminar el entorno. Ahora si me permiten me voy que tengo que ir a tratar a Mario Pasik qué está sufriendo una psicósis múltiple desde hace cuatro horas, pero no pude salir antes. Es que a mí me gusta ducharme antes de salir y elegir el mejor traje, tardé bastante, lo admito, pero siempre estoy presentable. Adiós y muchas gracias.
Así es lo último que sabemos de este joven tan bueno, víctima de un sistema que lo endiosa y luego lo descarta y lo hace girar y sumergirse en el infierno más profundo del mundo. Los vicios y el pecado. Cuánta tragedia. Cuánta. Seguiremos informando. Buenas tardes. Vamos ganando.
Habiendo pasado una noche algo difícil, y entendiendo los giros de la moda, tuvo una -tan de moda- descompensación. Su médico personal, el doctor Cai, decide internarlo en la Clínica del Doctor Ladri y da una improvisada conferencia de prensa en la vereda, acerca del estado de salud de este tan querido personaje.
Periodista: Doctor. ¿Qué fue lo que puntualmente lo trajo hasta acá?
Dr Cai: Bueno, en mi auto vine. Es viejo, pero cumplidor.
P: (desconcertado, la salud mental del doctor se encuentra en duda desde hace varios años) No, lo que queremos saber es cómo llegó D´Onofrio a este nosocomio.
D.C: Ah. Es muy fácil. Anoche, después de haber ingerido un kilo de falopa, tres botellas de whisky, seis cajas de rivotril 100, cuatro atados de cigarrillos y un habano me llamó y me dijo que estaba bárbaro. Cuando él dice eso es porque algo anda mal, así que decidí ir y ver lo que pasaba.
P: ¿Y cómo lo encontró?
D.C: Y bueno...lo encontré bárbaro, sí, pero algo acelerado. La verdad es que la estaba pasando bomba, hasta bailamos con unas odaliscas y después pidió champagne. Ahí me di cuenta que esto no podía seguir así. En dos horas se había tomado todo eso y noté que tenía una descompensación, pero poquito nomás. Así que decidí su internación.
P: ¿Cómo ocurrió? ¿Es verdad que lo durmió para traerlo?
D.C: No, para nada. Mire, el estaba conciente cuando lo traje. Es más, entró por sus propios medios.
P: Las versiones indican lo contrario. Que entró en ambulancia.
D.C: Y es cierto, pero la venía manejando él. Sucede que sí intenté dormirlo. Le introduje una dosis intravenosa de valium y dijo "¡Cómo me gusta ésta mierda! ¡Qué bien que baja!" Así que decidí llamar a una unidad de traslado. Cuando llegó la ambulancia y la vio se puso como loco. Sacó a los dos camilleros, al conductor le prendió fuego, se aspiro las cenizas al grito de "Soy como Keith Richards" y me subió al vehículo a mí y a unas personas que estaban con él y se vino hasta acá. Me preguntaba "¿Por dónde agarro tordo?" Porque él se pierde en las calles muy fácilmente y cuando llegamos entró con ambulancia y todo al hall de entrada, la estacionó justo en el mostrador...lo extraño es que no sabe manejar, pero vieran qué bien que vino. Hizo de Recoleta a Flores en seis minutos.
P: ¿Y qué sucedió?
D.C: Ahí entró, saludó a los médicos con muchísima cordialidad, subió por el ascensor hasta el quinto piso, se metió en los cuartos a contarles chistes a los pacientes, dicho sea de paso un señor recién operado de quintuple by pass, murió a causa de la gracia que le hizo un chiste de un mono y un cazador. Medio guaso para mi gusto, pero bueh, de paso se entera la familia de este señor. La cosa es que entró en la habitación, piropeó a la enfermera y se metió en la cama. Ahí se dio cuenta de que no estaba en su casa y se puso a gritar.
P: ¿Qué gritaba?
D.C: "¡Me quiero ir, me quiero ir!" decía y luego gritó dos goles de Arsenal de un partido que daban en la televisión. Me resultó extraño porque él no es de Arsenal. La verdad fue difícil porque lo tuve que atar. Cuándo se cansó de protestar se quedó dormido y le hicimos los análisis de rutina.
P: ¿Y qué le salió?
D.C: Lo que ya he dicho, que tiene una leve descompensación por los excesos de una vida un tanto licenciosa. Pero está respondiendo muy bien al tratamiento.
P: ¿Él qué dice?
D.C: "Me quiero ir, me quiero ir ya. Los voy a matara todos. Ya van a ver cuando salga. Doctor traidor y estafador de porquería. Qué buena está la doctora del otro cuarto" y todas las cosas que dicen este tipo de pacientes.
P: ¿Qué va a pasar con D´Onofrio, doctor? ¿Se va morir?
D.C: No, porque actuamos rápido. Sin embargo quiero decir algo. El peor mal que tiene el señor D´Onofrio es su entorno. Sépanlo, su entorno lo está liquidando.
P: (Los periodistas exaltados) De nombres. ¿A quién se refiere?
D.C: No se lo puedo decir. Es un secreto profesional, está en ustedes averiguarlo.
P: Doctor ¿no es más factible qué su mal sea que se tomo un kilo de falopa en dos horas, más que su entorno? Es lo más lógico ¿no?
D.C: No. Dicho así parece lógico. Pero no tenemos ninguna evidencia desde el punto de vista clínico para decir que D´Onofrio se descompensó por todo lo ingerido. Yo más bien arriesgaría el entorno (piensa un rato) ... ¡Sí! A todas luces es el entorno.
P: ¿Cuando dice "el entorno" se refiere a Tellerman, a Macri, a Filmus o al ministro Fernández?
D.C: Fernández estaba en la boitê cuando ocurrió este lamentable episódio...No quiero decir nada más.
P: ¿Cómo sigue esto ahora?
D.C: Bueno. Es un poco complicado, pero va andar bien. Necesita descansar un poco y eliminar el entorno. Ahora si me permiten me voy que tengo que ir a tratar a Mario Pasik qué está sufriendo una psicósis múltiple desde hace cuatro horas, pero no pude salir antes. Es que a mí me gusta ducharme antes de salir y elegir el mejor traje, tardé bastante, lo admito, pero siempre estoy presentable. Adiós y muchas gracias.
Así es lo último que sabemos de este joven tan bueno, víctima de un sistema que lo endiosa y luego lo descarta y lo hace girar y sumergirse en el infierno más profundo del mundo. Los vicios y el pecado. Cuánta tragedia. Cuánta. Seguiremos informando. Buenas tardes. Vamos ganando.
martes, abril 03, 2007
¿DÉFICIT DE QUÉ?
Hoy, 20 de septiembre de 1991 digo:
(No pretendo que se lea este artículo. Es demasiado serio y largo para estar en un blog, y tiene innumerables referencias a mi propia vida -noche, desenfreno, mujeres, drogas, alcohol, confesiones terribles, cuanta guita escondí en mi vida y dónde- así que no es muy interesante, pueden pasarlo de largo).
Di por casualidad con esta estadística:
Uno de cada diez chicos en Estados Unidos toma un psicofármaco para combatir el síndrome de déficit de atención.
Repito:
Uno de cada diez chicos en Estados Unidos toma un psicofármaco para combatir el síndrome de déficit de atención.
Entonces seguí investigando.
Estos números los dice un pediatra que se llama Diller (el apellido se presta a chistes obvios) qué escribió dos libros y uno de ellos se llama "¿Debo medicar a mi hijo?". El tipo sostiene que no y que cuando le da un calmante a un pibe es para sacarlo del momento angustiante que está viviendo, más que nada por culpa de los padres. El tipo dice que son los mismos padres los que cortan los tratamientos sin remedios y lo hacen de prepo.
El Dr Diller explica muy bien este problema y enuncia algo muy cierto: los cambios son culturales y no fisiológicos. Hace cincuenta años un niño de cinco jugaba a la ronda. Hoy tiene que aprender letras y números. No está la capacidad cognitiva del pibe para esas cosas, al nivel que se busca y esa evolución lleva miles de años y se pretende cambiarla por cuestiones culturales. Da un ejemplo muy bueno. Supongamos que tenemos a un chico revoltoso en clase por el déficit de atención y la maestra lo castiga. Lo pone en un rincón y le dice "dónde no termines éstas diez divisiones en media hora, vas a conocer el rigor de ésta institución". A la media hora es probable el pibe haya hecho tres problemas y esté jugando con el lápiz. Si se le saca el lápiz va a jugar con el ombligo, y así. El doctor propone sentarlo cerca de la maestra, ponerle los problemas y si los resuelve, darle un premio ("una estrella" dice el tipo, pero se me hace que un chico de diez años tal vez se ría demasiado por recibir una estrella. No está en los intereses de un niño eso, tal vez una figurita de Navarro Montoya atajando en Chacarita y si es una nena quizás un elástico para que juegue en el recreo, aunque no se ven chicas con ese problema).
Si el chico no resuelve los problemas, se lo castiga (se procede a mostrarle la figurita de Navarro Montoya y la maestra podrá dibujarle bigotes, anteojos, y todo lo que sea gracioso para el niño sin que este pueda acceder a la foto para participar de la pintada, lo cual le creará una gran frustración)
¿Por qué digo esto?
Porque me acordé y asocié mi infancia con estas cosas. Me parecieron más comunes de lo que son, pero me sorprende que a un chico, con las inquietudes típicas de la niñez, se lo medique. Es hasta peligroso.
Yo, ya lo he contado acá varias veces, he sido un pésimo alumno y muy revoltoso. Pero descubrí, después de varias amenazas, que la discreción y la negación de las maldades eran el mejor remedio. ¿Qué me iban a hacer? ¿Me iban a dar rivotril? No viejo. Yo decidí en un momento de mi vida, cerca de tercer grado, que iba a ser un mal alumno para todo el viaje. Comprendí que mi capacidades en ciertas cuestiones eran muy limitadas y me atuve a las consecuencias. Inventé todo tipo de excusas, me llevé todas las materias a marzo desde quinto grado y nunca me importó.
Los buenos ejemplos eran las chicas (estaba muy mal visto, recordarán, que una nena se lleva una materia a diciembre aunque sea) y otros que venían medio sin saber muy bien porqué. Yo no quería ser así y me aburría y me distraía. Algunos me decían, tal vez mi padre, que lo mejor era estudiar todo el año y pasar el verano tranquilo. ¿Qué opción es esa? No era ningún buen negocio. Yo tenía una fórmula mejor: no estudiaba nunca, pasaba tranquilo once meses y estudiaba el mes anterior a los exámenes. Por supuesto que me he ganado alguna patada, pero mantuve una coherencia. De todos modos es como en "Pedro y el Lobo" porque el comentario constante era(aun siendo un estudiante de secundaria) "siempre te llevás todo a marzo"y cuando me iba bien el bocadillo era: "seguro fue de suerte" ó "sí, pero raspando".
No he conocido nunca a un varón qué su meta infantil sea aprobar una materia con determinada nota ya siendo eximido, salvo en el secundario cuando se busca llegar a un seis para zafar. Pero después... Me iba sólo bien en una materia. Quizás fui el peor promedio de todas mis clases, ¿y qué me importa?
A eso se le llama hoy déficit de atención.
Y a los chicos les meten pastillas. El problema es la motivación. Lo dice Diller y lo digo yo que tuve una vez que decidir esta cuestión: "Sí, de acá en adelante no lo intento más. Me rindo". Hay que dejar que los chicos sean, que rompan un vidrio de un pelotazo, castigarlo y reírse luego a solas de la puteadas del vecino. Si los pibes no son libres, si no tienen un radio de acción, no pueden saber ni conocer sus límites, ni tampoco sus motivaciones. Pongo un ejemplo muy sencillo: yo faltaba muchísimo, muchísimo al colegio, hasta que en la secundaria me enamoré de una compañera y con tal de verla ese año no falte más de tres días, o algo así. Y le puse garra, y me costaba, pero lo hacía. Me di cuenta que podía hacerlo. La motivación era la pendeja y noté que era algo efectivo, que resultaba y lo usé a mi favor.
