¡Oh no! Son casi las ocho de la mañana y recién llego de un asado que se extendió toda la noche entre copas y charlas con los amigos (no puedo quejarme, tengo muy buenos amigos y amigas). Abro este blog tan bueno y veo que está de lo más desactualizado. Esto no puede seguir así. Recibo quejas todos los días por la poca actualización que hubo últimamente y tienen razón. Es indignante. ¡IN-DIG-NAN-TE, dije!
Así que como no hay mucho tiempo, y para que esto no siga así, voy a recurrir a algo nuevo y adelantado en el tiempo, moderno -como todo lo que hago- y seguramente entendido en 10 años, cuando yo les diga: "Aaaahh, ahora vienen con el caballo cansado a reconocer que mis ideas eran ingeniosas y en ese momento me dijeron loco y ridículo" (nota mental: vengarme de todos por no considerarme a tiempo, y a los que sí me consideran, de todos modos cobrar venganza de ellos por si intentan en algún momento burlarse o tomarme de loco)
En fin, les presento una historia de amor, locura, sucesos extraordinarios y la lucha eterna entre el bien el mal con un final imprevisible y aleccionador. Este estilo narrativo se llama "Cuento resumido con pequeños baches en solución de continuidad que requiere de la imaginación del lector, lo cual le da un ida y vuelta con el autor" o también "Cuento interactivo", porque como he dicho, requiere que el lector complete ciertas partes.
"YO LA AME EN 1933"
Yo la amé en 1933. Mi problema es que hoy no soy un pobre viejo, si no un joven galante y apuesto del año 2045. Como cualquiera que lea esta crónica sabrá, las máquinas del tiempo se prohibieron hace veinte años porque "generan unos descalabros bárbaros". En uno de mis viajes en el tiempo, llegué al año 1933. El mundo parecía otro...de hecho era otro, ya que hoy vivimos en Marte, luego de la explosión de La Tierra en diciembre del 2008. La máquina del tiempo me permitió ir a La Tierra (no hay tiempo sin espacio) y allí conocí a Clarie. Clarie era la hija de un acaudalado empresario que había sucumbido por la crisis económica. Con mi máquina evité que se suicidara y lo atajé cuando saltó del Empire State. Tuve que viajar de nuevo y poner un colchón ya que por haberlo agarrado con los brazos, me quebré hasta la mandíbula.
(Bache)
-Clarie hija, este jóven me ha salvado la vida.
- Oh, padre, qué alegría me da.
- Marta querida esposa, quiero que el joven Carlitos se quede aquí a cenar con nosotros como señal de agradecimiento.
- Claro querido, será un placer hacerle la cena a quien te salvó la vida.
- Dígame jóven, ¿de dónde es usted?
- (¡Oh no! no puedo decir que soy de otro planeta y un viajero en el tiempo, daré la descendencia de mis abuelos)...de Argentina.
- ¡Oh! Sudamérica
(Bache)
La miré a los ojos y le dije
- Clarie, nuestro amor es imposible.
- Pero ¿por qué? joven Carlos. Desde que trabajas en la fábrica de mi padre, todo ha mejorado.
- Sí, pero, en verdad debo irme. No hay nada más que quiera en el mundo que darte una vida próspera, pero en verdad...yo no soy de aquí.
- Ya lo sé. Eres argentino, eso no es ningún problema.
- No...mi secreto es aún peor.
(Bache)
Tuvimos que viajar con el viejo Mc Clancy a Chicago. La situación con Capone era insostenible. Era la mafia o nosotros.
(Bache)
- Escucha Capone.- Le dije a Al. - Si tengo que matarte lo haré. Quiero que dejes a mi suegro en paz.
- No sabes con quién te metes.
- Eres un fraude. Lo que no ha hecho Elliot Ness lo haré yo mismo. Te mataré a aquí mismo.- Dije sin darme cuenta que mi arma no tenía balas. Capone sacó su metralleta y me apuntó directo a la cara.
(Bache)
Fue un escape increible. Creo que jamás lograré hacer algo así en toda mi vida. No podría volver a contarlo de una manera tan fidedigna. Por suerte logré hacer explotar el deposito antes de escapar. Capone tendrá que emplear mucho tiempo en reconstruir su imperio, antes de encontrarme.
(Bache)
Aquí en Marte fui enjuiciado luego de intentar matar a Hitler y evitar la segunda guerra. Ese atentado lo enfureció y empeoró las cosas.
(Bache)
Luego de pasar diez años en la carcel logré escapar de una manera increible. No creo poder volver tampoco a hacer eso de nuevo. Por suerte hice explotar la cárcel antes de fugarme.
(Bache)
...Y con estas latas viejas, esas laptops antiguas y los obsoletos televisores de plasma logré construir mi propia máquina del tiempo. Volví por Claire y toda su familia.
(Bache)
Aquí estamos, la fuga de 1933 fue increible. No podría hacer eso de nuevo. Por suerte hice explotar la ciudad de Nueva York antes de volver a Marte. Ellos se adaptan bien a su nueva vida. Somos muy felicies. El viejo Mc Clancy de todos modos aun no entiende ciertas cosas. Vimos una repetición de una serie muy vieja llamada "Lost" en el hologramavisión y no entendió el último capítulo y yo se lo expliqué: la isla al estar fuera del espacio y tiempo es un lugar irreal, por ende nada de lo que creemos que sucede en todas las temporadas está sucediendo. El lugar en el que están les permite repetir acciones por tiempo indefinido. En el último episodio, para resaltar que escapan del bache espacio-temporal, el avión sufre un sacudón, pero no cae, y los protagonistas nunca llegan a la isla en la isla, pero quedan con una sensación de haber vivido algo extraño en ese pozo de aire (sí estuvieron en ese lugar, pero al salir del bache tiempo-espacio, nada de lo que sucedió es real y no lo recordarán). Así termina la serie como ya todos saben.
Fuera de eso, todo está en orden...
(Bache)
...Con estos hermosos hijos.
FIN.
PD: Le agradezco muchísimo a Adriana que estuvo con nosotros en el asado esta noche, porque es ya también una de nuestras queridas amigas, y que ha hecho en estos días una referencia en su blog (www.mailiroldarling.blogspot.com) de su llegada a Buenos Aires y ha tenido unas palabras muy generosas para mí y mi abuela. ¡Gracias Adri!
domingo, febrero 17, 2008
jueves, febrero 14, 2008
LA CADUCIDAD DEL AMOR
Se supo:
Publica infobae en su edición digital: “Aseguran que amor dura, como máximo, cuatro años”
A mi juego me han llamado.
Georgina Montemayor Flores, de la Facultad de Medicina de la UNAM estudió el proceso del amor y determinó que a los cuatro años uno puede ir haciendo otra cosa. Pero fue mucho más allá y se animó a decir cosas que antes dicha por alguien que no fuera científico quedaban desubicadas: “Suele durar un máximo de cuatro años o hasta que aparece otro ser que despierta esa pasión romántica, y solo pervive el apego o la compañía hacia una persona"”En la medida en que piensa recurrentemente en la misma persona, la condición sicológica del enamorado puede ser comparable "con un estado obsesivo compulsivo”
Dice también que el enamorado se convierte en alguien poco productivo (en la primera etapa) y que sólo se puede estar enamorado de una sola persona a la vez, al contrario del apego y del deseo sexual.
Y también dice la doctora: “de hecho las grandes obras de arte nunca se crearon cuando los autores estaban apasionados, sino después, en el proceso del desamor". La especialista en anatomía precisó que las personas entran y salen de ese estado de enamoramiento porque el cerebro no podría resistir tanto desgaste si se mantuviera así constantemente.
¡Sí que sí! digo yo aplaudiendo este estudio y feliz que se desenmascare esta mentira. Como sabe cualquiera que haya estado enamorado un tiempo prudencial, cuando el amor se hace efectivo y se convierte en una relación, lo emocionante se vive durante los primeros tres meses, todo lo demás es una porquería.
Lo que no coincido del todo con la especialista es la afirmación de las obras de arte: es verdad que la mejor performance de un artista se logra cuando está desenamorado. Los poemas felices, las canciones felices, todo lo que diga “estoy enamorado felizmente” es algo espantoso. Pero es verdad también que se logran grandes cosas en la víspera del amor, cuando comienza esa curiosidad por la otra persona. Cuando uno vislumbra la aproximación del enamoramiento rotundo...que no es otra cosa que caer en cuenta que uno está hasta las manos.
Claro que este estado de víspera, cuando uno tiene mala suerte, se convierte en una paradoja porque es un amor unilateral y a la vez es un desamor: solo es comparable al dolor del desamor, el dolor de saber que uno no será querido por la persona que ama. Y tal vez me equivoque, ya que el que sufre de desamor la pasa peor porque sufre la ausencia de la persona amada...pero no ser amado es una forma de desamor.
El tema da para rato.
Es tremendo sentirse enamorado, porque uno comienza a perder el control de todo. Luego se accionan las hormonas del apego y a eso le llamamos amor. ¿Y si nos dejan? Ahí todo se vuelve fatídico y pesimista. Claro que también se accionan luego hormonas que dejan pasar ese proceso. De hecho la doctora Montemayor Flores dice "el amor tiene un precio. Por principio, se pierde la libertad y también se vuelve dependiente de otra persona, por ello, se debe recordar que el desamor libera".
No sé si es casualidad que sea el día de los enamorados, pero está bien hablar del tema. Ojalá algún día (propongo el 15 de febrero para darles un día de ventaja a los que se enamoran) se proclame “el día de los obsesionados” que es mucho mejor que estar enamorado (y eso que ya propuse aquí el día del desamor). Ya lo he dicho mil veces, pero la diferencia entre el enamoramiento y las obsesiones es que el enamoramiento dura menos. A mí me gusta obsesionarme con una mujer; me pongo loco, intento todo tipo de ridiculeces para seducirla, me compro ropa, escribo como loco, les hago canciones, le miento que canciones viejas son escritas pensando en ella y así voy de fracaso en fracaso, porque un día me doy cuenta que estoy metido con otra chica (y digo fracaso porque siempre estos trucos me salen mal)
Hoy estuve todo el día recordando los diarios de Casanova. La imagen que tenemos de él es falsa. El tipo en verdad hacía lo que un caballero debe hacer: escribir sobre los amores fracasados y trágicos. No se la daba de canchero, si no que iba a menos. Y eso es lo que hay que hacer. Cualquiera es vivo diciendo “sí, sí, salí con Liz Solari ( ya quisiera yo), pero más vivo es aquel que guarda silencio sobre el tema y relata sus fracasos amorosos.
De hecho hoy iba a iniciar una serie de memorias para este blog con unos fracasos míos dignos de escribirse: todo tipo de ridiculeces, intentos fallidos, mujeres tan distantes como imposibles o simples llegadas tardes en las palabras y declaraciones, que hicieron de un potencial amor una anécdota. Tal vez lo haga pronto, pero me da miedo contar cosas privadas y caer en lo pueril. Hay que saber escribir muy bien y ser muy audaz para lograr el efecto deseado y que no sea sólo un diario de intimidades (soy muy poco afecto a hablar de mis cosas, cualquiera que me conozca sabe que lo que escribo aquí no se acerca ni un cuarto a mi vida, son sólo algunas pistas, inclusive algunas muy confusas), pero mi chapa del seductor más rechazado del mundo tal vez me permite abordar el tema.
Y para terminar, quiero decir que lo peor del desamor es cuando nos damos cuenta de que el sufrimiento ha terminado. Que todo ese dolor que nos ocasiona el abandono un día significa nada y tal vez eso sea porque hay otra mujer que nos empieza a llamar la atención. Creo que me acerco al fondo de esa angustia: nadie es irremplazable.
Un día lloramos por Juanita, Juanita, Juanita, Juanita y al tiempo decimos “¿cómo se llamaba?”
No enamoramos para escapar a la muerte y vivimos, como he dicho hace poco, en el medio de esas angustias de los amores que se van.
Y pregunto: ¿Cuál es el mejor amor? Tal vez el que está, ya que el presente es insuperable; pero también el que está por venir. En medio de esta víspera de amor en la que estoy, espero...
Saludo desde aquí, aunque jamás leerán esto, a todos mis amores: a los que no fueron, a los que sí, a las mujeres que han tenido la gentileza de corresponderme y las que me han dejado. Pero sobre todo a las que están y a las que vendrán.
Publica infobae en su edición digital: “Aseguran que amor dura, como máximo, cuatro años”
A mi juego me han llamado.
Georgina Montemayor Flores, de la Facultad de Medicina de la UNAM estudió el proceso del amor y determinó que a los cuatro años uno puede ir haciendo otra cosa. Pero fue mucho más allá y se animó a decir cosas que antes dicha por alguien que no fuera científico quedaban desubicadas: “Suele durar un máximo de cuatro años o hasta que aparece otro ser que despierta esa pasión romántica, y solo pervive el apego o la compañía hacia una persona"”En la medida en que piensa recurrentemente en la misma persona, la condición sicológica del enamorado puede ser comparable "con un estado obsesivo compulsivo”
Dice también que el enamorado se convierte en alguien poco productivo (en la primera etapa) y que sólo se puede estar enamorado de una sola persona a la vez, al contrario del apego y del deseo sexual.
Y también dice la doctora: “de hecho las grandes obras de arte nunca se crearon cuando los autores estaban apasionados, sino después, en el proceso del desamor". La especialista en anatomía precisó que las personas entran y salen de ese estado de enamoramiento porque el cerebro no podría resistir tanto desgaste si se mantuviera así constantemente.
¡Sí que sí! digo yo aplaudiendo este estudio y feliz que se desenmascare esta mentira. Como sabe cualquiera que haya estado enamorado un tiempo prudencial, cuando el amor se hace efectivo y se convierte en una relación, lo emocionante se vive durante los primeros tres meses, todo lo demás es una porquería.
Lo que no coincido del todo con la especialista es la afirmación de las obras de arte: es verdad que la mejor performance de un artista se logra cuando está desenamorado. Los poemas felices, las canciones felices, todo lo que diga “estoy enamorado felizmente” es algo espantoso. Pero es verdad también que se logran grandes cosas en la víspera del amor, cuando comienza esa curiosidad por la otra persona. Cuando uno vislumbra la aproximación del enamoramiento rotundo...que no es otra cosa que caer en cuenta que uno está hasta las manos.
Claro que este estado de víspera, cuando uno tiene mala suerte, se convierte en una paradoja porque es un amor unilateral y a la vez es un desamor: solo es comparable al dolor del desamor, el dolor de saber que uno no será querido por la persona que ama. Y tal vez me equivoque, ya que el que sufre de desamor la pasa peor porque sufre la ausencia de la persona amada...pero no ser amado es una forma de desamor.
El tema da para rato.
Es tremendo sentirse enamorado, porque uno comienza a perder el control de todo. Luego se accionan las hormonas del apego y a eso le llamamos amor. ¿Y si nos dejan? Ahí todo se vuelve fatídico y pesimista. Claro que también se accionan luego hormonas que dejan pasar ese proceso. De hecho la doctora Montemayor Flores dice "el amor tiene un precio. Por principio, se pierde la libertad y también se vuelve dependiente de otra persona, por ello, se debe recordar que el desamor libera".
No sé si es casualidad que sea el día de los enamorados, pero está bien hablar del tema. Ojalá algún día (propongo el 15 de febrero para darles un día de ventaja a los que se enamoran) se proclame “el día de los obsesionados” que es mucho mejor que estar enamorado (y eso que ya propuse aquí el día del desamor). Ya lo he dicho mil veces, pero la diferencia entre el enamoramiento y las obsesiones es que el enamoramiento dura menos. A mí me gusta obsesionarme con una mujer; me pongo loco, intento todo tipo de ridiculeces para seducirla, me compro ropa, escribo como loco, les hago canciones, le miento que canciones viejas son escritas pensando en ella y así voy de fracaso en fracaso, porque un día me doy cuenta que estoy metido con otra chica (y digo fracaso porque siempre estos trucos me salen mal)
Hoy estuve todo el día recordando los diarios de Casanova. La imagen que tenemos de él es falsa. El tipo en verdad hacía lo que un caballero debe hacer: escribir sobre los amores fracasados y trágicos. No se la daba de canchero, si no que iba a menos. Y eso es lo que hay que hacer. Cualquiera es vivo diciendo “sí, sí, salí con Liz Solari ( ya quisiera yo), pero más vivo es aquel que guarda silencio sobre el tema y relata sus fracasos amorosos.
De hecho hoy iba a iniciar una serie de memorias para este blog con unos fracasos míos dignos de escribirse: todo tipo de ridiculeces, intentos fallidos, mujeres tan distantes como imposibles o simples llegadas tardes en las palabras y declaraciones, que hicieron de un potencial amor una anécdota. Tal vez lo haga pronto, pero me da miedo contar cosas privadas y caer en lo pueril. Hay que saber escribir muy bien y ser muy audaz para lograr el efecto deseado y que no sea sólo un diario de intimidades (soy muy poco afecto a hablar de mis cosas, cualquiera que me conozca sabe que lo que escribo aquí no se acerca ni un cuarto a mi vida, son sólo algunas pistas, inclusive algunas muy confusas), pero mi chapa del seductor más rechazado del mundo tal vez me permite abordar el tema.
Y para terminar, quiero decir que lo peor del desamor es cuando nos damos cuenta de que el sufrimiento ha terminado. Que todo ese dolor que nos ocasiona el abandono un día significa nada y tal vez eso sea porque hay otra mujer que nos empieza a llamar la atención. Creo que me acerco al fondo de esa angustia: nadie es irremplazable.
Un día lloramos por Juanita, Juanita, Juanita, Juanita y al tiempo decimos “¿cómo se llamaba?”
No enamoramos para escapar a la muerte y vivimos, como he dicho hace poco, en el medio de esas angustias de los amores que se van.
Y pregunto: ¿Cuál es el mejor amor? Tal vez el que está, ya que el presente es insuperable; pero también el que está por venir. En medio de esta víspera de amor en la que estoy, espero...
Saludo desde aquí, aunque jamás leerán esto, a todos mis amores: a los que no fueron, a los que sí, a las mujeres que han tenido la gentileza de corresponderme y las que me han dejado. Pero sobre todo a las que están y a las que vendrán.
domingo, febrero 10, 2008
LOS PENSADORES MODERNOS II
Vuelven los éxitos.
Música con cornetas.
Hoy presentamos:
“Los Pensadores Modernos”
(El estudio, igual que en su vieja emisión, es un escritorio y un fondo negro)
Conductor: Bienvenidos amigos. Hoy tenemos un invitado que el año pasado generó una gran polémica, porque él en su esencia es polémico. Tuvimos mucha correspondencia y a pedido del público hoy nos acompaña, esta temporada también para una charla íntima este escritor, músico, ahora dice que actor, un tipo muy querido, Marcelo D’Onofrio. ¿Cómo está D’Onofrio?