Yo tuve que elegir ser mal alumno porque la circunstancias así se dieron, pero de haber sido más libre, tal vez hubiera optado por otra cosa. Los pibes no son tontos, si los ayudamos y les damos las herramientas, elijen bien. No se equivocan. Ponerles un límite está bárbaro; darles un ansiolítico es tratarlos de idiotas.
Dígale NO al síndrome de déficit de atención...son todas giladas.
(No pretendo que se lea este artículo. Es demasiado serio y largo para estar en un blog, y tiene innumerables referencias a mi propia vida -noche, desenfreno, mujeres, drogas, alcohol, confesiones terribles, cuanta guita escondí en mi vida y dónde- así que no es muy interesante, pueden pasarlo de largo).
Di por casualidad con esta estadística:
Uno de cada diez chicos en Estados Unidos toma un psicofármaco para combatir el síndrome de déficit de atención.
Repito:
Uno de cada diez chicos en Estados Unidos toma un psicofármaco para combatir el síndrome de déficit de atención.
Entonces seguí investigando.
Estos números los dice un pediatra que se llama Diller (el apellido se presta a chistes obvios) qué escribió dos libros y uno de ellos se llama "¿Debo medicar a mi hijo?". El tipo sostiene que no y que cuando le da un calmante a un pibe es para sacarlo del momento angustiante que está viviendo, más que nada por culpa de los padres. El tipo dice que son los mismos padres los que cortan los tratamientos sin remedios y lo hacen de prepo.
El Dr Diller explica muy bien este problema y enuncia algo muy cierto: los cambios son culturales y no fisiológicos. Hace cincuenta años un niño de cinco jugaba a la ronda. Hoy tiene que aprender letras y números. No está la capacidad cognitiva del pibe para esas cosas, al nivel que se busca y esa evolución lleva miles de años y se pretende cambiarla por cuestiones culturales. Da un ejemplo muy bueno. Supongamos que tenemos a un chico revoltoso en clase por el déficit de atención y la maestra lo castiga. Lo pone en un rincón y le dice "dónde no termines éstas diez divisiones en media hora, vas a conocer el rigor de ésta institución". A la media hora es probable el pibe haya hecho tres problemas y esté jugando con el lápiz. Si se le saca el lápiz va a jugar con el ombligo, y así. El doctor propone sentarlo cerca de la maestra, ponerle los problemas y si los resuelve, darle un premio ("una estrella" dice el tipo, pero se me hace que un chico de diez años tal vez se ría demasiado por recibir una estrella. No está en los intereses de un niño eso, tal vez una figurita de Navarro Montoya atajando en Chacarita y si es una nena quizás un elástico para que juegue en el recreo, aunque no se ven chicas con ese problema).
Si el chico no resuelve los problemas, se lo castiga (se procede a mostrarle la figurita de Navarro Montoya y la maestra podrá dibujarle bigotes, anteojos, y todo lo que sea gracioso para el niño sin que este pueda acceder a la foto para participar de la pintada, lo cual le creará una gran frustración)
¿Por qué digo esto?
Porque me acordé y asocié mi infancia con estas cosas. Me parecieron más comunes de lo que son, pero me sorprende que a un chico, con las inquietudes típicas de la niñez, se lo medique. Es hasta peligroso.
Yo, ya lo he contado acá varias veces, he sido un pésimo alumno y muy revoltoso. Pero descubrí, después de varias amenazas, que la discreción y la negación de las maldades eran el mejor remedio. ¿Qué me iban a hacer? ¿Me iban a dar rivotril? No viejo. Yo decidí en un momento de mi vida, cerca de tercer grado, que iba a ser un mal alumno para todo el viaje. Comprendí que mi capacidades en ciertas cuestiones eran muy limitadas y me atuve a las consecuencias. Inventé todo tipo de excusas, me llevé todas las materias a marzo desde quinto grado y nunca me importó.
Los buenos ejemplos eran las chicas (estaba muy mal visto, recordarán, que una nena se lleva una materia a diciembre aunque sea) y otros que venían medio sin saber muy bien porqué. Yo no quería ser así y me aburría y me distraía. Algunos me decían, tal vez mi padre, que lo mejor era estudiar todo el año y pasar el verano tranquilo. ¿Qué opción es esa? No era ningún buen negocio. Yo tenía una fórmula mejor: no estudiaba nunca, pasaba tranquilo once meses y estudiaba el mes anterior a los exámenes. Por supuesto que me he ganado alguna patada, pero mantuve una coherencia. De todos modos es como en "Pedro y el Lobo" porque el comentario constante era(aun siendo un estudiante de secundaria) "siempre te llevás todo a marzo"y cuando me iba bien el bocadillo era: "seguro fue de suerte" ó "sí, pero raspando".
No he conocido nunca a un varón qué su meta infantil sea aprobar una materia con determinada nota ya siendo eximido, salvo en el secundario cuando se busca llegar a un seis para zafar. Pero después... Me iba sólo bien en una materia. Quizás fui el peor promedio de todas mis clases, ¿y qué me importa?
A eso se le llama hoy déficit de atención.
Y a los chicos les meten pastillas. El problema es la motivación. Lo dice Diller y lo digo yo que tuve una vez que decidir esta cuestión: "Sí, de acá en adelante no lo intento más. Me rindo". Hay que dejar que los chicos sean, que rompan un vidrio de un pelotazo, castigarlo y reírse luego a solas de la puteadas del vecino. Si los pibes no son libres, si no tienen un radio de acción, no pueden saber ni conocer sus límites, ni tampoco sus motivaciones. Pongo un ejemplo muy sencillo: yo faltaba muchísimo, muchísimo al colegio, hasta que en la secundaria me enamoré de una compañera y con tal de verla ese año no falte más de tres días, o algo así. Y le puse garra, y me costaba, pero lo hacía. Me di cuenta que podía hacerlo. La motivación era la pendeja y noté que era algo efectivo, que resultaba y lo usé a mi favor.
Yo tuve que elegir ser mal alumno porque la circunstancias así se dieron, pero de haber sido más libre, tal vez hubiera optado por otra cosa. Los pibes no son tontos, si los ayudamos y les damos las herramientas, elijen bien. No se equivocan. Ponerles un límite está bárbaro; darles un ansiolítico es tratarlos de idiotas.
Dígale NO al síndrome de déficit de atención...son todas giladas.
lunes, abril 02, 2007
1982
Hoy 2 de abril saludo a los muchachos que han peleado en la guerra.
Una vez discutí con un profesor sobre el valor de este asunto, sobre la necesidad del combate. Por supuesto que fui echado de la clase por no decir que la guerra fue justificada y necesaria. No lo dije ni lo diré jamás. La guerra no debería ser una opción a considerar.
Pienso que hace 25 años eran reclutados muchachos más jóvenes que yo y afines. Lo demás...ya lo sabemos.
Nací luego de eso, tengo la edad de la guerra. Soy hijo de la dictadura saliente y de la democracia entrante. Soy (somos la clase 1982) la prueba viviente de este país. Tengo los años justos y necesarios...como Argentina que tiene casi dos siglos y 25 de estado continuo.
Yo no hubiera ido a la guerra, hubiera escapado, pero admito que todo mi vocabulario es de orden militar y sin saber de dónde saqué esas palabras tal vez viene conmigo de aquel resabio, tal vez del contexto. Cuando veo los videos de la época, me siento en casa, reconozco esa ciudad.
Una guerra declarada con un vaso de whisky en la mano no es algo prometedor. Ni tampoco el hierro que no es ninguna cualidad femenina, por más que a la vieja esa le digan "la dama de..."
Por eso, como argentino clase 82, saludo a todos los que fueron a pelear y volvieron con más pena que gloria, pero les digo desde acá que no fue en vano. Gracias a ustedes, las cosas han cambiado mucho.
Somos muy ingratos.
Un abrazo a todos los que enaltecen al país, lo digo en serio. Solemnidad y Respeto a los héroes. Sobre todo Respeto.
Quiero también dar mi saludo y recuerdo afectuoso, homenaje, a Norberto La Porta, que murió hoy. Luchador socialista. Político intachable. Ejemplo de como debe ser un elegido por el pueblo.
Mi recuerdo desde acá.
Una vez discutí con un profesor sobre el valor de este asunto, sobre la necesidad del combate. Por supuesto que fui echado de la clase por no decir que la guerra fue justificada y necesaria. No lo dije ni lo diré jamás. La guerra no debería ser una opción a considerar.
Pienso que hace 25 años eran reclutados muchachos más jóvenes que yo y afines. Lo demás...ya lo sabemos.
Nací luego de eso, tengo la edad de la guerra. Soy hijo de la dictadura saliente y de la democracia entrante. Soy (somos la clase 1982) la prueba viviente de este país. Tengo los años justos y necesarios...como Argentina que tiene casi dos siglos y 25 de estado continuo.
Yo no hubiera ido a la guerra, hubiera escapado, pero admito que todo mi vocabulario es de orden militar y sin saber de dónde saqué esas palabras tal vez viene conmigo de aquel resabio, tal vez del contexto. Cuando veo los videos de la época, me siento en casa, reconozco esa ciudad.
Una guerra declarada con un vaso de whisky en la mano no es algo prometedor. Ni tampoco el hierro que no es ninguna cualidad femenina, por más que a la vieja esa le digan "la dama de..."
Por eso, como argentino clase 82, saludo a todos los que fueron a pelear y volvieron con más pena que gloria, pero les digo desde acá que no fue en vano. Gracias a ustedes, las cosas han cambiado mucho.
Somos muy ingratos.
Un abrazo a todos los que enaltecen al país, lo digo en serio. Solemnidad y Respeto a los héroes. Sobre todo Respeto.
Quiero también dar mi saludo y recuerdo afectuoso, homenaje, a Norberto La Porta, que murió hoy. Luchador socialista. Político intachable. Ejemplo de como debe ser un elegido por el pueblo.
Mi recuerdo desde acá.
miércoles, marzo 28, 2007
MEMORIAS INFAMES
- ¿Y cómo estuvo su día?
- Doctor, ¡me ha pasado algo catastrófico!
- Espere, espere. ¿Qué le pasó?
- Vea, me desperté cerca de las diez de la mañana, me duché, salí a la calle y mientras iba adonde me dirigía me acuerdo que tengo que pagar la patente del auto.
- ¿Cuál es el problema?
- ¡Qué yo no tengo auto!
- Apa.
- Espere, no termina ahí. La cosa es que recordé eso pero con algunos detalles; el color del auto, las puertas, el modelo... de los nervios, entré en un bar y pedí un café sin saber bien que pasaba. Entonces me puse a recordar otras cosas, no eran muy claras, pero se podían identificar. Recordé mi ninez jugando a la pelota en Avellaneda, jugaba de tres, atrás, pero mi recuerdo me decía que yo quería ser enganche, Me mandaban atrás porque era medio malo. Después recordé como me recibí en el Nacional Buenos Aires. Después me acordé cuando me recibí de ingeniero. Faaaa ¡Qué fiesta! Y viera usted los días de estudiante. Me acordé que tuve un romance con una morocha...¡Ay Dios! ¡No sabe usted lo que era! Un bombón. Y dije: "¿qué será de la vida de esa novia que tuve alguna vez?" Me fui a mi casa, no quise ir a trabajar, de hecho no me acordaba bien dónde trabajaba. Sí me acordaba donde vivía. Me costó mucho recordarlo del todo, pero pude llegar. No pude tampoco recordar bien mi nombre. Vi unas tarjetas en mi saco que decían mi nombre y mi profesión, pero nada que ver con mis recuerdos... Mire qué raro ¿no?
Imagine que en mi casa estaría mi mujer que me tiene repodrido. Le iba a tener que mirar la cara de "¿vos qué hacés acá?" y se lo iba a tener que explicar...qué no me acordaba donde trabajaba . Llegué a casa y mi mujer no estaba, pegué un grito..."Alicia" dije, pero no estaba.
Así que me senté en el sillón a recordar cosas, sobre todo a la morocha. Qué linda que era. Cuánta pasión. Pero los recuerdos eran muy entremezclados, muy confusos. En eso miro una foto que había en una mesita y me veo y me doy cuenta...
- ¿De qué?
- De que yo ni crecí en Avellaneda, ni jugué de tres, ni quise ser enganche, ni fui al Nacional Buenos Aires, ni me recibí de ingeniero, ni me casé con una mina que no soporto y mucho menos estuve de novio con la morocha. Esos recuerdos no eran míos, Me habían cambiado los recuerdos por los de otro tipo, pero de forma incompleta, de forma débil. Yo tenía percepción de ser yo, pero también qué esos recuerdos no eran míos. El intercambio de memorias no era completo, si no más bien eran de un modo inexacto.
- ¿Usted está seguro?
- No sólo eso. Mientras me percarto de esto, me tocan el timbre. Abro la puerta y veo a un tipo al que recordé como a mí mismo. Me acordé que era yo sin ser yo, y ahí este hombre me dice: "Mire, no me va a creer, pero me parece que usted tiene algo mío" Le contesté que sí le creía y en seguida pasó a explicarme que había perdido su memoria de forma parcial intentando un ejercicio mental, donde hizo un viaje astral y la mente se le perdió por ahí porque se le cortó el hilo de plata, pero no a él, si no a una parte de sus recuerdos, a un resumen de toda su memoria. Se ve que yo al estar durmiendo conecté mi memoria en un mismo plano que la del señor y ahí se nos cambiaron medio mezcladas. El hombre me dijo que había llegado a mi casa intentando recordar donde vivía yo, ya que él poseía parte de mis recuerdos. El problema fue, que una vez que nos pusimos de acuerdo conque los dos poseiamos vivencias el uno del otro, teníamos que devolvernos los recuerdos...¿y cómo hacíamos? No íbamos a poder hacer otro viaje astral tan efectivo como ese, de hecho era peligroso, así que decidimos contarnos nuestras vidas o lo que recordábamos de ellas y así decidir cual recuerdo era de cada uno. Al principio fue un poco engorroso, luego irritante -en un momento le dije "¡eh, eso lo decís para fanfarronear"! cuando era una parte de mi vida supuestamente-. Así que convenimos en escribir nuestras vidas lo mas detalladamente posible y luego enviarnoslas. Nos dimos nuestras direcciones por si las olvidábamos y en seguida me puse a escribir. Noté que este tipo era bastante feliz dento de todo, así que le redacté algunos puntos claves y me tomé la licencia de decirle "tengo (tiene usted) una gran mujer. Tal vez lo exaspera un poco, pero recuerde que lo ama y sobretodo no se olvide nunca qué usted la ama a ella y por eso la ha elegido" Preferí que olvidara a la morocha y fuera feliz con su mujer, que en verdad sí era una gran mujer, muy linda también y que lo amaba en serio, y que no ande recordando un romance estudiantil que lo único que hace es hacerlo arrepentir todo el tiempo de su matrimoñio. Pensé que podía yo interferir tal vez para ayudar y de paso me quedaba con ese recuerdo yo, que por lo menos no fue cierto pero me cobro algo de este problema de tener la memoria de otro tipo.
Al otro día llegó una carta a mi casa del ingeniero. Me explicó que yo era separado, pero que no era tarde para llamar a mi mujer y decirle cuánto la amaba, que no podía parar de pensar en ella; que no debía dejar pasar la oportunidad. Encontré unas fotos y al verla la recordé tal cual el ingeniero me la describía. Era hermosa. Luego de respasar los recuerdos de rigor -fecha de nacimiento, madre, padre, colegio, cuadro de fútbol- mi compañero de recuerdos se despidió diciendo "Querido amigo, yo también, como supongo habrá hecho usted, por pudor y por simpatía hacia su persona, ya que yo soy usted y usted es yo desde hace un tiempo y desde ahora para siempre, ya que recordaremos cosas compartidas, he evitado recordarle algunas cosas, diría yo casi inservibles. Confíe usted en mi criterio. Algún día, si usted quiere, volverá a acordarse de todo. Es tal vez inevitable. Por otro lado le agradezco los recortes que ha hecho en mis memorias, ya que mi recuerdos borrosos me dice que algunas cosas faltan o sobran, pero no me interesan y quedesé, se lo regalo con gusto, con el recuerdo de la morocha, que yo me quedo con el de esta impresionante rubia que alguna vez supo amarlo, pero caculo yo qué tampoco le interesará ya que en algún momento, como hice yo con la morocha hoy, la recordará vagamente pero preferirá su nuevo recuerdo. El recuerdo de lo no vivido, pero tan agradable a la memoria. ¿Quiénes somos nosotros si no más que un montón de recuerdos que nos paran y nos dejan en este presente? Creo que por fin, ahora, podremos recordar el futuro. Le envió un abrazo. No lo olvidaré nunca."
Y el ingeniero tiene razón. Yo también recuerdo a alguna mina un tanto borrosa, y ahora la recuerda él. Es lo mismo. Creo que hemos preferido recordar lo que no ha sido, para poder volver a creer y a la vez, armar nuevas añoranzas que aun ni existen pero que serán posibles por el sólo hecho de querer que sucedean, mientras no nos olvidemos que eso es lo que queremos recordar algún día.
- Doctor, ¡me ha pasado algo catastrófico!
- Espere, espere. ¿Qué le pasó?
- Vea, me desperté cerca de las diez de la mañana, me duché, salí a la calle y mientras iba adonde me dirigía me acuerdo que tengo que pagar la patente del auto.
- ¿Cuál es el problema?
- ¡Qué yo no tengo auto!
- Apa.
- Espere, no termina ahí. La cosa es que recordé eso pero con algunos detalles; el color del auto, las puertas, el modelo... de los nervios, entré en un bar y pedí un café sin saber bien que pasaba. Entonces me puse a recordar otras cosas, no eran muy claras, pero se podían identificar. Recordé mi ninez jugando a la pelota en Avellaneda, jugaba de tres, atrás, pero mi recuerdo me decía que yo quería ser enganche, Me mandaban atrás porque era medio malo. Después recordé como me recibí en el Nacional Buenos Aires. Después me acordé cuando me recibí de ingeniero. Faaaa ¡Qué fiesta! Y viera usted los días de estudiante. Me acordé que tuve un romance con una morocha...¡Ay Dios! ¡No sabe usted lo que era! Un bombón. Y dije: "¿qué será de la vida de esa novia que tuve alguna vez?" Me fui a mi casa, no quise ir a trabajar, de hecho no me acordaba bien dónde trabajaba. Sí me acordaba donde vivía. Me costó mucho recordarlo del todo, pero pude llegar. No pude tampoco recordar bien mi nombre. Vi unas tarjetas en mi saco que decían mi nombre y mi profesión, pero nada que ver con mis recuerdos... Mire qué raro ¿no?
Imagine que en mi casa estaría mi mujer que me tiene repodrido. Le iba a tener que mirar la cara de "¿vos qué hacés acá?" y se lo iba a tener que explicar...qué no me acordaba donde trabajaba . Llegué a casa y mi mujer no estaba, pegué un grito..."Alicia" dije, pero no estaba.
Así que me senté en el sillón a recordar cosas, sobre todo a la morocha. Qué linda que era. Cuánta pasión. Pero los recuerdos eran muy entremezclados, muy confusos. En eso miro una foto que había en una mesita y me veo y me doy cuenta...
- ¿De qué?
- De que yo ni crecí en Avellaneda, ni jugué de tres, ni quise ser enganche, ni fui al Nacional Buenos Aires, ni me recibí de ingeniero, ni me casé con una mina que no soporto y mucho menos estuve de novio con la morocha. Esos recuerdos no eran míos, Me habían cambiado los recuerdos por los de otro tipo, pero de forma incompleta, de forma débil. Yo tenía percepción de ser yo, pero también qué esos recuerdos no eran míos. El intercambio de memorias no era completo, si no más bien eran de un modo inexacto.
- ¿Usted está seguro?
- No sólo eso. Mientras me percarto de esto, me tocan el timbre. Abro la puerta y veo a un tipo al que recordé como a mí mismo. Me acordé que era yo sin ser yo, y ahí este hombre me dice: "Mire, no me va a creer, pero me parece que usted tiene algo mío" Le contesté que sí le creía y en seguida pasó a explicarme que había perdido su memoria de forma parcial intentando un ejercicio mental, donde hizo un viaje astral y la mente se le perdió por ahí porque se le cortó el hilo de plata, pero no a él, si no a una parte de sus recuerdos, a un resumen de toda su memoria. Se ve que yo al estar durmiendo conecté mi memoria en un mismo plano que la del señor y ahí se nos cambiaron medio mezcladas. El hombre me dijo que había llegado a mi casa intentando recordar donde vivía yo, ya que él poseía parte de mis recuerdos. El problema fue, que una vez que nos pusimos de acuerdo conque los dos poseiamos vivencias el uno del otro, teníamos que devolvernos los recuerdos...¿y cómo hacíamos? No íbamos a poder hacer otro viaje astral tan efectivo como ese, de hecho era peligroso, así que decidimos contarnos nuestras vidas o lo que recordábamos de ellas y así decidir cual recuerdo era de cada uno. Al principio fue un poco engorroso, luego irritante -en un momento le dije "¡eh, eso lo decís para fanfarronear"! cuando era una parte de mi vida supuestamente-. Así que convenimos en escribir nuestras vidas lo mas detalladamente posible y luego enviarnoslas. Nos dimos nuestras direcciones por si las olvidábamos y en seguida me puse a escribir. Noté que este tipo era bastante feliz dento de todo, así que le redacté algunos puntos claves y me tomé la licencia de decirle "tengo (tiene usted) una gran mujer. Tal vez lo exaspera un poco, pero recuerde que lo ama y sobretodo no se olvide nunca qué usted la ama a ella y por eso la ha elegido" Preferí que olvidara a la morocha y fuera feliz con su mujer, que en verdad sí era una gran mujer, muy linda también y que lo amaba en serio, y que no ande recordando un romance estudiantil que lo único que hace es hacerlo arrepentir todo el tiempo de su matrimoñio. Pensé que podía yo interferir tal vez para ayudar y de paso me quedaba con ese recuerdo yo, que por lo menos no fue cierto pero me cobro algo de este problema de tener la memoria de otro tipo.
Al otro día llegó una carta a mi casa del ingeniero. Me explicó que yo era separado, pero que no era tarde para llamar a mi mujer y decirle cuánto la amaba, que no podía parar de pensar en ella; que no debía dejar pasar la oportunidad. Encontré unas fotos y al verla la recordé tal cual el ingeniero me la describía. Era hermosa. Luego de respasar los recuerdos de rigor -fecha de nacimiento, madre, padre, colegio, cuadro de fútbol- mi compañero de recuerdos se despidió diciendo "Querido amigo, yo también, como supongo habrá hecho usted, por pudor y por simpatía hacia su persona, ya que yo soy usted y usted es yo desde hace un tiempo y desde ahora para siempre, ya que recordaremos cosas compartidas, he evitado recordarle algunas cosas, diría yo casi inservibles. Confíe usted en mi criterio. Algún día, si usted quiere, volverá a acordarse de todo. Es tal vez inevitable. Por otro lado le agradezco los recortes que ha hecho en mis memorias, ya que mi recuerdos borrosos me dice que algunas cosas faltan o sobran, pero no me interesan y quedesé, se lo regalo con gusto, con el recuerdo de la morocha, que yo me quedo con el de esta impresionante rubia que alguna vez supo amarlo, pero caculo yo qué tampoco le interesará ya que en algún momento, como hice yo con la morocha hoy, la recordará vagamente pero preferirá su nuevo recuerdo. El recuerdo de lo no vivido, pero tan agradable a la memoria. ¿Quiénes somos nosotros si no más que un montón de recuerdos que nos paran y nos dejan en este presente? Creo que por fin, ahora, podremos recordar el futuro. Le envió un abrazo. No lo olvidaré nunca."