MD: (Mirando la escenografía. Está vestido de jeans, camisa y una campera de cuero negra) Yo estoy bien, pero veo que ustedes siguen con este decorado tristísimo...colgá un cuadrito por lo menos.
Conductor: Jaja, siempre tan ácido con su humor. Le agradecemos que nos honre con su presencia una vez más, maestro.
MD: Bah...está bien.
Conductor: En su última visita nos aclaró algunos conceptos sobre la vida y el amor y sus consecuencias no sólo en la vida cotidiana si no en la influencia en el arte.
MD: (con la mirada perdida)...la verdad no me acuerdo.
Conductor: ¿Ha variado su manera de pensar?
MD: Es que en verdad no sé lo que dije, pero por las dudas lo niego. Creo que uno va cambiando todos los días. Yo no soy aquel tipo que vino aquí antes, ni siquiera soy el que fui ayer.
Conductor: Maestro, sabemos que está a punto de terminar su tan esperado nuevo libro.
MD: Sí...(mirando detrás de cámaras) ¿yo no pedí un whisky, hace un rato?...Ajá ¿¡Y dónde está!?... ¡Y bueno! Dale querida, que no tengo todo el día.
(Una asistente de producción le acerca el riguroso whisky)
MD: Mirá que rica la chica. ¿Trabajás acá?
Asistente: (muy tímida y sonrojada) Sí, maestro.
MD: No por favor, decime Marce. ¿Cómo te llamás?
Asistente: Vicky.
Conductor: Maestro, por favor, si no le impor...
MD: Quedate piola vos que estoy hablando con ella. Estoy encantado Vicky de verte. Si sabía que una chica tan linda trabajaba acá, hubiera venido más seguido. Tomá (saca un papel y una lapicera de la campera; anota) 153...60...mm... este es mi celular. Guardalo que después en el corte te pido el tuyo.
Asistente: ¡Ay, muchas gracias!
MD: Gracias a vos, linda. Bueno ahora andá así termino con este plomo y nos vemos.
Conductor: Estábamos hablando de su nuevo libro.
MD: Esta piba está divina..la mato...Sí el libro. No, no es nuevo; es el único.
Conductor: ¿Y en qué consiste?
MD: Es una selección de cuentos y ensayos de No Somos Nada, más algunos textos inéditos.
Conductor: Ah, pensé que era una novela...
MD: No, no. Yo no escribo novelas. Lleva mucho tiempo, y la verdad tengo muchas cosas que hacer.
Conductor: ¿Cómo cuáles?
MD: ¿¡Qué te importa a vos!? ¿Este es un programa de cultura o de chimentos?
Conductor: ¡No, no! No quería faltarle el respeto, pensé que hablaba de hecho culturales.
MD: Básicamente lo que más me insume tiempo es intentando conocer minas.
Conductor: Sus lectores vemos en su obra una constante búsqueda del amor y a la vez algo trágico en ello, ya que se vislumbra el desamor en esos cuentos.
MD: Por primera vez embocás una
(Se escuchan risas detrás de cámara)
Conductor: ¿Usted reclama amor en sus textos?
MD: ¡Más bien! ¿Si no para qué escribo? Estoy desesperadamente intentando acercarme a amores imposibles...Sabés, yo sospecho que mis cuentos son disparos en el aire: nunca se sabe dónde caerán. Y a la vez, si bien son ficciones, pienso en todas, en ninguna, y probablemente la que más protagonismo tiene en algún cuento, esa mujer jamás leerá esas palabras, lo cual lo hace doblemente desesperante.
Conductor: Pero sus lectores agradecidos...
MD: Sí, tal vez sea cierto. Pero en el fondo me encantaría que alguna se sienta identificada, o al menos sospeche y se diga “¿estará hablando de mí?”
Conductor: En “La carta del autor a la viajante” aborda por primera vez el género epistolar y deja traslucir algunas infidencias.
MD: (Prendiendo un cigarrillo) ¿Eh?
Conductor: Que en “La carta...” Ay Dios...
MD: Sí, sí, te entendí. Sí, me gusta ese género y creo que algunas cosas en ese texto están bien ¿no?...pero ahí también dije muchas cosas, y no deberías tomarlo tan en serio.
Conductor: Usted alguna vez dijo que su mejor cuento es “La esfera de los espejos”, ¿cómo se le ocurrió ese argumento?
MD: No, es muy largo de explicar.
Conductor: Pero allí también habla de la esperanza del amor y del destino como una consecuencia directa de nuestros actos.
MD: (Cortándolo en seco) Ya te dije que no sé. Y aunque lo supiera la verdad no tengo ganas de explicarlo...¿Falta mucho para que termine esto?
Conductor: Cómo es eso que va a incursionar en la actuación?
MD: Conocí a una directora de cortometrajes en una fiesta y me ofrecí como actor, pero no puedo hablar mucho del proyecto. Todavía está muy verde.
Conductor: ¿Y su disco?
MD: El disco está quedando bárbaro.
Conductor: Usted es un artista polifacético. ¿Eso es una manera de escaparle a la muerte?
MD: ¿Qué se yo?
Conductor: En su otra visita hablábamos del fenómeno del auge de los blogs. ¿Cómo ve esta situación hoy?
MD: (Un tanto ofuscado)...No sé...Vos preguntás cada cosa. Hay blogs que no sirven para nada. No Somos Nada no es la excepción, pero algún que otro acierto hay. Me refiero a que es algo artístico y cultural. Hay cuentos, ensayos, reflexiones, pasos de comedia...me parece que a algunas cosas se las pasa por alto. Y hay blogs que tienen otros contenidos mejores y otros mejor olvidarlos. De todos modos no leer No Somos Nada es un acto de lucidez más que de falta de inteligencia, ya que hay muchas otras cosas más interesantes que hacer.
Conductor: Yo me quedaría hablando toda la noche...
MD: Yo no.
Conductor: Con usted, pero el tiempo es tirano. Esperamos que nos deleite con su presencia en otra vista.
MD: Veremos.
Conductor: Muchas gracias por su presencia D’Onofrio.
MD: Ok. Hasta luego…¡Vicky!
Títulos Finales
Fin
Música con cornetas.
Hoy presentamos:
“Los Pensadores Modernos”
(El estudio, igual que en su vieja emisión, es un escritorio y un fondo negro)
Conductor: Bienvenidos amigos. Hoy tenemos un invitado que el año pasado generó una gran polémica, porque él en su esencia es polémico. Tuvimos mucha correspondencia y a pedido del público hoy nos acompaña, esta temporada también para una charla íntima este escritor, músico, ahora dice que actor, un tipo muy querido, Marcelo D’Onofrio. ¿Cómo está D’Onofrio?
MD: (Mirando la escenografía. Está vestido de jeans, camisa y una campera de cuero negra) Yo estoy bien, pero veo que ustedes siguen con este decorado tristísimo...colgá un cuadrito por lo menos.
Conductor: Jaja, siempre tan ácido con su humor. Le agradecemos que nos honre con su presencia una vez más, maestro.
MD: Bah...está bien.
Conductor: En su última visita nos aclaró algunos conceptos sobre la vida y el amor y sus consecuencias no sólo en la vida cotidiana si no en la influencia en el arte.
MD: (con la mirada perdida)...la verdad no me acuerdo.
Conductor: ¿Ha variado su manera de pensar?
MD: Es que en verdad no sé lo que dije, pero por las dudas lo niego. Creo que uno va cambiando todos los días. Yo no soy aquel tipo que vino aquí antes, ni siquiera soy el que fui ayer.
Conductor: Maestro, sabemos que está a punto de terminar su tan esperado nuevo libro.
MD: Sí...(mirando detrás de cámaras) ¿yo no pedí un whisky, hace un rato?...Ajá ¿¡Y dónde está!?... ¡Y bueno! Dale querida, que no tengo todo el día.
(Una asistente de producción le acerca el riguroso whisky)
MD: Mirá que rica la chica. ¿Trabajás acá?
Asistente: (muy tímida y sonrojada) Sí, maestro.
MD: No por favor, decime Marce. ¿Cómo te llamás?
Asistente: Vicky.
Conductor: Maestro, por favor, si no le impor...
MD: Quedate piola vos que estoy hablando con ella. Estoy encantado Vicky de verte. Si sabía que una chica tan linda trabajaba acá, hubiera venido más seguido. Tomá (saca un papel y una lapicera de la campera; anota) 153...60...mm... este es mi celular. Guardalo que después en el corte te pido el tuyo.
Asistente: ¡Ay, muchas gracias!
MD: Gracias a vos, linda. Bueno ahora andá así termino con este plomo y nos vemos.
Conductor: Estábamos hablando de su nuevo libro.
MD: Esta piba está divina..la mato...Sí el libro. No, no es nuevo; es el único.
Conductor: ¿Y en qué consiste?
MD: Es una selección de cuentos y ensayos de No Somos Nada, más algunos textos inéditos.
Conductor: Ah, pensé que era una novela...
MD: No, no. Yo no escribo novelas. Lleva mucho tiempo, y la verdad tengo muchas cosas que hacer.
Conductor: ¿Cómo cuáles?
MD: ¿¡Qué te importa a vos!? ¿Este es un programa de cultura o de chimentos?
Conductor: ¡No, no! No quería faltarle el respeto, pensé que hablaba de hecho culturales.
MD: Básicamente lo que más me insume tiempo es intentando conocer minas.
Conductor: Sus lectores vemos en su obra una constante búsqueda del amor y a la vez algo trágico en ello, ya que se vislumbra el desamor en esos cuentos.
MD: Por primera vez embocás una
(Se escuchan risas detrás de cámara)
Conductor: ¿Usted reclama amor en sus textos?
MD: ¡Más bien! ¿Si no para qué escribo? Estoy desesperadamente intentando acercarme a amores imposibles...Sabés, yo sospecho que mis cuentos son disparos en el aire: nunca se sabe dónde caerán. Y a la vez, si bien son ficciones, pienso en todas, en ninguna, y probablemente la que más protagonismo tiene en algún cuento, esa mujer jamás leerá esas palabras, lo cual lo hace doblemente desesperante.
Conductor: Pero sus lectores agradecidos...
MD: Sí, tal vez sea cierto. Pero en el fondo me encantaría que alguna se sienta identificada, o al menos sospeche y se diga “¿estará hablando de mí?”
Conductor: En “La carta del autor a la viajante” aborda por primera vez el género epistolar y deja traslucir algunas infidencias.
MD: (Prendiendo un cigarrillo) ¿Eh?
Conductor: Que en “La carta...” Ay Dios...
MD: Sí, sí, te entendí. Sí, me gusta ese género y creo que algunas cosas en ese texto están bien ¿no?...pero ahí también dije muchas cosas, y no deberías tomarlo tan en serio.
Conductor: Usted alguna vez dijo que su mejor cuento es “La esfera de los espejos”, ¿cómo se le ocurrió ese argumento?
MD: No, es muy largo de explicar.
Conductor: Pero allí también habla de la esperanza del amor y del destino como una consecuencia directa de nuestros actos.
MD: (Cortándolo en seco) Ya te dije que no sé. Y aunque lo supiera la verdad no tengo ganas de explicarlo...¿Falta mucho para que termine esto?
Conductor: Cómo es eso que va a incursionar en la actuación?
MD: Conocí a una directora de cortometrajes en una fiesta y me ofrecí como actor, pero no puedo hablar mucho del proyecto. Todavía está muy verde.
Conductor: ¿Y su disco?
MD: El disco está quedando bárbaro.
Conductor: Usted es un artista polifacético. ¿Eso es una manera de escaparle a la muerte?
MD: ¿Qué se yo?
Conductor: En su otra visita hablábamos del fenómeno del auge de los blogs. ¿Cómo ve esta situación hoy?
MD: (Un tanto ofuscado)...No sé...Vos preguntás cada cosa. Hay blogs que no sirven para nada. No Somos Nada no es la excepción, pero algún que otro acierto hay. Me refiero a que es algo artístico y cultural. Hay cuentos, ensayos, reflexiones, pasos de comedia...me parece que a algunas cosas se las pasa por alto. Y hay blogs que tienen otros contenidos mejores y otros mejor olvidarlos. De todos modos no leer No Somos Nada es un acto de lucidez más que de falta de inteligencia, ya que hay muchas otras cosas más interesantes que hacer.
Conductor: Yo me quedaría hablando toda la noche...
MD: Yo no.
Conductor: Con usted, pero el tiempo es tirano. Esperamos que nos deleite con su presencia en otra vista.
MD: Veremos.
Conductor: Muchas gracias por su presencia D’Onofrio.
MD: Ok. Hasta luego…¡Vicky!
Títulos Finales
Fin
viernes, febrero 08, 2008
EL ARTE DE COMENTAR
(Si usted es macrista por favor, no siga leyendo este artículo)
Hace semanas que vengo planteandome para qué sirven los comentarios en los blogs.
Si queda algún lector de los comienzos de esta página (cosa que no creo), y si ese lector tiene memoria, recordará que al principio N.S.N no permitía comentarios. Luego, ya harto de tener que contestar preguntas sobre los posts vía messenger, decidí habilitar ese espacio y hoy sigue siguiendo con fervor casi peronista.
Debo asumir que tengo mucha suerte. Los lectores de este lugar son en su mayoría mujeres (cosa que sigue siendo un misterio) y hay más gente que lee que la que comenta. Pero insisto con lo de la suerte: los comentarios, salvo alguna que otra excepción, son siempre muy amables y generosos...yo diría que casi exagerados, pero a mí me pone muy contento ser siempre saludado y elogiado por los comentaristas, no por ego, si no porque respeto la inteligencia de la gente que me saluda.
Sin embargo, el comentario es un arma de doble filo. Basta con ver lo que le ha sucedido al Capitán Paliza en su blog que se le ha desmadrado con los comentarios y tuvo que salir a poner orden.
Insisto: este no es lugar donde pasan esas desgracias, pero cada tanto surgen personajes que se quejan de cosas que nadie les ha preguntado.
Y sucede algo peor: uno debe muchas veces explicar formas de pensamiento, chistes, y hasta ideologías en privado por lo que dice en público.
Cada tanto algún amigo me pregunta por messenger acerca de algún concepto escrito aquí, o complementan (sin que nadie lo pida) lo que ya he dicho antes, sin tener en cuenta que existen los comentarios. Y ahí yo me pregunto: ¿para qué cuernos habilité este sistema?
El mejor ejemplo me pasó hace poco. Todos saben sobre mi posición política y mi desagrado hacia el actual jefe de gobierno porteño y mi desdén por sus votantes y seguidores. Aclaro y confieso -cosa que hasta ahora no he hecho-, para agitar más y más las aguas, que antes de las elecciones, me invitaron a conocerlo personalmente (cosa que ninguno de los que me critican y lo siguen con devoción va a lograr jamás) y me negué rotundamente (ya contaré algún día sobre eso y verán que tan turbio es todo lo que se maneja alrededor de este personaje). Como he mencionado más de una vez, los macristas no piensan, saben poco de política, no saben discutir y tienen mucho de caprichosos y liberales y poco de solidarios.
Cuando aclaré esto en el post sobre los hospitales porteños, fui increpado en privado por alguna persona que defiende los proyectos de Macri, primero de un modo simpático. Ya el hecho era extraño, debido a que si estoy expresando públicamente una posición de valor cívico por encima de mis intereses, el foro de discusión no pasa de aquí.
A los días publiqué otra cosa demostrando que el gobierno porteño se asemeja a un chiste y no a una gestión.
El resultado no fue mejor. Una vez más fui cuestionado sobre mis ideales en privado por esta misma persona. Insisito: una posición política no muy bien vista desde aquí es atacada en un foro en el cual no tengo ninguna obligación (reitero: ninguna obligación) a contestar sobre nada. Sin embargo, como soy un hombre abierto al diálogo y de firmes convicciones democráticas pasé a explicar con bases bastantes sólidas el porqué de mis opinionenes.
El resultado es el siguiente: tuve que soportar que se me llame "peronista que no hace nada" "vividor" "resentido" y otras estupideces. ¿Se entiende, no? Defendiendo una ideología en pos de un país y no de una clase social, los que piensan como yo son atacados y rebajados con cosas personales ya que políticamente los macristas no tienen una sola (reitero: no tienen una sola) idea ni base en qué sustentar lo que hacen. Deben limitarse a defender su accionar con ataques personales ya que carecen de cualquier proyecto político. Es muy gracioso escuchar como "Macri gobierna para la clase media", como si eso fuera una virtud, y que si mal no recuerdo es la misma clase que lloraba cuando les tocaron los ahorros y gritaban "que se vayan todos" como si los políticos fueran extraterrestres que vinieron a invadir la Tierra y nos tiene bajo su merced, cuando votando con conciencia las cosas si no se arreglan, le pega en el palo.
¿No es tan o más indignante que un chico coma de la basura a que el banco nos haga la guita?
Para cierto sector parece que no.
Y si alguien que lee esto y me conoce de aquella época de crisis, bien recordará mi negativa de participar de esas marchas, que miré con desconfianza desde el comienzo y no me equiovqué y miro con desconfianza este gobierno capitalino y sé que no me equivoco.
Y por eso vuelvo a los comentarios. Para opinar, hay que saber un poco, y si no a llorar a la iglesia o a llamar a la radio que ahí llaman todos los indignados porque " a mí me pasa, a mí, a mí, a mí".
Y si se me quiere increpar, en vez de amenazar con demandas (sic), que el diálogo se entable en los foros pertinentes y no por messenger para luego decir toda clase de barbaridades sin abrir la cabeza y entender la posición del otro.
Parafraseando al doctor Ibarrola: Acá habla el que tiene el micrófono.
Por eso amigos, los invito a comentar a favor o contra de lo que quieran, pero con fundamento. Pido encarecidamente no opinar sobre la persona que me atacó y su accionar. Y a otros les pido que no me pidan ni explicaciones ni retractaciones sobre las cosas que creo. Yo no le pido a los científicos que no crean en la teoría de la relatividad, ni a los macristas que sean más lúcidos.
Y lo siento mucho, pero soy peronista, me preocupo por el país; y vago, vividor, resentido, y todo, el micrófono lo sigo teniendo yo.
Me despido con una frase de Macri: "No tomen mate, queda feo"
M. D'Onofrio (El tipo que JAMÁS recibió una disculpa)
Hace semanas que vengo planteandome para qué sirven los comentarios en los blogs.