Y el ingeniero tiene razón. Yo también recuerdo a alguna mina un tanto borrosa, y ahora la recuerda él. Es lo mismo. Creo que hemos preferido recordar lo que no ha sido, para poder volver a creer y a la vez, armar nuevas añoranzas que aun ni existen pero que serán posibles por el sólo hecho de querer que sucedean, mientras no nos olvidemos que eso es lo que queremos recordar algún día.
lunes, marzo 26, 2007
AIRE ACONDICIONADO
Si el fuerte dolor de cabeza me perimte decir que:
Intento, con desesperación, convertirlo todo en arte (como si fuera posible tal cosa). Hoy, desde algún lugar desconocido, aparecen recuerdos gratos, romances, aventuras.
No volvería a nada, salvo a una sola noche...
Soy el mejor soldado, pero sé cuando caer rendido. Este pibito anda rengo, el corazón lo indica así, pero no se cae. No se cae más. No me caigo más.
Pero sé cuando rendirme. Y rendirse no es arrodillarse, es saberse vencido. El recuerdo me ha vencido.
Por orgullo, cerré la puerta alguna vez...
Es que el precio del amor es altísimo. A la gratitud sobreviene el dolor, la desidia, el desengaño. Y entonces ¿qué vale más? ¿El buen recuerdo, o el malo?
He preferido evitar aquellos eufemismos posteriores al amor, esos del orden del rechazo. Me parecen escandalosos, humillantes.
Ya es tarde para volver atrás, pero no es tarde para contar, antes de arrepentirme, que alguna vez mi lujo fue prender un aire acondicionado.
Y ese recuerdo me duele, como duele todo lo ulterior.
He pagado un precio altísimo por amar y aun cuando no he amado también.
Y pienso, desde lejos, que solo ese frío artificial en pleno verano puede evitar que caiga esta lágrima por venir. Y se hace una paradoja porque ese mismo recuerdo, la lejanía con ese instante, es lo que apura el llanto.
Si pudiera prender el aire una vez más, lo haría.
Pero debo olvidarme de todo ya que no hay mal que por bien no venga, y no hay bien que no venga mal.
Por eso, en las antípodas de mi propio pensamiento, apago, desde el recuerdo, el aire acondicionado.
Pero daría lo imposible por prenderlo, una última vez.
Intento, con desesperación, convertirlo todo en arte (como si fuera posible tal cosa). Hoy, desde algún lugar desconocido, aparecen recuerdos gratos, romances, aventuras.
No volvería a nada, salvo a una sola noche...
Soy el mejor soldado, pero sé cuando caer rendido. Este pibito anda rengo, el corazón lo indica así, pero no se cae. No se cae más. No me caigo más.
Pero sé cuando rendirme. Y rendirse no es arrodillarse, es saberse vencido. El recuerdo me ha vencido.
Por orgullo, cerré la puerta alguna vez...
Es que el precio del amor es altísimo. A la gratitud sobreviene el dolor, la desidia, el desengaño. Y entonces ¿qué vale más? ¿El buen recuerdo, o el malo?
He preferido evitar aquellos eufemismos posteriores al amor, esos del orden del rechazo. Me parecen escandalosos, humillantes.
Ya es tarde para volver atrás, pero no es tarde para contar, antes de arrepentirme, que alguna vez mi lujo fue prender un aire acondicionado.
Y ese recuerdo me duele, como duele todo lo ulterior.
He pagado un precio altísimo por amar y aun cuando no he amado también.
Y pienso, desde lejos, que solo ese frío artificial en pleno verano puede evitar que caiga esta lágrima por venir. Y se hace una paradoja porque ese mismo recuerdo, la lejanía con ese instante, es lo que apura el llanto.
Si pudiera prender el aire una vez más, lo haría.
Pero debo olvidarme de todo ya que no hay mal que por bien no venga, y no hay bien que no venga mal.
Por eso, en las antípodas de mi propio pensamiento, apago, desde el recuerdo, el aire acondicionado.
Pero daría lo imposible por prenderlo, una última vez.
sábado, marzo 24, 2007
MEJOR ME COMPRO UN PROYECTOR DE 8MM
Fui promediando las once y media de la noche a un nuevo Blockbuster que pusieron cerca de mi casa para hacerme socio y alquilar un dvd de un concierto que me afirmaron que se conseguía en esta cadena de alquiler de películas.
Después de los trámites de rigor y de hacerme con mi tarjeta de socio le digo a una de las chicas "¿La parte de musicales dónde está?" a lo que, muy amable me contesta "No. Musicales no hay nada acá".
Completamente frustrado, comprobando que efectivamente ese local no cuenta con recitales ni documentales de música como sí hay en otros recintos de la misma firma, decidí alquilar un film después de que la chica me explicara (no menos de tres veces) las promociones "dos por uno" "la favorita gratis" y un abono de no sé qué. Cómo me daba un poco de verguenza haberle dado tanta charla sin sentido (me empezó a recomendar películas europeas) le pregunté donde estaban las cintas de Woody Allen (había adelante mío no menos de tres títulos del director mientras hacía la pregunta y quedé como un estupido). Llevé "Melinda y Melinda", gratis y con cinco días de alquiler. Una de las cosas que me llamó la atención es que todos los títulos, todos, estaban en D.V.D. No vi un solo V.H.S en todo el lugar.
Como tenía planeado quedarme hoy en casa, me dispuse a ver la película y el aparato nuca la leyó.
No sé si será una maldición mía, pero no tengo con los dvd´s ninguna suerte. Compré Los Infiltrados y nunca la pude ver. Cuando vi Magnolia al final se colgaba y tuve que buscar la escena como tres mil veces hasta que se viera entera. Con Amadeus el lado B del disco no arrancaba nunca. Y así muchos casos más.
Hoy, que me quedo en mi casa tranquilo, después de repasar canciones de Lennon con la guitarra eléctrica todo volumen, me siento a ver "Melinda y Melinda" y ni empieza. Para peor, sospecho que no es problema del reproductor (que nunca anduvo bien), si no del disco que tiene una parte de la lámina recubierta levantada.
Amo los dvd´s. Son millones de veces más prácticos que los vhs y tienen muchas ventajas, pero empiezo a creer que la cinta es más confiable.
Tal vez los dvd me hacen la guerra, de todos modos, no me atrinchero.
Igual, mañana en vez de quedarme en mi casa viendo un film, mejor salgo y chau problema.
Después de los trámites de rigor y de hacerme con mi tarjeta de socio le digo a una de las chicas "¿La parte de musicales dónde está?" a lo que, muy amable me contesta "No. Musicales no hay nada acá".
Completamente frustrado, comprobando que efectivamente ese local no cuenta con recitales ni documentales de música como sí hay en otros recintos de la misma firma, decidí alquilar un film después de que la chica me explicara (no menos de tres veces) las promociones "dos por uno" "la favorita gratis" y un abono de no sé qué. Cómo me daba un poco de verguenza haberle dado tanta charla sin sentido (me empezó a recomendar películas europeas) le pregunté donde estaban las cintas de Woody Allen (había adelante mío no menos de tres títulos del director mientras hacía la pregunta y quedé como un estupido). Llevé "Melinda y Melinda", gratis y con cinco días de alquiler. Una de las cosas que me llamó la atención es que todos los títulos, todos, estaban en D.V.D. No vi un solo V.H.S en todo el lugar.
Como tenía planeado quedarme hoy en casa, me dispuse a ver la película y el aparato nuca la leyó.
No sé si será una maldición mía, pero no tengo con los dvd´s ninguna suerte. Compré Los Infiltrados y nunca la pude ver. Cuando vi Magnolia al final se colgaba y tuve que buscar la escena como tres mil veces hasta que se viera entera. Con Amadeus el lado B del disco no arrancaba nunca. Y así muchos casos más.
Hoy, que me quedo en mi casa tranquilo, después de repasar canciones de Lennon con la guitarra eléctrica todo volumen, me siento a ver "Melinda y Melinda" y ni empieza. Para peor, sospecho que no es problema del reproductor (que nunca anduvo bien), si no del disco que tiene una parte de la lámina recubierta levantada.
Amo los dvd´s. Son millones de veces más prácticos que los vhs y tienen muchas ventajas, pero empiezo a creer que la cinta es más confiable.
Tal vez los dvd me hacen la guerra, de todos modos, no me atrinchero.
Igual, mañana en vez de quedarme en mi casa viendo un film, mejor salgo y chau problema.
viernes, marzo 23, 2007
DE LA ZORRA A MICK
Quiero, antes que nada, agradecerle mucho, muchísimo a Zorra que me dedicó un post el otro día y dijo cosas muy lindas. Le agradezco muchísimo. Me gustaría poder decir más cosas, dedicarle un post muy largo y poético como se merece, no sólo por ese gesto, si no porque, además su presencia ha venido siendo una alegría muy grande para mí, pero en verdad soy malísimo para agradecer porque soy muy tímido y los reconocimientos se me hacen raros, pero, como le he dicho a ella, ser reconocido por una persona brillante y talentosa es mucho más que un premio y es algo que se guarda con uno para todo el viaje.
Muchas gracias Fernanda.
Y hoy los dejo con: (música de cornetas)
Un minuto de una escena de uno de los documentales que más me gusta.
Muchas gracias Fernanda.
Y hoy los dejo con: (música de cornetas)
Un minuto de una escena de uno de los documentales que más me gusta.
lunes, marzo 19, 2007
LA LECTORA Y EL CAFÉ
Algo raro pasa en estas calles. Se han visto, según me cuentan, muchas parejas peleando, otras tanto besándonse e inclusive novios que se reconcilian ante la vista de todos.
No había pistas firmes de estos hechos salvo por rumores.
Decidido a averiguar si todo era mentira (ya que todo buen investigador cree que todo es mentira antes aun de conocer los hechos), salí a interrogar a las personas.
Enfundado en pilcha que no me destacara del resto de los ciudadanos, caminé varias cuadras hasta que me detuve en una librería muy grande, de esas que tienen bares adentro. Miré algunos libros con la clara intención de develarlo todo. Una muchacha rubia, de buen porte, tal vez de veinticinco años se paró al lado mío para ojear un ejemplar de "Temperley, la ciudad perdida" un libro de fotos del mencionado barrio. Miro a la mujer y por lo bajo, sin soltar mi libro, le digo:
-¿Sola?
- Sí- Me mira, sonríe. - ¿Y vos?
- Acá me ve. Solo como Napoleón en la Isla de Elena.
- Que exilio terrible. ¿Tan así de solo estás? - Me increpó la rubia.
- Acá las preguntas las hago yo- Dije sin pudor. - ¿Por qué está sola usted, con lo linda qué es?- proseguí en mi investigación.
- Porque nadie me invita a salir. No sé. Tal vez me tienen miedo.
- ¿Cómo es su nombre?
- Magdalena.- Dijo. -¿Pero por qué tantas preguntas?
- Porque estoy investigando una cosa.
- ¿Y de qué se trata esa investigación?
- Eso se lo digo...si me acepta un café.
- Encantadísima- dijo y estuvimos tomando café.