Si queda algún lector de los comienzos de esta página (cosa que no creo), y si ese lector tiene memoria, recordará que al principio N.S.N no permitía comentarios. Luego, ya harto de tener que contestar preguntas sobre los posts vía messenger, decidí habilitar ese espacio y hoy sigue siguiendo con fervor casi peronista.
Debo asumir que tengo mucha suerte. Los lectores de este lugar son en su mayoría mujeres (cosa que sigue siendo un misterio) y hay más gente que lee que la que comenta. Pero insisto con lo de la suerte: los comentarios, salvo alguna que otra excepción, son siempre muy amables y generosos...yo diría que casi exagerados, pero a mí me pone muy contento ser siempre saludado y elogiado por los comentaristas, no por ego, si no porque respeto la inteligencia de la gente que me saluda.
Sin embargo, el comentario es un arma de doble filo. Basta con ver lo que le ha sucedido al Capitán Paliza en su blog que se le ha desmadrado con los comentarios y tuvo que salir a poner orden.
Insisto: este no es lugar donde pasan esas desgracias, pero cada tanto surgen personajes que se quejan de cosas que nadie les ha preguntado.
Y sucede algo peor: uno debe muchas veces explicar formas de pensamiento, chistes, y hasta ideologías en privado por lo que dice en público.
Cada tanto algún amigo me pregunta por messenger acerca de algún concepto escrito aquí, o complementan (sin que nadie lo pida) lo que ya he dicho antes, sin tener en cuenta que existen los comentarios. Y ahí yo me pregunto: ¿para qué cuernos habilité este sistema?
El mejor ejemplo me pasó hace poco. Todos saben sobre mi posición política y mi desagrado hacia el actual jefe de gobierno porteño y mi desdén por sus votantes y seguidores. Aclaro y confieso -cosa que hasta ahora no he hecho-, para agitar más y más las aguas, que antes de las elecciones, me invitaron a conocerlo personalmente (cosa que ninguno de los que me critican y lo siguen con devoción va a lograr jamás) y me negué rotundamente (ya contaré algún día sobre eso y verán que tan turbio es todo lo que se maneja alrededor de este personaje). Como he mencionado más de una vez, los macristas no piensan, saben poco de política, no saben discutir y tienen mucho de caprichosos y liberales y poco de solidarios.
Cuando aclaré esto en el post sobre los hospitales porteños, fui increpado en privado por alguna persona que defiende los proyectos de Macri, primero de un modo simpático. Ya el hecho era extraño, debido a que si estoy expresando públicamente una posición de valor cívico por encima de mis intereses, el foro de discusión no pasa de aquí.
A los días publiqué otra cosa demostrando que el gobierno porteño se asemeja a un chiste y no a una gestión.
El resultado no fue mejor. Una vez más fui cuestionado sobre mis ideales en privado por esta misma persona. Insisito: una posición política no muy bien vista desde aquí es atacada en un foro en el cual no tengo ninguna obligación (reitero: ninguna obligación) a contestar sobre nada. Sin embargo, como soy un hombre abierto al diálogo y de firmes convicciones democráticas pasé a explicar con bases bastantes sólidas el porqué de mis opinionenes.
El resultado es el siguiente: tuve que soportar que se me llame "peronista que no hace nada" "vividor" "resentido" y otras estupideces. ¿Se entiende, no? Defendiendo una ideología en pos de un país y no de una clase social, los que piensan como yo son atacados y rebajados con cosas personales ya que políticamente los macristas no tienen una sola (reitero: no tienen una sola) idea ni base en qué sustentar lo que hacen. Deben limitarse a defender su accionar con ataques personales ya que carecen de cualquier proyecto político. Es muy gracioso escuchar como "Macri gobierna para la clase media", como si eso fuera una virtud, y que si mal no recuerdo es la misma clase que lloraba cuando les tocaron los ahorros y gritaban "que se vayan todos" como si los políticos fueran extraterrestres que vinieron a invadir la Tierra y nos tiene bajo su merced, cuando votando con conciencia las cosas si no se arreglan, le pega en el palo.
¿No es tan o más indignante que un chico coma de la basura a que el banco nos haga la guita?
Para cierto sector parece que no.
Y si alguien que lee esto y me conoce de aquella época de crisis, bien recordará mi negativa de participar de esas marchas, que miré con desconfianza desde el comienzo y no me equiovqué y miro con desconfianza este gobierno capitalino y sé que no me equivoco.
Y por eso vuelvo a los comentarios. Para opinar, hay que saber un poco, y si no a llorar a la iglesia o a llamar a la radio que ahí llaman todos los indignados porque " a mí me pasa, a mí, a mí, a mí".
Y si se me quiere increpar, en vez de amenazar con demandas (sic), que el diálogo se entable en los foros pertinentes y no por messenger para luego decir toda clase de barbaridades sin abrir la cabeza y entender la posición del otro.
Parafraseando al doctor Ibarrola: Acá habla el que tiene el micrófono.
Por eso amigos, los invito a comentar a favor o contra de lo que quieran, pero con fundamento. Pido encarecidamente no opinar sobre la persona que me atacó y su accionar. Y a otros les pido que no me pidan ni explicaciones ni retractaciones sobre las cosas que creo. Yo no le pido a los científicos que no crean en la teoría de la relatividad, ni a los macristas que sean más lúcidos.
Y lo siento mucho, pero soy peronista, me preocupo por el país; y vago, vividor, resentido, y todo, el micrófono lo sigo teniendo yo.
Me despido con una frase de Macri: "No tomen mate, queda feo"
M. D'Onofrio (El tipo que JAMÁS recibió una disculpa)
lunes, febrero 04, 2008
EL INFIERNO DE DIVAD
En algunas zonas orientales, los límites se pierden y se ganan todos los días. Cuando Divad murió, los territorios bajo su reino aun no estaban definidos. Vastísimos adeptos había logrado con su temeridad, aunque algunas crónicas lo muestran de un modo amable y bondadoso.
La sepultura se llevó a cabo con todo el rigor de los honores. La ceremonia duró una semana y lo lloraron miles, tal vez millones, de fieles. Entre las personas se escuchaba la súplica por su alma: pedían a Dios que lo tuviera a su derecha como un hijo fiel y servicial.
Sin embargo en el infierno todo se anticipó a cualquier pedido o súplica. En seguida muerto Divad, su alma fue llevada a los descensos. El Diablo pidió verlo. De hecho estaba esperando ese momento desde hace mucho. Tenía un encono personal con el rey. Mientras vivía planificó eternas horas la llegada de su enemigo. Años que en el infierno pueden ser minutos, pero tratándose de una espera, toda una vida puede ser mucho tiempo.
Apenas muerto, los ángeles del Cielo, encargados de su custodia, no pudieron ni siquiera encontrar rastros del rey; el alma fue llevada inmediatamente en el último suspiro del monarca. Sin entender la situación, Divad interrogó a los arcángeles infernales con prepotencia.
- ¿Cómo se atreven a llevarme así, que he predicado llevando a cabo la palabra de Dios con convicción?
- Justamente. Al Maligno le molestan los predicadores.- Contestó uno de los verdugos.
Durante su viaje fue tratado con dignidad. Se ordenó expresamente a los usurpadores que no se lo maltratara; sólo informarle su situación y avisarle que era llevado al infierno por pedido del Diablo.
El camino que separa el mundo de los vivos del infierno es enorme; se necesita caminar mucho para llegar.
Divad fue llevado hasta la puerta de entrada. Tal cual el mito, el calor en el camino es insoportable; sin embargo, acercándose uno a la puerta, la temperatura baja más que considerablemente: el hierro de las hojas está casi congelado. No se puede distinguir con precisión hasta dónde llega la altura del metal.
Un corredor central, lleno de espejos (espejos que Divad no había visto jamás), y también de un frío imposible, es la última escala al centro del Infierno; hay allí también espejos, y al fin, sí, calor y fuego de tortura.
Cuando el rey fue reportado en su llegada, se le dijo que el Diablo estaba ocupado y que se acercaría a conocerlo. Esto era una impostura actoral: el Diablo no veía la hora de encontrarse con el alma secuestrada, sólo quería hacerse esperar. Espiaba a su nuevo huésped desde lejos y sonreía. Había esperado demasiado ese encuentro.
Divad miró a su alrededor; pudo observar algunas almas en pena pasando casi en forma espectral. A lo lejos se escuchaban gritos de sufrimiento pero aun así el rey no se convencía ni de su situación personal ni de la situación de ese infierno improbable. Todo parecía muy temprano; no había evidencia alguna de siglos de castigo. Ese infierno se veía demasiado ornamentado con sus novedosos espejos y fantasmas carentes de cualquier poder de espanto.
- ¡Querido Divad!- Dijo el diablo acercándose sonriente a su víctima.
- ¿Quién eres? ¿Por qué estoy aquí?- Preguntó Divad enérgicamente.– ¡Yo no debo estar en este lugar ridículo! ¡Mi lugar es al lado de Dios!
- Veo que sigues tan fervoroso como siempre. Ni la muerte calma tus ansias. Desde la última vez que te vi, has reforzado esa convicción.- Sentenció Lucifer.
- ¡Jamás te he visto, estúpido! ¿No sabes quién soy? Te ordeno, escucha bien lo que digo, ¡ordeno! Que me subas al Reino.
- Divad, amigo...¿acaso no has aprendido nada? Esa sola orden podría condenarte al infierno por siempre.
- ¿Infierno? ¿Qué clase de infierno es éste? He visto en mis tierras lugares peores. Este lugar es una burla del infierno- Se ufanó Divad.
- Pues entonces, es culpa tuya.
- ¿Acaso estás loco?
- ¿Loco? Lo he estado tal vez durante todos estos años planeando este momento y he descuidado algunas tareas mientras pensaba en tu llegada. O loco la primera vez que me enfrenté a ti. Déjame presentarme, soy Taliog, rey absoluto del infierno y te hice traer para contarte una historia.- Dijo el diablo.
El rey lo miró fijo sin entender, sin saber de qué hablaba: “Sólo hay un diablo y ese no eres tú” dijo desafiándolo. Taliog se echó a reír muy fuerte:
- ¿No soy yo? ¡Imbécil! ¡Tú me inventaste!
- Yo no he inventado ningún demonio. Es una blasfemia. ¡Blasfemo! Dios te ejecutará con sabiduría. Podrás tener miedo a un demonio, pero no es inteligente el que no teme a la ira de Dios.
- ¿Tu amigo Dios, acaso te ha buscado? ¿Ha evitado este secuestro? No seas ingenuo. ¿Sabes? Alguna vez he escuchado sobre el infierno. Yo también he sido un hombre, pero luego que morí Dios me dijo que se disponía a perdonarme si me arrepentía de mis crímenes. No me pareció necesario. Noté que no existía el mencionado infierno del que nos habían hablado. Del que tu misma gente me habló. Y luego de mi muerte y de la salida del Paraíso, decidí construir este lugar sólo para verte aquí. No había ningún Diablo, tuve que asumir ese rol. He construido esto yo solo. ¿Tu dices que no da miedo? ¿Dices que esto es una burla del infierno original? Lamento decepcionarte, pero este es el único. Nada había antes, así que me basé en los relatos infames de las personas como tu. Claro que le he añadido algunas cosas un tanto más interesantes de lo que tu imaginación puede brindar. Opté por no usar torturas físicas...¿Ves esas almas en pena? Son pobres ilusos que piensan que algún día saldrán de aquí. Lo que les provoca el sufrimiento es creer en algo. Les decimos que Dios los ha abandonado, y que si logran méritos se irán. Así están todo el día, todo el tiempo: buscan lograr algo en un lugar donde nada se puede. Se esperanzan. Ser esperanzado en el infierno, es la garantía del sufrimiento. Los que gritan, entienden que estarán aquí por siempre y que esto recién ha empezado. Como innovación he agregado estos artefactos magníficos: se llaman espejos. Están por todas partes. Aun en la tierra de los vivos no hay, pero logran reflejar todo lo que sucede delante de ellos. Otro espléndido invento de Dios. Pero yo te voy a decir para qué son útiles: nos muestran las cosas desde un ángulo distinto. Parece que fuéramos iguales, pero no. Los espejos muestran cosas diferentes, y aunque quisiéramos escapar, aun así seguirían reflejando nuestra tristeza. Toda la desesperanza del miserable con sólo levantar los ojos. No alcanza con decirlo, es mejor mostrarlo. Este infierno podrá parecerte una burla, como has dicho, pero no es otra cosa que lo peor que podía sucederte. Estarás atrapado aquí, sabiendo que tal vez algún día en la eternidad esto termine; y saboreando la esperanza aniquilada al mirarte en los espejos. Creo que los griegos le llamarían a esto Satánicas Cosas Nuevas. Luego de morir me prometí que haría esto para vengar esa muerte tan humillante a la que me has confinado. La historia se ríe de mí y te glorificará, pero aquí, en el Infierno, pagarás por lo que hiciste en vida. Este Infierno es tu nueva mente, es tu nuevo cuerpo para ese alma vencedora. Aquí, gracias a los espejos, todo es como no debe ser, todo se ve diferente. Aquí te sucederá todo lo que no te debería suceder. Si fuiste mi verdugo en la Tierra, aquí yo seré el tuyo. Porque aquí, gracias a los espejos, todo es exactamente al revés, como tu vida ahora ya mía; como tu nombre; como el mío.
Divad se vio en el espejo consternado ante las palabras del Diablo, y vio que tal como decía éste, todo era al revés y la historia cambiaría para su desesperación. La esperanza de escapar se le hizo presente al entender que el Infierno contra el que luchó ahora era una realidad provocada por su atroz contrincante.
Taliog reía; Divad esperó que fuera un sueño. La revancha había llegado y no había allí salida alguna.
La sepultura se llevó a cabo con todo el rigor de los honores. La ceremonia duró una semana y lo lloraron miles, tal vez millones, de fieles. Entre las personas se escuchaba la súplica por su alma: pedían a Dios que lo tuviera a su derecha como un hijo fiel y servicial.
Sin embargo en el infierno todo se anticipó a cualquier pedido o súplica. En seguida muerto Divad, su alma fue llevada a los descensos. El Diablo pidió verlo. De hecho estaba esperando ese momento desde hace mucho. Tenía un encono personal con el rey. Mientras vivía planificó eternas horas la llegada de su enemigo. Años que en el infierno pueden ser minutos, pero tratándose de una espera, toda una vida puede ser mucho tiempo.
Apenas muerto, los ángeles del Cielo, encargados de su custodia, no pudieron ni siquiera encontrar rastros del rey; el alma fue llevada inmediatamente en el último suspiro del monarca. Sin entender la situación, Divad interrogó a los arcángeles infernales con prepotencia.
- ¿Cómo se atreven a llevarme así, que he predicado llevando a cabo la palabra de Dios con convicción?
- Justamente. Al Maligno le molestan los predicadores.- Contestó uno de los verdugos.
Durante su viaje fue tratado con dignidad. Se ordenó expresamente a los usurpadores que no se lo maltratara; sólo informarle su situación y avisarle que era llevado al infierno por pedido del Diablo.
El camino que separa el mundo de los vivos del infierno es enorme; se necesita caminar mucho para llegar.
Divad fue llevado hasta la puerta de entrada. Tal cual el mito, el calor en el camino es insoportable; sin embargo, acercándose uno a la puerta, la temperatura baja más que considerablemente: el hierro de las hojas está casi congelado. No se puede distinguir con precisión hasta dónde llega la altura del metal.
Un corredor central, lleno de espejos (espejos que Divad no había visto jamás), y también de un frío imposible, es la última escala al centro del Infierno; hay allí también espejos, y al fin, sí, calor y fuego de tortura.
Cuando el rey fue reportado en su llegada, se le dijo que el Diablo estaba ocupado y que se acercaría a conocerlo. Esto era una impostura actoral: el Diablo no veía la hora de encontrarse con el alma secuestrada, sólo quería hacerse esperar. Espiaba a su nuevo huésped desde lejos y sonreía. Había esperado demasiado ese encuentro.
Divad miró a su alrededor; pudo observar algunas almas en pena pasando casi en forma espectral. A lo lejos se escuchaban gritos de sufrimiento pero aun así el rey no se convencía ni de su situación personal ni de la situación de ese infierno improbable. Todo parecía muy temprano; no había evidencia alguna de siglos de castigo. Ese infierno se veía demasiado ornamentado con sus novedosos espejos y fantasmas carentes de cualquier poder de espanto.
- ¡Querido Divad!- Dijo el diablo acercándose sonriente a su víctima.
- ¿Quién eres? ¿Por qué estoy aquí?- Preguntó Divad enérgicamente.– ¡Yo no debo estar en este lugar ridículo! ¡Mi lugar es al lado de Dios!
- Veo que sigues tan fervoroso como siempre. Ni la muerte calma tus ansias. Desde la última vez que te vi, has reforzado esa convicción.- Sentenció Lucifer.
- ¡Jamás te he visto, estúpido! ¿No sabes quién soy? Te ordeno, escucha bien lo que digo, ¡ordeno! Que me subas al Reino.
- Divad, amigo...¿acaso no has aprendido nada? Esa sola orden podría condenarte al infierno por siempre.
- ¿Infierno? ¿Qué clase de infierno es éste? He visto en mis tierras lugares peores. Este lugar es una burla del infierno- Se ufanó Divad.
- Pues entonces, es culpa tuya.
- ¿Acaso estás loco?
- ¿Loco? Lo he estado tal vez durante todos estos años planeando este momento y he descuidado algunas tareas mientras pensaba en tu llegada. O loco la primera vez que me enfrenté a ti. Déjame presentarme, soy Taliog, rey absoluto del infierno y te hice traer para contarte una historia.- Dijo el diablo.
El rey lo miró fijo sin entender, sin saber de qué hablaba: “Sólo hay un diablo y ese no eres tú” dijo desafiándolo. Taliog se echó a reír muy fuerte:
- ¿No soy yo? ¡Imbécil! ¡Tú me inventaste!
- Yo no he inventado ningún demonio. Es una blasfemia. ¡Blasfemo! Dios te ejecutará con sabiduría. Podrás tener miedo a un demonio, pero no es inteligente el que no teme a la ira de Dios.