Lo dicho, algo raro pasa en estas calles: las chicas lindas dan pelota.
No había pistas firmes de estos hechos salvo por rumores.
Decidido a averiguar si todo era mentira (ya que todo buen investigador cree que todo es mentira antes aun de conocer los hechos), salí a interrogar a las personas.
Enfundado en pilcha que no me destacara del resto de los ciudadanos, caminé varias cuadras hasta que me detuve en una librería muy grande, de esas que tienen bares adentro. Miré algunos libros con la clara intención de develarlo todo. Una muchacha rubia, de buen porte, tal vez de veinticinco años se paró al lado mío para ojear un ejemplar de "Temperley, la ciudad perdida" un libro de fotos del mencionado barrio. Miro a la mujer y por lo bajo, sin soltar mi libro, le digo:
-¿Sola?
- Sí- Me mira, sonríe. - ¿Y vos?
- Acá me ve. Solo como Napoleón en la Isla de Elena.
- Que exilio terrible. ¿Tan así de solo estás? - Me increpó la rubia.
- Acá las preguntas las hago yo- Dije sin pudor. - ¿Por qué está sola usted, con lo linda qué es?- proseguí en mi investigación.
- Porque nadie me invita a salir. No sé. Tal vez me tienen miedo.
- ¿Cómo es su nombre?
- Magdalena.- Dijo. -¿Pero por qué tantas preguntas?
- Porque estoy investigando una cosa.
- ¿Y de qué se trata esa investigación?
- Eso se lo digo...si me acepta un café.
- Encantadísima- dijo y estuvimos tomando café.
Lo dicho, algo raro pasa en estas calles: las chicas lindas dan pelota.
sábado, marzo 17, 2007
LOS PENSADORES DE HOY
Suena de música de fondo una sonata para piano de Beethoven.
Entrevistador: ¿Qué tal amigos? Esta noche está con nosotros en "Los Pensadores de Hoy" un joven que es una promesa y tal vez un representante de su generación. Vamos a charlar con él del rol de los intelectuales en la sociedad y de los problemas que nos aquejan. Músico, ensayista, un poco actor según él; está con nosotros Marcelo D´Onofrio. ¿Cómo estás Marcelo?
MD: (Con un vaso de whisky en la mano haciendo ruido con los hielos) Aquí estamos.
E: Muchas gracias por venir.
MD: Bueno.
E: Cuánta versatilidad hay en tus actividades ¿Cómo te definirías a vos mismo? ¿Músico? ¿Escritor?
MD: No, no sé.
E: Pero escribís mucho
MD: (con desgano) Mm.
E:...Tenés un blog. Contanos cómo es.
MD: Ffff. Y....Ahí está. Qué sé yo...
E: Hoy es un fenómeno muy grande el de los blogs ¿no? Todos tienen uno. ¿Existe una necesidad muy fuerte de comunicación en la gente; de expresión constante?
MD: (Prendiendo un cigarrilo) ¿Eh?
E: Si hay una necesidad muy grande de expresión en la gente con los blogs. La sociedad necesita comunicarse. ¿Como ves este fenómeno?
MD: Es algo más. No sé. Por algo están ahí...si la gente los usa es qué quieren decir algo.
E: (Mirando a cámara) ¡Cuánta intensidad hay en este hombre! (Vuelve al entrevistado) ¿Qué querrán decir no? ¿Qué quiere decir la sociedad en esos blogs?
MD: (Buscando un cenizero con la mirada) No. No sé.
E: (Un tanto desconcertado) Hoy estamos viviendo otro fenómeno mediático muy particular que es esta pasión por Gran Hermano. ¿Lo viste alguna vez o nunca como la mayoría de los pensadores?
MD: Sí, lo vi una vez...me aburrí mucho.
E: Hay también es ese progarma un reflej....
MD: (Interrumpiendo, estirando el brazo con la mano que sostiene el whisky hacia su interlocutor para dar más énfasis en la interrupción) No es que lo critique al programa. Francamente, a esta altura, no estoy ni a favor ni en contra. Simplemente no me importa, entonces no necesito verlo. Criticarlo es fácil...facilísimo porque el producto se presta a eso, y con esto que estoy diciendo estoy ejerciendo una forma de crítica encubierta. Pero apoyarlo también es fácil. Tal vez sea más vanguardista ignorarlo. Estoy de ese lado. Ya hablé mal muchos años de ese programa, hoy prefiero ignorarlo...¿Hay buenas minas? (se escuchan risas de los técnicos detrás de cámara)
E: No sé. No lo he visto nunca. De hecho no puedo creer que Jorge Dorio trabaje ahí.
MD: Dorio es simpatiquísimo. No sé cómo es su performance en ese programa, pero seguro debe ser divertido. Es un tipo muy inteligente. De todos modos insisto, prefiero pasarlo de largo, tengo mejores cosas que hacer, como encerrarme en mi cuarto a leer la guía de teléfonos durante doce horas (los técnicos se vuelven a reir festejando la gracia y MD mira cómplice a los que ríen)
E: Qué estupendo humor tan sutil. ¿Cómo ves este nuevo rol de los escritores por sobre los intelectuales, ocupando su lugar de antaño?
MD: (En seco) No, no me importa. (Medio arrepentido de haber contestado eso) No sé quiénes son los intelectuales de antes...yo nunca los vi (se ríe, fingiendo inteligencia)
E: Pero estarás de acuerdo en que muchos escritores, incluso novelistas, tal vez la nuevas elittes intelectuales, han tomado el lugar de que antes ocupaban grandes pensadores...
MD: (Pegándole un trago bastante fuerte al whisky) No sé. No creo que sea tan así. Al fin y al cabo a la gente qué le importa. ¿A quién le importa eso? Ni a mí me importa eso.
E: ¿Existe un nuevo rol de los pensadores en la sociedad?
MD: (Hastiado) Ya te dije qué no sé... Es siempre la misma pregunta...no sé. No me importa.
E: (A cámara) Cuánta humildad disfrazada de nihilismo. ¿Qué estás haciendo ahora?
MD: Estoy hablando con vos...
E: (Abochornado pero con disimulo) ¿Pero estás escribiendo algo?
MD: Sí. Unos cuentos fantásticos.
E: ¡Ah! Del género fantástico.
MD: No, qué están buenísimos.
E: ¿Vas a publicar este año?
MD: No...No creo.
E: Ha sido una noche increible. Este joven provocador, esconde y revela a la vez una nueva forma de pensamiento, el nuevo paradigma del pensador sobre la sociedad. Te agradecemos mucho el haber venido.
MD: (Sacándose el micrófono) ...Sí. Por nada.
E: La semana que viene en "Los Pensadores de Hoy" estará con nosotros Humberto Eco que nos va a hablar de la crisis de Britney Spears: ¿Exageración mediática o mediatés exagerada? Hasta la próxima.
Entrevistador: ¿Qué tal amigos? Esta noche está con nosotros en "Los Pensadores de Hoy" un joven que es una promesa y tal vez un representante de su generación. Vamos a charlar con él del rol de los intelectuales en la sociedad y de los problemas que nos aquejan. Músico, ensayista, un poco actor según él; está con nosotros Marcelo D´Onofrio. ¿Cómo estás Marcelo?
MD: (Con un vaso de whisky en la mano haciendo ruido con los hielos) Aquí estamos.
E: Muchas gracias por venir.
MD: Bueno.
E: Cuánta versatilidad hay en tus actividades ¿Cómo te definirías a vos mismo? ¿Músico? ¿Escritor?
MD: No, no sé.
E: Pero escribís mucho
MD: (con desgano) Mm.
E:...Tenés un blog. Contanos cómo es.
MD: Ffff. Y....Ahí está. Qué sé yo...
E: Hoy es un fenómeno muy grande el de los blogs ¿no? Todos tienen uno. ¿Existe una necesidad muy fuerte de comunicación en la gente; de expresión constante?
MD: (Prendiendo un cigarrilo) ¿Eh?
E: Si hay una necesidad muy grande de expresión en la gente con los blogs. La sociedad necesita comunicarse. ¿Como ves este fenómeno?
MD: Es algo más. No sé. Por algo están ahí...si la gente los usa es qué quieren decir algo.
E: (Mirando a cámara) ¡Cuánta intensidad hay en este hombre! (Vuelve al entrevistado) ¿Qué querrán decir no? ¿Qué quiere decir la sociedad en esos blogs?
MD: (Buscando un cenizero con la mirada) No. No sé.
E: (Un tanto desconcertado) Hoy estamos viviendo otro fenómeno mediático muy particular que es esta pasión por Gran Hermano. ¿Lo viste alguna vez o nunca como la mayoría de los pensadores?
MD: Sí, lo vi una vez...me aburrí mucho.
E: Hay también es ese progarma un reflej....
MD: (Interrumpiendo, estirando el brazo con la mano que sostiene el whisky hacia su interlocutor para dar más énfasis en la interrupción) No es que lo critique al programa. Francamente, a esta altura, no estoy ni a favor ni en contra. Simplemente no me importa, entonces no necesito verlo. Criticarlo es fácil...facilísimo porque el producto se presta a eso, y con esto que estoy diciendo estoy ejerciendo una forma de crítica encubierta. Pero apoyarlo también es fácil. Tal vez sea más vanguardista ignorarlo. Estoy de ese lado. Ya hablé mal muchos años de ese programa, hoy prefiero ignorarlo...¿Hay buenas minas? (se escuchan risas de los técnicos detrás de cámara)
E: No sé. No lo he visto nunca. De hecho no puedo creer que Jorge Dorio trabaje ahí.
MD: Dorio es simpatiquísimo. No sé cómo es su performance en ese programa, pero seguro debe ser divertido. Es un tipo muy inteligente. De todos modos insisto, prefiero pasarlo de largo, tengo mejores cosas que hacer, como encerrarme en mi cuarto a leer la guía de teléfonos durante doce horas (los técnicos se vuelven a reir festejando la gracia y MD mira cómplice a los que ríen)
E: Qué estupendo humor tan sutil. ¿Cómo ves este nuevo rol de los escritores por sobre los intelectuales, ocupando su lugar de antaño?
MD: (En seco) No, no me importa. (Medio arrepentido de haber contestado eso) No sé quiénes son los intelectuales de antes...yo nunca los vi (se ríe, fingiendo inteligencia)
E: Pero estarás de acuerdo en que muchos escritores, incluso novelistas, tal vez la nuevas elittes intelectuales, han tomado el lugar de que antes ocupaban grandes pensadores...
MD: (Pegándole un trago bastante fuerte al whisky) No sé. No creo que sea tan así. Al fin y al cabo a la gente qué le importa. ¿A quién le importa eso? Ni a mí me importa eso.
E: ¿Existe un nuevo rol de los pensadores en la sociedad?
MD: (Hastiado) Ya te dije qué no sé... Es siempre la misma pregunta...no sé. No me importa.
E: (A cámara) Cuánta humildad disfrazada de nihilismo. ¿Qué estás haciendo ahora?
MD: Estoy hablando con vos...
E: (Abochornado pero con disimulo) ¿Pero estás escribiendo algo?
MD: Sí. Unos cuentos fantásticos.
E: ¡Ah! Del género fantástico.
MD: No, qué están buenísimos.
E: ¿Vas a publicar este año?
MD: No...No creo.
E: Ha sido una noche increible. Este joven provocador, esconde y revela a la vez una nueva forma de pensamiento, el nuevo paradigma del pensador sobre la sociedad. Te agradecemos mucho el haber venido.
MD: (Sacándose el micrófono) ...Sí. Por nada.
E: La semana que viene en "Los Pensadores de Hoy" estará con nosotros Humberto Eco que nos va a hablar de la crisis de Britney Spears: ¿Exageración mediática o mediatés exagerada? Hasta la próxima.
viernes, marzo 16, 2007
ERROR, ERROR, ERROR (Y MUCHA BRONCA)
Había yo escrito un sketch muy divertido recíen y por un error mío, un error muy, muy estúpido se perdío todo lo redactado mientras editaba unos colores en las letras.
Apenas pude recuperar menos de la mitad de los escrito y ya son las 5:30 de la mañana como para andar escribiendo de nuevo. Si sumamos la hora con la frustración....
Por lo menos me río (por no llorar) y para hacer esta furia más liviana sumo a la lista de cosas que se pierden más por error humano que por hackers, este texto que como todo lo que se escribe desde blogger y se borra, sólo puede recuperarse muy poco de todo el trabajo.
Si me dejo llevar por la bronca que siento ahora mismo, le doy de baja al blog en este instante, así que mejor me voy a dormir.
Un abrazo a todos.
Apenas pude recuperar menos de la mitad de los escrito y ya son las 5:30 de la mañana como para andar escribiendo de nuevo. Si sumamos la hora con la frustración....
Por lo menos me río (por no llorar) y para hacer esta furia más liviana sumo a la lista de cosas que se pierden más por error humano que por hackers, este texto que como todo lo que se escribe desde blogger y se borra, sólo puede recuperarse muy poco de todo el trabajo.
Si me dejo llevar por la bronca que siento ahora mismo, le doy de baja al blog en este instante, así que mejor me voy a dormir.
Un abrazo a todos.
miércoles, marzo 14, 2007
REALITY BOOK
“Todos los grandes hombres primero fueron ignorados; pero yo no soy un gran hombre, así que preferiría tener éxito inmediatamente”.
Así escribió una vez Jules Renard y como yo también quiero éxito inmediatamente, acorde a los tiempos que corren, sin dar la espalda a los gustos populares que son los certeros, voy a adelantar unos parrafos de mi nuevo libro que se llama "Mis Mejores Exitos". 252 páginas de gloriosos momentos en lo que se podría definir como el primer Reality Book. No es un libro de momorias, simplemente quise recopilar aquellos instantes en donde fui premiado por la vida y el destino. Me costó mucho trabajo escribirlo y espero que sirva de ejemplo y esperanza para gente de todo el mundo. Así como hay Gran Hermano con hechos que nos pueden pasar a todos y donde nos sentimos reflejados, hay "Mis Mejores Exitos" un libro donde también el muchacho de barrio podrá decir "sí, es verdad, a mí me pasa lo mismo". Porque al igual que los magnificos participantes del programa de T.V, estoy convencido que mi vida le interesa a todo el mundo.
Estas son sólo algunas partes:
"(...) Ya caminando por la Avenida Callao, en el cruce con Santa Fe, vi un móvil televisivo. Lo sentí como mi gran oportunidad. Al fin mi sueño se concretaba. Aquella fantasía que me acompañó tantas noches antes de dormir, esa añoranza al ver en la pantalla a la gente opinando...no pude evitarlo; corrí hacia la movilera del programa de Maby Wells y Macu Mazuca a la mañana, empujé a una señora que estaba por decir algo y dije: "¡yo quiero hablar, yo quiero hablar! La cámara me ama" La periodista me pidió calma y mientras yo daba saltitos me explicó que en media hora saldría al aire. Ahí esperé. Llamé a mis amigos por teléfono y les dije que estaría en la televisión...¡En la televisión opinando! No me importaba qué...¿Qué diferencia hay? Lo importante es opinar. Es una forma también de defender la democracia, no importa si no sé de lo que hablo, lo importante es decir lo que se siente; y yo soy un hombre con un gran sentido de compromiso social y político, pero sobre todo de sentimiento. La espera fue eterna, pero al fin, sin poder evitar mi sonrisa en ningún momento salí al aire. La movilera me presentó como "la opinión de la gente". ¡Y vaya si lo era! Mi opinón en ese momento fue la del pueblo, mi pueblo, mi país. Y entoncs la chica preguntó: "¿Qué opinas de las irregularidades en el torneo de fútbol?" A lo que contesté: "¡Cuanta corrupción! Son todos unos mafiosos, desde la AFA hasta todos. Y si no miren los políticos, corruptos, no trabajan nunca y les pagamos los sueldos para que no trabajen y acá te das vuelta y te roban la billetera. ¡No hay qué hacer! ¿Dónde está la policía aca? Para ir a la pizzería están siempre. Esto para mí que no tiene más solución. Hay que mandar a todos presos. Un saludo a mi vieja que me está mirando y a Macu que lo sigo desde Batman"
Unos señores me felicitaron y medijeron que ojalá toda la juventud fuera así. No sólo salí por televisión, si no que entendí eso de "los medios son un arma, depende quién los use" yo lo use para el bien. Di un gran mensaje"
- Del capítulo " Apocalípticos e integrados. Los medios de comunicación y yo"-
(...) y sólo el veinte de enero no llovió y me fui a la terraza a tirarame en la pelopincho que el encargado nos dejó poner en el edificio, pero sin que el consorcio se enterara. Luego de tomar sol me fui a mi casa. Me ardía todo el cuerpo, sobre todo el lado izquierdo. Me tire en la cama a leer y mi abuela me entró a mi cuarto para preguntarme si quería tomar algo fresco. Le dije que no, que gracias, pero debía terminar de leer la revista Gente. Por supuesto que sé que la revista Gente es una porquería, no soy un idiota, pero debía acabar de leer el artículo sobre Máxima Zorreguieta. Nada me importa de su vida, ni la monarquía holandesa, pero logré algo que en Argentina ya no existe "la cultura del esfuerzo". Aquí todo es la ley del mínimo esfuerzo. Yo combatí contra eso y fui, de algún modo un humilde ejemplo para todos mis compatriotas al terminar de leer un artículo que no me importaba, pero lo hice igual. Si tan sólo todos los estudiantes argentinos pudieran comprender esto...tal vez el éxito no sería sólo mío".
- Del cápitulo "El problema del argentino es que acá nadie quiere trabajar"
"Un amigo me confesó que es homosexual. Por supuesto que no lo discriminé ni pensé que está enfermo ni nada de esas cosas que se dicen. Soy un tipo muy tolerante. Ese es uno de mis mejores éxitos: ser tolerante. ¿Qué me importa que seamos diferentes? Yo acepto a todos por igual".
- Del capítulo "La humildad: mi mejor virtud"
Pronto saldrá a la venta, espero les guste y se identifiquen con todas estas historias que nos pasan a todos, todos los días. Como en Gran Hermano, que es en sí, la vida misma, lo que nos pasa a todos.
PD: Como ya estoy un poco cansado (por no decir hinchado las pelotas) de varios contactos de msn y anduve borrando a varios, habilité mi dirección en el perfil de este blog, obviamente en la parte que dice mail. Esto lo hice ayer y me ha traido una alegría enorme ya que tuve una charla muy buena con una lectora que tiene un blog del cual daré cuenta en cuanto lo lea bien, pero hasta ahora me ha gustado mucho. Así que le agradezco a Marina haberse tomado la molestia de agregarme en sus contactos y permitirme hablar con ella de una forma tan divertida y también reflexiva. Gracias por tenerme en cuenta.
Y desde ya los que quieran hablar conmigo, aunque más no sea para insultarme, como suele suceder, no tienen más que apretar en teclado las letras que conforman marcedonofrio@hotmail.com y listo el pollo. Avispensé que hoy lo dejo aca para facilitar la búsqueda a quien quiera charlar conmigo y ya mañana esta dirección la borro de este post y ya queda directamente en el perfil.
Así escribió una vez Jules Renard y como yo también quiero éxito inmediatamente, acorde a los tiempos que corren, sin dar la espalda a los gustos populares que son los certeros, voy a adelantar unos parrafos de mi nuevo libro que se llama "Mis Mejores Exitos". 252 páginas de gloriosos momentos en lo que se podría definir como el primer Reality Book. No es un libro de momorias, simplemente quise recopilar aquellos instantes en donde fui premiado por la vida y el destino. Me costó mucho trabajo escribirlo y espero que sirva de ejemplo y esperanza para gente de todo el mundo. Así como hay Gran Hermano con hechos que nos pueden pasar a todos y donde nos sentimos reflejados, hay "Mis Mejores Exitos" un libro donde también el muchacho de barrio podrá decir "sí, es verdad, a mí me pasa lo mismo". Porque al igual que los magnificos participantes del programa de T.V, estoy convencido que mi vida le interesa a todo el mundo.
Estas son sólo algunas partes:
"(...) Ya caminando por la Avenida Callao, en el cruce con Santa Fe, vi un móvil televisivo. Lo sentí como mi gran oportunidad. Al fin mi sueño se concretaba. Aquella fantasía que me acompañó tantas noches antes de dormir, esa añoranza al ver en la pantalla a la gente opinando...no pude evitarlo; corrí hacia la movilera del programa de Maby Wells y Macu Mazuca a la mañana, empujé a una señora que estaba por decir algo y dije: "¡yo quiero hablar, yo quiero hablar! La cámara me ama" La periodista me pidió calma y mientras yo daba saltitos me explicó que en media hora saldría al aire. Ahí esperé. Llamé a mis amigos por teléfono y les dije que estaría en la televisión...¡En la televisión opinando! No me importaba qué...¿Qué diferencia hay? Lo importante es opinar. Es una forma también de defender la democracia, no importa si no sé de lo que hablo, lo importante es decir lo que se siente; y yo soy un hombre con un gran sentido de compromiso social y político, pero sobre todo de sentimiento. La espera fue eterna, pero al fin, sin poder evitar mi sonrisa en ningún momento salí al aire. La movilera me presentó como "la opinión de la gente". ¡Y vaya si lo era! Mi opinón en ese momento fue la del pueblo, mi pueblo, mi país. Y entoncs la chica preguntó: "¿Qué opinas de las irregularidades en el torneo de fútbol?" A lo que contesté: "¡Cuanta corrupción! Son todos unos mafiosos, desde la AFA hasta todos. Y si no miren los políticos, corruptos, no trabajan nunca y les pagamos los sueldos para que no trabajen y acá te das vuelta y te roban la billetera. ¡No hay qué hacer! ¿Dónde está la policía aca? Para ir a la pizzería están siempre. Esto para mí que no tiene más solución. Hay que mandar a todos presos. Un saludo a mi vieja que me está mirando y a Macu que lo sigo desde Batman"
Unos señores me felicitaron y medijeron que ojalá toda la juventud fuera así. No sólo salí por televisión, si no que entendí eso de "los medios son un arma, depende quién los use" yo lo use para el bien. Di un gran mensaje"
- Del capítulo " Apocalípticos e integrados. Los medios de comunicación y yo"-
(...) y sólo el veinte de enero no llovió y me fui a la terraza a tirarame en la pelopincho que el encargado nos dejó poner en el edificio, pero sin que el consorcio se enterara. Luego de tomar sol me fui a mi casa. Me ardía todo el cuerpo, sobre todo el lado izquierdo. Me tire en la cama a leer y mi abuela me entró a mi cuarto para preguntarme si quería tomar algo fresco. Le dije que no, que gracias, pero debía terminar de leer la revista Gente. Por supuesto que sé que la revista Gente es una porquería, no soy un idiota, pero debía acabar de leer el artículo sobre Máxima Zorreguieta. Nada me importa de su vida, ni la monarquía holandesa, pero logré algo que en Argentina ya no existe "la cultura del esfuerzo". Aquí todo es la ley del mínimo esfuerzo. Yo combatí contra eso y fui, de algún modo un humilde ejemplo para todos mis compatriotas al terminar de leer un artículo que no me importaba, pero lo hice igual. Si tan sólo todos los estudiantes argentinos pudieran comprender esto...tal vez el éxito no sería sólo mío".