- ¿Tu amigo Dios, acaso te ha buscado? ¿Ha evitado este secuestro? No seas ingenuo. ¿Sabes? Alguna vez he escuchado sobre el infierno. Yo también he sido un hombre, pero luego que morí Dios me dijo que se disponía a perdonarme si me arrepentía de mis crímenes. No me pareció necesario. Noté que no existía el mencionado infierno del que nos habían hablado. Del que tu misma gente me habló. Y luego de mi muerte y de la salida del Paraíso, decidí construir este lugar sólo para verte aquí. No había ningún Diablo, tuve que asumir ese rol. He construido esto yo solo. ¿Tu dices que no da miedo? ¿Dices que esto es una burla del infierno original? Lamento decepcionarte, pero este es el único. Nada había antes, así que me basé en los relatos infames de las personas como tu. Claro que le he añadido algunas cosas un tanto más interesantes de lo que tu imaginación puede brindar. Opté por no usar torturas físicas...¿Ves esas almas en pena? Son pobres ilusos que piensan que algún día saldrán de aquí. Lo que les provoca el sufrimiento es creer en algo. Les decimos que Dios los ha abandonado, y que si logran méritos se irán. Así están todo el día, todo el tiempo: buscan lograr algo en un lugar donde nada se puede. Se esperanzan. Ser esperanzado en el infierno, es la garantía del sufrimiento. Los que gritan, entienden que estarán aquí por siempre y que esto recién ha empezado. Como innovación he agregado estos artefactos magníficos: se llaman espejos. Están por todas partes. Aun en la tierra de los vivos no hay, pero logran reflejar todo lo que sucede delante de ellos. Otro espléndido invento de Dios. Pero yo te voy a decir para qué son útiles: nos muestran las cosas desde un ángulo distinto. Parece que fuéramos iguales, pero no. Los espejos muestran cosas diferentes, y aunque quisiéramos escapar, aun así seguirían reflejando nuestra tristeza. Toda la desesperanza del miserable con sólo levantar los ojos. No alcanza con decirlo, es mejor mostrarlo. Este infierno podrá parecerte una burla, como has dicho, pero no es otra cosa que lo peor que podía sucederte. Estarás atrapado aquí, sabiendo que tal vez algún día en la eternidad esto termine; y saboreando la esperanza aniquilada al mirarte en los espejos. Creo que los griegos le llamarían a esto Satánicas Cosas Nuevas. Luego de morir me prometí que haría esto para vengar esa muerte tan humillante a la que me has confinado. La historia se ríe de mí y te glorificará, pero aquí, en el Infierno, pagarás por lo que hiciste en vida. Este Infierno es tu nueva mente, es tu nuevo cuerpo para ese alma vencedora. Aquí, gracias a los espejos, todo es como no debe ser, todo se ve diferente. Aquí te sucederá todo lo que no te debería suceder. Si fuiste mi verdugo en la Tierra, aquí yo seré el tuyo. Porque aquí, gracias a los espejos, todo es exactamente al revés, como tu vida ahora ya mía; como tu nombre; como el mío.
Divad se vio en el espejo consternado ante las palabras del Diablo, y vio que tal como decía éste, todo era al revés y la historia cambiaría para su desesperación. La esperanza de escapar se le hizo presente al entender que el Infierno contra el que luchó ahora era una realidad provocada por su atroz contrincante.
Taliog reía; Divad esperó que fuera un sueño. La revancha había llegado y no había allí salida alguna.
jueves, enero 31, 2008
VEINTIDÓS SEGUNDOS
Ella se despierta casi siempre a las siete de la mañana, excepto los fines de semana, que duerme hasta las diez. Se le hace imposible dormir hasta el mediodía.
Antes de salir a trabajar se mira al espejo para confirmar su belleza. Desde allí la miro.
Camina hasta la oficina por la Rue Vaneu , que luego de cruzar la Rue de Varenne, se convierte en la Rue de Bellechasse. En total hará unas cuatro cuadras en el sentido de los autos. A las seis de la tarde vuelve a su departamento. Es un lugar muy lindo. Siempre ha tenido muy buen gusto para decorar casas y ha logrado mantener un estilo, su estilo, en todo el ambiente.
Después de ducharse suele comer afuera, sola o en compañía. Las veces que vuelve sola se acuesta temprano. Puedo quedarme horas viéndola dormir. Trato de acercarme, pero no puedo. Quisiera volver a acariciarla, pero mi condición me lo impide.
A veces en la madrugada divago por la du Blanc y me quedo en des Tuileries pensando en la desdicha de ya no ser.
París es grande para alguien que camina sin sentido alguno. La tristeza se lleva mejor con las distancias. Camino en contramano sin saber bien adonde vuelvo. Tal vez paso por el mismo lugar miles de veces.
Desde du Blanc hasta la avenida Córdoba en Buenos Aires, hay un trecho enorme que puedo cruzar en sólo veintidós segundos.
La rutina es la misma: se levanta cerca de las siete y antes de salir se mira al espejo. Desde allí la miro.
Ella jamás se entera que la miro. No sospecha que cuando se mira, dentro de esos ojos estoy ahí mirándola. No sospecha que mientras duerme estoy ahí mirándola dormir. Que mientras sueña estoy intentando desesperadamente infiltrarme en ese sueño.
Alguna vez fui un hombre que pudo acariciar, ser el objeto de la mirada de aquellos ojos, ser parte de los sueños. Los recuerdos nos hacen inferir improbables situaciones. El recuerdo es un anhelo hacia el futuro.
Mientras me muevo como una sombra errante, juego a verme en otros ojos. Porque mi sombra ya no es mi sombra. Porque los ojos ya no me miran.
Yo soy un recuerdo, una percepción equivocada de alguien que fui; pero soy un recuerdo olvidado.
Ella es también un recuerdo, pero un recuerdo certero.
Cuando fui real, fui de todos modos un error de los sentidos. El amor, el deslumbramiento, es la errada percepción del otro. El olvido, sin embrago, tan infame como el hecho de ya no ser, nos convierte en reales porque quien ha sido olvidado es entendido como alguien concreto.
Por eso, el recuerdo que nunca soy, el recuerdo olvidado, y mi recuerdo de ella, me convierten en un fantasma. Un fantasma que divaga por Buenos Aires, por París, por cualquier lado. Lo mismo da.
Por eso ella jamás sabe que yo la miro desde sus propios ojos, desde su reflejo: porque el recuerdo olvidado, el fantasma, está, pero no está.
Y entonces, ella también es un fantasma, sólo que un fantasma que percibo, que entiendo de su existencia, porque vive en mi recuerdo. Sólo que no me mira desde ningún reflejo, no me acompaña mientras duermo, no busca entrar en mis sueños; ni siquiera sabrá de estas palabras. Y por eso la recuerdo, como he dicho antes, pensando en la desdicha de ya no ser.
Yo, mientras tanto, recorro todos los lugares en veintidós segundos como un fantasma ineficaz. Porque para existir un recuerdo debe existir un olvido, y a ese lugar, a ese destino estoy confinado: a no ser percibido por los ojos. A ser sólo un fantasma del olvido que busca sin buscar, ser por una vez, sólo una vez, un fantasma recordado.
Antes de salir a trabajar se mira al espejo para confirmar su belleza. Desde allí la miro.
Camina hasta la oficina por la Rue Vaneu , que luego de cruzar la Rue de Varenne, se convierte en la Rue de Bellechasse. En total hará unas cuatro cuadras en el sentido de los autos. A las seis de la tarde vuelve a su departamento. Es un lugar muy lindo. Siempre ha tenido muy buen gusto para decorar casas y ha logrado mantener un estilo, su estilo, en todo el ambiente.
Después de ducharse suele comer afuera, sola o en compañía. Las veces que vuelve sola se acuesta temprano. Puedo quedarme horas viéndola dormir. Trato de acercarme, pero no puedo. Quisiera volver a acariciarla, pero mi condición me lo impide.
A veces en la madrugada divago por la du Blanc y me quedo en des Tuileries pensando en la desdicha de ya no ser.
París es grande para alguien que camina sin sentido alguno. La tristeza se lleva mejor con las distancias. Camino en contramano sin saber bien adonde vuelvo. Tal vez paso por el mismo lugar miles de veces.
Desde du Blanc hasta la avenida Córdoba en Buenos Aires, hay un trecho enorme que puedo cruzar en sólo veintidós segundos.
La rutina es la misma: se levanta cerca de las siete y antes de salir se mira al espejo. Desde allí la miro.
Ella jamás se entera que la miro. No sospecha que cuando se mira, dentro de esos ojos estoy ahí mirándola. No sospecha que mientras duerme estoy ahí mirándola dormir. Que mientras sueña estoy intentando desesperadamente infiltrarme en ese sueño.
Alguna vez fui un hombre que pudo acariciar, ser el objeto de la mirada de aquellos ojos, ser parte de los sueños. Los recuerdos nos hacen inferir improbables situaciones. El recuerdo es un anhelo hacia el futuro.
Mientras me muevo como una sombra errante, juego a verme en otros ojos. Porque mi sombra ya no es mi sombra. Porque los ojos ya no me miran.
Yo soy un recuerdo, una percepción equivocada de alguien que fui; pero soy un recuerdo olvidado.
Ella es también un recuerdo, pero un recuerdo certero.
Cuando fui real, fui de todos modos un error de los sentidos. El amor, el deslumbramiento, es la errada percepción del otro. El olvido, sin embrago, tan infame como el hecho de ya no ser, nos convierte en reales porque quien ha sido olvidado es entendido como alguien concreto.
Por eso, el recuerdo que nunca soy, el recuerdo olvidado, y mi recuerdo de ella, me convierten en un fantasma. Un fantasma que divaga por Buenos Aires, por París, por cualquier lado. Lo mismo da.
Por eso ella jamás sabe que yo la miro desde sus propios ojos, desde su reflejo: porque el recuerdo olvidado, el fantasma, está, pero no está.