- Del cápitulo "El problema del argentino es que acá nadie quiere trabajar"
"Un amigo me confesó que es homosexual. Por supuesto que no lo discriminé ni pensé que está enfermo ni nada de esas cosas que se dicen. Soy un tipo muy tolerante. Ese es uno de mis mejores éxitos: ser tolerante. ¿Qué me importa que seamos diferentes? Yo acepto a todos por igual".
- Del capítulo "La humildad: mi mejor virtud"
Pronto saldrá a la venta, espero les guste y se identifiquen con todas estas historias que nos pasan a todos, todos los días. Como en Gran Hermano, que es en sí, la vida misma, lo que nos pasa a todos.
PD: Como ya estoy un poco cansado (por no decir hinchado las pelotas) de varios contactos de msn y anduve borrando a varios, habilité mi dirección en el perfil de este blog, obviamente en la parte que dice mail. Esto lo hice ayer y me ha traido una alegría enorme ya que tuve una charla muy buena con una lectora que tiene un blog del cual daré cuenta en cuanto lo lea bien, pero hasta ahora me ha gustado mucho. Así que le agradezco a Marina haberse tomado la molestia de agregarme en sus contactos y permitirme hablar con ella de una forma tan divertida y también reflexiva. Gracias por tenerme en cuenta.
Y desde ya los que quieran hablar conmigo, aunque más no sea para insultarme, como suele suceder, no tienen más que apretar en teclado las letras que conforman marcedonofrio@hotmail.com y listo el pollo. Avispensé que hoy lo dejo aca para facilitar la búsqueda a quien quiera charlar conmigo y ya mañana esta dirección la borro de este post y ya queda directamente en el perfil.
domingo, marzo 11, 2007
EL ESTUDIO SOCIAL AVANZA DE MANERA NOTABLE
Con la felicidad típica del domingo a meda tarde abro la casilla de correo y encuntro en las noticias de yahoo el siguiente título:
"Afirman que la pérdida de datos se debe más al error humano que a los hackers"
Después de tan espeluznante y contundente afirmación, que debe ser hecha sin duda por un grupo de destacados quienes después de cuarenta y seis horas de reunión dijeron: "muy bien, visto que hemos llegado a concenso con quince votos a favor, tres en contra, una abstención y el doctor Calardo se quedó dormido, llegamos a la conclusión de que la pérdida de datos se debe más al error humano que a los hackers, así que lo afirmamos. Que el mundo se entere."
Como me gustaría mucho participar de este grupo, al menos de lejos, desde aquí yo les doy una mano aventajando algo de trabajo y les facilito la siguiente lista de cosas que se pierden más por error humano que por los hackers:
- La billetera.
- Las llaves.
- Los pantalones.
- Una novia.
- El sentido de la ubicación geográfica.
- El sentido de la ubicación social.
- El tiempo.
- Un programa de televisión en un capítulo clave
- Un partido de fútbol.
- Un texto escrito durante media hora y la máquina se cuelga y se pierde todo y uno no lo había guardado antes, aún sabiendo que si se tiene que colgar la pc, se cuelga.
- La dignidad.
- Un auto.
- Un amigo.
- Un hacker en Parque Chas (es error humano aunque parezca una paradoja).
- Una partida de truco.
- La virginidad
- Un concierto.
- Un colectivo.
- Un taxi en un viernes de tormenta.
- Un avión.
- Un buquebús.
- La oportunidad de levantarse a una mina que a uno le gusta (en esta los hackers no juegan ni cerca).
- Una pelota de fútbol que fue a parar al techo de un vecino que no las devuelve más o las devuelve pinchadas.
- Gran Hermano (aunque no lo hayas visto nunca).
- La oportunidad de decir que uno no vio Gran Hermano nunca, aun cuando todos saben que es mentira.
- Un juicio
- La cordura (esto en acalorada discusión todavía con una rama científica que sostiene que los hackers tienen mucho que ver)
- El sobrepeso.
- Un chico en la playa.
- Una bicicleta.
- Un libro, con su consiguiente oportunidad de leerlo.
Por ahora son sólo estos. Se afirma entonces desde No somos Nada que todas estas cosas se pierden más por error humano que por los hackers. Se siguen estudiando nuevos casos y en cuanto estén demostrados los daremos a conocer con su respectiva afirmación.
Muchas gracias.
"Afirman que la pérdida de datos se debe más al error humano que a los hackers"
Después de tan espeluznante y contundente afirmación, que debe ser hecha sin duda por un grupo de destacados quienes después de cuarenta y seis horas de reunión dijeron: "muy bien, visto que hemos llegado a concenso con quince votos a favor, tres en contra, una abstención y el doctor Calardo se quedó dormido, llegamos a la conclusión de que la pérdida de datos se debe más al error humano que a los hackers, así que lo afirmamos. Que el mundo se entere."
Como me gustaría mucho participar de este grupo, al menos de lejos, desde aquí yo les doy una mano aventajando algo de trabajo y les facilito la siguiente lista de cosas que se pierden más por error humano que por los hackers:
- La billetera.
- Las llaves.
- Los pantalones.
- Una novia.
- El sentido de la ubicación geográfica.
- El sentido de la ubicación social.
- El tiempo.
- Un programa de televisión en un capítulo clave
- Un partido de fútbol.
- Un texto escrito durante media hora y la máquina se cuelga y se pierde todo y uno no lo había guardado antes, aún sabiendo que si se tiene que colgar la pc, se cuelga.
- La dignidad.
- Un auto.
- Un amigo.
- Un hacker en Parque Chas (es error humano aunque parezca una paradoja).
- Una partida de truco.
- La virginidad
- Un concierto.
- Un colectivo.
- Un taxi en un viernes de tormenta.
- Un avión.
- Un buquebús.
- La oportunidad de levantarse a una mina que a uno le gusta (en esta los hackers no juegan ni cerca).
- Una pelota de fútbol que fue a parar al techo de un vecino que no las devuelve más o las devuelve pinchadas.
- Gran Hermano (aunque no lo hayas visto nunca).
- La oportunidad de decir que uno no vio Gran Hermano nunca, aun cuando todos saben que es mentira.
- Un juicio
- La cordura (esto en acalorada discusión todavía con una rama científica que sostiene que los hackers tienen mucho que ver)
- El sobrepeso.
- Un chico en la playa.
- Una bicicleta.
- Un libro, con su consiguiente oportunidad de leerlo.
Por ahora son sólo estos. Se afirma entonces desde No somos Nada que todas estas cosas se pierden más por error humano que por los hackers. Se siguen estudiando nuevos casos y en cuanto estén demostrados los daremos a conocer con su respectiva afirmación.
Muchas gracias.
sábado, marzo 10, 2007
ELLAS
Ayer me enteré que era el día de la mujer. No le presté atención al comienzo porque pensé que era una coa así como "el día del sifón de soda" y quedaba ahí. Pero estuve averiguando y resulta que es una cosa seria. Como yo soy de esos que dicen "el día de la mujer es todos los días" soy medio reticente a lo festejos, pero así como el día de la mujer es todos lo días, me parece muy bien y justo que exista un día donde podamos saludarlas, felicitarlas y destacarlas.
Yo que soy un tipo de bares y excéptico de los recintos universitartios, lo mejores momentos de mi vida los he pasado con las mujeres y de ellas aprendí las mejores y más útiles cosas.
Desde chico me he desvelado por ellas. Por esa anisedad de volverlas a ver al otro día. Inclusive por la incertidumbre de la aceptación o del rechazo. Pero esa incertidumbre está fundamentada en la ilusión de enredarnos con alguna. Esa ilusión, esa inconstancia, la espera interminable, es lo mejor que le puede pasar a un hombre en toda su vida.
Confieso que me he desvelado y desvelo por muchas, tal vez por todas (claro que siempre desfavorablemente ya que no me dan bola) y me siento muy afortunado de poder todos los días ilusionarme con el futuro, con recordar a las que pasaron y hasta entender a las que están.
No podría vivir sin mujeres, las necesito para interpretar el mundo un poquito mejor. Pero no digo esto como un galán de televisión o un machsita insoportable , si no como un admirador de las mujeres. No estoy completo si no hablo con una chica, si no siento que hay alguna cerca, porque todo se entiende mejor. Al fin y al cabo uno es hombre en tanto que existen mujeres y cuando faltan, todo es muy triste.
Son mis musas y saludo a todas las que tuvieron y tienen algo que ver conmigo y me hacen ser este tipo que soy.
Quiero destacar,ya en forma personalísima, a aquellas que tienen un espacio diario en mi vida, en mi recuerdo y el cariño constante.
En primer lugar a mi abuela que es mi otra madre. Sin ella no hubiera llegado nunca ni a terminar primer grado. A mi vieja, a quien recién después de muchísimos años puedo llegar a entender y saber (y hacerle saber) que ha hecho un gran trabajo conmigo. A Rocío, la mejor palabra, mi mejor mitad. Camila (mucho por andar aun). Guillermina (Poesía hecha mujer.Still miss you). Anne; Mariela; Lucía; Milagros; Silvia; Vicky; Vanesa.
Y a todas mis amigas en general, las que están y las que vienen -donde incluyo a la Zorra (la mejor pluma) que ya la siento una amiga, aún sin serlo-.
Un beso a todas, y aunque sea cierto que es todos los días, feliz día de la mujer. Sin ustedes, de verdad que no somos nada.
Yo que soy un tipo de bares y excéptico de los recintos universitartios, lo mejores momentos de mi vida los he pasado con las mujeres y de ellas aprendí las mejores y más útiles cosas.
Desde chico me he desvelado por ellas. Por esa anisedad de volverlas a ver al otro día. Inclusive por la incertidumbre de la aceptación o del rechazo. Pero esa incertidumbre está fundamentada en la ilusión de enredarnos con alguna. Esa ilusión, esa inconstancia, la espera interminable, es lo mejor que le puede pasar a un hombre en toda su vida.
Confieso que me he desvelado y desvelo por muchas, tal vez por todas (claro que siempre desfavorablemente ya que no me dan bola) y me siento muy afortunado de poder todos los días ilusionarme con el futuro, con recordar a las que pasaron y hasta entender a las que están.
No podría vivir sin mujeres, las necesito para interpretar el mundo un poquito mejor. Pero no digo esto como un galán de televisión o un machsita insoportable , si no como un admirador de las mujeres. No estoy completo si no hablo con una chica, si no siento que hay alguna cerca, porque todo se entiende mejor. Al fin y al cabo uno es hombre en tanto que existen mujeres y cuando faltan, todo es muy triste.
Son mis musas y saludo a todas las que tuvieron y tienen algo que ver conmigo y me hacen ser este tipo que soy.
Quiero destacar,ya en forma personalísima, a aquellas que tienen un espacio diario en mi vida, en mi recuerdo y el cariño constante.
En primer lugar a mi abuela que es mi otra madre. Sin ella no hubiera llegado nunca ni a terminar primer grado. A mi vieja, a quien recién después de muchísimos años puedo llegar a entender y saber (y hacerle saber) que ha hecho un gran trabajo conmigo. A Rocío, la mejor palabra, mi mejor mitad. Camila (mucho por andar aun). Guillermina (Poesía hecha mujer.Still miss you). Anne; Mariela; Lucía; Milagros; Silvia; Vicky; Vanesa.
Y a todas mis amigas en general, las que están y las que vienen -donde incluyo a la Zorra (la mejor pluma) que ya la siento una amiga, aún sin serlo-.
Un beso a todas, y aunque sea cierto que es todos los días, feliz día de la mujer. Sin ustedes, de verdad que no somos nada.
jueves, marzo 08, 2007
ILUMINACIÓN
Es tan grande el aburrimiento que me invade. Dicen que las personas que nunca tuvieron límites, con el paso del tiempo se frustran ya que no encuentran cosas emocionantes. Me acerco a eso. Todo me parece lo mismo. No encuentro nada que pueda hacer y me aburro con muchísima facilidad. No puedo estar quieto y a la vez no hago nada. Empiezo veinte cosas en un día y las largo. En un momento, ya harto de trepar en la nada, salí a la calle y me metí en un quiosco. Le dije a la quiosquera (que la conozco) que no tenía ganas de volver a mi casa, pero tampoco tenía adonde ir, así que me quedé hablando con ella. Volver a mi casa era convertirme en una bomba de tiempo porque los nervios estaban cruzando cables que de hacer contacto me quedo fuliminado (he imaginado millones de veces que me da un shock mental y quedo inoperante para toda la procesión).
Entonces me quedé en el quoisco hablando de cosas superficiales que son las que te bajan a la tierra o te devuelven la calma (o sea, no es aconsejable hablarle a un tipo que está al borde de un ataque, del poco respeto y las malas interpretaciones que hay por el código procesal civil). Y hablando y hablando entró una mujer que parecía estar peor que yo, pero sedada. Ella también conocía a la quiosquera pero yo no lo sabía. Entró fumando y eso me llamó la atención porque no se fue en el momento, si no que terminó el cigarro ahí adentro y yo me siento el único estupido que no fuma en los lugares donde no se puede. Compró más cigarrillos y se quería comprar una cepita o algo así y preguntó si era energizante. Yo contesté (me meto en todo, todo el tiempo) que sí, pero que poseía una fórmula para atraer al sexo opuesto. A la señora le dio gracia y lo compró. La gente seguía entrando, compraban sus cosas y ese quiosco es particular porque los que entran tardan mucho en salir, se quedan mirando, hablando, así que se hizo un público; y donde hay público a mi juego me han llamado.
La señora intercambia unas palabras con la quiosquera y su madre, que recién entraba, luego me mira y pregunta si tenía razón. Yo no había escuchado lo que hablaba, tal vez distraido por los chocolatines, entonces le dije que sí, que estaba en lo cierto. La mujer replicó, de manera inexplicable, que yo tenía cara de inteligente (cosa que le dicen a la gente que tiene cara de estúpido y para no ser tan directos y crueles nos dicen inteligentes), adjetivo que negué de inmediato y le dije que yo era un mentalista y tal vez por eso confundía mi rostro con el de una persona inteligente.
La señora no creyó mis palabras y pasé a los hechos. Le expliqué que me dedique al mentalismo durante cinco años pero que la energía era tan fuerte que tuve que dejar la profesión. Yo pensaba que se iba a reir, pero al ver que empezó a tomarme en serio decidí seguir con la parodia. Me puse serio y le hice dos preguntas. Expilqué que las personas tienemos un aura y mi habilidad es leerla, que allí están todos los misterios del ser humano. Le hice un perfil astrológico y hasta le adiviné unas cosas y parte de su personalidad. La mujer estaba encantada. Una chica entró y mientras escuchaba se reía muchísimo. Me miraba (mi paciente estaba de perfil al mostrador) y yo le hacía a la mina un gesto de "¿ves que gracioso soy y le hago creer a esta señora que soy adivino?".
Entró otra chica más, a la que nunca había visto y me enteré que trabaja a media cuadra, que se divirtió y me siguió el tren del chiste. La señora víctima de mi humor decía que tenía razón en todo lo que yo veía en su aura. Se fue contentísima previo agradecimiento y le dije: "vaya nomás, cuando la vuelva a ver le voy a decir muchas cosas más". La quiosquera rompió en carcajadas y confesó que no podía aguantar más. La madre de la quiosquera se quedó callada un rato en seriedad y me dijo algo que todavía me retumba: "Vos podés hacer lo que sea. Le hacés creer a la gente cualquier cosa. Por eso hay tantas estafas y esas cosas. Podrías trabajar de chanta" Contesté con un chiste del tipo "me faltaba lo del trabajo; tantos años de atorrante sin cobrar un peso"
Pero me lo dijo en serio y me dejó pensando bastante.
Es verdad que tengo facilidad para inventar una situación y usarla a favor, pero es verdad que mucha gente también la tiene y la usa para cualquier cosa. Muchos somos los que podemos enseriarnos y lograr convencer a las personas. Y no es un problema de ignorancia como se ha dicho tantas veces. Es más, soy bastante excéptico sobre esos asuntos, sobre las subculturas que creen todo lo que se les dice. Nadie le puede decir a nadie:"usted va a creer en esto" porque te dan una patada. Muchas veces uno cree lo que quiere creer o inclusive lo que puede.
Y entonces si tengo el don...¿Por qué no?
Me voy a hacer actor.
Entonces me quedé en el quoisco hablando de cosas superficiales que son las que te bajan a la tierra o te devuelven la calma (o sea, no es aconsejable hablarle a un tipo que está al borde de un ataque, del poco respeto y las malas interpretaciones que hay por el código procesal civil). Y hablando y hablando entró una mujer que parecía estar peor que yo, pero sedada. Ella también conocía a la quiosquera pero yo no lo sabía. Entró fumando y eso me llamó la atención porque no se fue en el momento, si no que terminó el cigarro ahí adentro y yo me siento el único estupido que no fuma en los lugares donde no se puede. Compró más cigarrillos y se quería comprar una cepita o algo así y preguntó si era energizante. Yo contesté (me meto en todo, todo el tiempo) que sí, pero que poseía una fórmula para atraer al sexo opuesto. A la señora le dio gracia y lo compró. La gente seguía entrando, compraban sus cosas y ese quiosco es particular porque los que entran tardan mucho en salir, se quedan mirando, hablando, así que se hizo un público; y donde hay público a mi juego me han llamado.
La señora intercambia unas palabras con la quiosquera y su madre, que recién entraba, luego me mira y pregunta si tenía razón. Yo no había escuchado lo que hablaba, tal vez distraido por los chocolatines, entonces le dije que sí, que estaba en lo cierto. La mujer replicó, de manera inexplicable, que yo tenía cara de inteligente (cosa que le dicen a la gente que tiene cara de estúpido y para no ser tan directos y crueles nos dicen inteligentes), adjetivo que negué de inmediato y le dije que yo era un mentalista y tal vez por eso confundía mi rostro con el de una persona inteligente.
La señora no creyó mis palabras y pasé a los hechos. Le expliqué que me dedique al mentalismo durante cinco años pero que la energía era tan fuerte que tuve que dejar la profesión. Yo pensaba que se iba a reir, pero al ver que empezó a tomarme en serio decidí seguir con la parodia. Me puse serio y le hice dos preguntas. Expilqué que las personas tienemos un aura y mi habilidad es leerla, que allí están todos los misterios del ser humano. Le hice un perfil astrológico y hasta le adiviné unas cosas y parte de su personalidad. La mujer estaba encantada. Una chica entró y mientras escuchaba se reía muchísimo. Me miraba (mi paciente estaba de perfil al mostrador) y yo le hacía a la mina un gesto de "¿ves que gracioso soy y le hago creer a esta señora que soy adivino?".
Entró otra chica más, a la que nunca había visto y me enteré que trabaja a media cuadra, que se divirtió y me siguió el tren del chiste. La señora víctima de mi humor decía que tenía razón en todo lo que yo veía en su aura. Se fue contentísima previo agradecimiento y le dije: "vaya nomás, cuando la vuelva a ver le voy a decir muchas cosas más". La quiosquera rompió en carcajadas y confesó que no podía aguantar más. La madre de la quiosquera se quedó callada un rato en seriedad y me dijo algo que todavía me retumba: "Vos podés hacer lo que sea. Le hacés creer a la gente cualquier cosa. Por eso hay tantas estafas y esas cosas. Podrías trabajar de chanta" Contesté con un chiste del tipo "me faltaba lo del trabajo; tantos años de atorrante sin cobrar un peso"
Pero me lo dijo en serio y me dejó pensando bastante.
Es verdad que tengo facilidad para inventar una situación y usarla a favor, pero es verdad que mucha gente también la tiene y la usa para cualquier cosa. Muchos somos los que podemos enseriarnos y lograr convencer a las personas. Y no es un problema de ignorancia como se ha dicho tantas veces. Es más, soy bastante excéptico sobre esos asuntos, sobre las subculturas que creen todo lo que se les dice. Nadie le puede decir a nadie:"usted va a creer en esto" porque te dan una patada. Muchas veces uno cree lo que quiere creer o inclusive lo que puede.
Y entonces si tengo el don...¿Por qué no?
Me voy a hacer actor.
miércoles, marzo 07, 2007
ALVAREZ Y BORGES
Se cuemplieron diecinueve años de la muerte del gran Alberto Olmedo.
No puedo -ni quiero- ser imparcial en esto, ya que debo confesar que es mi cómico favorito por lejos. Siento por el negro una admiración enorme.
Olmedo fue (y de algún modo sigue siendo) el mejor improvisador en este país. Hizo de la rapidez mental un estilo irrepetible.
Creo que la mejor versión de este gran actor es en la televisión y no en las películas, ya que en la tv logró imponer sus propios tiempos manejándonse como quería, diciendo lo primero que se venía a la cabeza con una genialidad inigualable, marcando el timing del gag con los diversos tonos de voz y la postura corporal. Era súper natural y tal vez ahí se empieze a encontrar apenas una punta de este misterio que hipnotiza como si fuera un encantador de serpientes.
Por esta vez, a modo de homenaje y recuerdo, pondré dos videos de mi parte favorita de No Toca Botón: Alvarez y Borges. Para muchos lo mejor siempre fue el Manosanta, pero en Alvarez y Borges está ese constante ida y vuelta entre Olmedo Y Portales donde se dan mutuamente pies para rematar con lo que sea. Una cosa los llevaba a la otra y terminaba de cualquier manera, con resultados geniales y surrealistas
Lamentablemente estos videos son resúmenes de un sketch que generalmente duraba cerca de quince minutos y tienen una placa horrible al principio, pero bien vale la pena verlos en acción.
Olmedo, estés donde estés, un saludo y aun nos reimos (y muchísimo)con vos, con tu inteligencia, con esa idiosincrasia tan argentina y, por favor, dale nuestros saludos a Alvarez a quien queremos y admiramos tanto como a vos.
Gracias Maestro.
No puedo -ni quiero- ser imparcial en esto, ya que debo confesar que es mi cómico favorito por lejos. Siento por el negro una admiración enorme.
Olmedo fue (y de algún modo sigue siendo) el mejor improvisador en este país. Hizo de la rapidez mental un estilo irrepetible.
Creo que la mejor versión de este gran actor es en la televisión y no en las películas, ya que en la tv logró imponer sus propios tiempos manejándonse como quería, diciendo lo primero que se venía a la cabeza con una genialidad inigualable, marcando el timing del gag con los diversos tonos de voz y la postura corporal. Era súper natural y tal vez ahí se empieze a encontrar apenas una punta de este misterio que hipnotiza como si fuera un encantador de serpientes.
Por esta vez, a modo de homenaje y recuerdo, pondré dos videos de mi parte favorita de No Toca Botón: Alvarez y Borges. Para muchos lo mejor siempre fue el Manosanta, pero en Alvarez y Borges está ese constante ida y vuelta entre Olmedo Y Portales donde se dan mutuamente pies para rematar con lo que sea. Una cosa los llevaba a la otra y terminaba de cualquier manera, con resultados geniales y surrealistas
Lamentablemente estos videos son resúmenes de un sketch que generalmente duraba cerca de quince minutos y tienen una placa horrible al principio, pero bien vale la pena verlos en acción.
Olmedo, estés donde estés, un saludo y aun nos reimos (y muchísimo)con vos, con tu inteligencia, con esa idiosincrasia tan argentina y, por favor, dale nuestros saludos a Alvarez a quien queremos y admiramos tanto como a vos.
Gracias Maestro.
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