Y entonces, ella también es un fantasma, sólo que un fantasma que percibo, que entiendo de su existencia, porque vive en mi recuerdo. Sólo que no me mira desde ningún reflejo, no me acompaña mientras duermo, no busca entrar en mis sueños; ni siquiera sabrá de estas palabras. Y por eso la recuerdo, como he dicho antes, pensando en la desdicha de ya no ser.
Yo, mientras tanto, recorro todos los lugares en veintidós segundos como un fantasma ineficaz. Porque para existir un recuerdo debe existir un olvido, y a ese lugar, a ese destino estoy confinado: a no ser percibido por los ojos. A ser sólo un fantasma del olvido que busca sin buscar, ser por una vez, sólo una vez, un fantasma recordado.
lunes, enero 28, 2008
CÓMO VER UN VIDEO
Miren:
Un minuto del programa humorístico inglés que es todo de skecths y está hecho por los geniales Stephen Fry (que protagonizó aquella película buenísima de la vida Oscar Wilde) y Hugh Laurie (entre otras cosas el tecladista de la "Band From TV").
El programa se llama "A bit of Fry & Laurie".
Al que le guste el humor absurdo e inglés, que le de play; al que no, no tiene que hacer nada, ya que con no tocar nada, no se suceden las imágenes y la pantalla no tiene el movimiento...porque si usted da play activa un mecanismo que creo que son 24fotogramas por segundo, lo cual da la impresión del movimiento, pero en verdad los tipos no están ahí, si no que han sido previamente grabados, porque si no...mire si el de las noticias se va a quedar todo el día adentro del televisor para leer el diario en el momento que a uno se le ocurre querer saber el pronóstico del tiempo. ¡NO! Ni tampoco los actores viven ni adentro de la TV ni en las pantallas de cine, esperando a que alguien mire y así recomenzar la interpretación de la misma película cien veces.
Esto me hace acordar que yo una vez trabajé de actor fijo, de lo que se conoce como "actor de películas en vivo". Pero mi trabajo era hacerle creer a la gente que había llegado tarde al film y entonces se iban descepcionados y habiendo pagado la entrada (porque el dueño del cine decía "no me gusta mucho el público, prefiero que paguen y se vayan").
Entonces yo estaba ahí, detrás de una pantalla de celofán con una escenografía y cuando la gente entraba yo estaba siempre diciendo el mismo discurso: "Oh, ahora que se me termina la vida y he descubierto que Norman Brisky es mi padre y me casaré con Clarita Dugan, puedo haceros una confesión: todos estos años he mantenido en secreto que yo fui quién asaltó el tren "El expreso" donde llevaban el dinero del banco. Sí, ese mismo asalto que han calificado como "El robo del siglo", y el dinero lo he escondido..."
Y ahí veía como la gente se iba corriendo despavorida para no enterarse el final de la película. Fue una carrera corta, porque siempre hacía esa escena final y nunca más me convocaron para hacer otro papel. Me encasillaron. Hasta me llamaron de otros cines para hacer esa misma escena final, pero yo quería algo más jugado; una escena final más osada. Inclusive con alguna coprotagonista, pero me decían que me salía bien ese final y no había presupuesto para llamar a una actriz. Y así me fui alejando del mundo de las películas en vivo. Una vez Alfredo Alcón, que estaba haciendo lo mismo en teatro, recitaba la escena final de "La Muerte de un Viajante" para que la gente se fuera rápido, me dijo: "Es así pibe. Un día estamos en la gloria de recitar los últimos versos de un texto y después nos condenan a reiterarlo innumerables veces, por ende jamás es un final, es solo un momento más".
Y es verdad, revivir todo el tiempo un final es dar vueltas sobre lo mismo y el final entonces será marcado sólo cuando empiece otra cosa...pero de empezador jamás trabajé.
Bueno, en fin, si a usted no le gusta el humor inglés no sé que hace leyendo esto que es un manual de instrucciones para ver un video: "Play" para accionar el movimiento; "No Play" para no verlo.
Lo que pasa es que me distraen hablando de cosas, y me preguntan de mis trabajos actorales y me hacen irme por las ramas. Ya lo dije alguna vez: ustedes están bastante locos.
"A Bit of Fry & Laurie"
Un minuto del programa humorístico inglés que es todo de skecths y está hecho por los geniales Stephen Fry (que protagonizó aquella película buenísima de la vida Oscar Wilde) y Hugh Laurie (entre otras cosas el tecladista de la "Band From TV").
El programa se llama "A bit of Fry & Laurie".
Al que le guste el humor absurdo e inglés, que le de play; al que no, no tiene que hacer nada, ya que con no tocar nada, no se suceden las imágenes y la pantalla no tiene el movimiento...porque si usted da play activa un mecanismo que creo que son 24fotogramas por segundo, lo cual da la impresión del movimiento, pero en verdad los tipos no están ahí, si no que han sido previamente grabados, porque si no...mire si el de las noticias se va a quedar todo el día adentro del televisor para leer el diario en el momento que a uno se le ocurre querer saber el pronóstico del tiempo. ¡NO! Ni tampoco los actores viven ni adentro de la TV ni en las pantallas de cine, esperando a que alguien mire y así recomenzar la interpretación de la misma película cien veces.
Esto me hace acordar que yo una vez trabajé de actor fijo, de lo que se conoce como "actor de películas en vivo". Pero mi trabajo era hacerle creer a la gente que había llegado tarde al film y entonces se iban descepcionados y habiendo pagado la entrada (porque el dueño del cine decía "no me gusta mucho el público, prefiero que paguen y se vayan").
Entonces yo estaba ahí, detrás de una pantalla de celofán con una escenografía y cuando la gente entraba yo estaba siempre diciendo el mismo discurso: "Oh, ahora que se me termina la vida y he descubierto que Norman Brisky es mi padre y me casaré con Clarita Dugan, puedo haceros una confesión: todos estos años he mantenido en secreto que yo fui quién asaltó el tren "El expreso" donde llevaban el dinero del banco. Sí, ese mismo asalto que han calificado como "El robo del siglo", y el dinero lo he escondido..."
Y ahí veía como la gente se iba corriendo despavorida para no enterarse el final de la película. Fue una carrera corta, porque siempre hacía esa escena final y nunca más me convocaron para hacer otro papel. Me encasillaron. Hasta me llamaron de otros cines para hacer esa misma escena final, pero yo quería algo más jugado; una escena final más osada. Inclusive con alguna coprotagonista, pero me decían que me salía bien ese final y no había presupuesto para llamar a una actriz. Y así me fui alejando del mundo de las películas en vivo. Una vez Alfredo Alcón, que estaba haciendo lo mismo en teatro, recitaba la escena final de "La Muerte de un Viajante" para que la gente se fuera rápido, me dijo: "Es así pibe. Un día estamos en la gloria de recitar los últimos versos de un texto y después nos condenan a reiterarlo innumerables veces, por ende jamás es un final, es solo un momento más".
Y es verdad, revivir todo el tiempo un final es dar vueltas sobre lo mismo y el final entonces será marcado sólo cuando empiece otra cosa...pero de empezador jamás trabajé.
Bueno, en fin, si a usted no le gusta el humor inglés no sé que hace leyendo esto que es un manual de instrucciones para ver un video: "Play" para accionar el movimiento; "No Play" para no verlo.
Lo que pasa es que me distraen hablando de cosas, y me preguntan de mis trabajos actorales y me hacen irme por las ramas. Ya lo dije alguna vez: ustedes están bastante locos.
"A Bit of Fry & Laurie"
jueves, enero 24, 2008
EL ARTE SIN TIEMPO
Estoy convencido que el buen arte debe difundirse, fomentarse y ser resguardado.
La condición artística, la sensibilidad y el talento deben ser consideradas por encima de muchísimas cosas. El arte, en sus diversas expresiones, es un hecho fundamental para la cultura de un país.
Mariana Bauzá, aparte de ser una amiga, es una excelente fotógrafa. Su innegable talento es la concreción de buena parte de los hechos culturales.
Bauzá ha sido premiada en una muestra de la Universidad de Palermo por algunas de estas fotos, que ella dio en llamar "Buenos Aires Sin Tiempo".
Mariana, al igual que los grandes artistas, se empeña en negar su talento y minimizarlo. Cuando hablo con ella sé que no lo dice por falsa modestia, si no por esa humildad que caracteriza a la gente talentosa.
Cuando vi estas imágenes, comprendí el concepto a la perfección sin saber aún de qué se trataba: el no tiempo es tangible. No podemos saber en qué momento fueron sacadas estas fotos.
Cuando uno ve algunas tomas, en seguida puede decir "esto es de 1945", porque captan una época, y eso está muy bien como documento histórico. Sin embargo Mariana va un paso adelante y se arriesga: el tiempo aquí es indefinido. Podrían ser fotos tomadas en 1989 o en el 2024. Ahí radica gran parte del misterio.
Basta con ver la segunda foto en donde una vieja construcción se superpone a un edificio espejado: los tiempos se funden y el presente se convierte en cualquier momento.
No me equivoco al pensar que estas tomas no sólo son una acertadísima postal del talento presente. El arte de Mariana Bauzá se adelanta a su tiempo. O dicho de forma llana: irónicamente, estas fotos con su tiempo indefinido, son el mismísimo futuro.
Miren todo lo que nos dice el hombre sentado y detrás de él, el escudo de la República.
Celebro y saludo a esta mujer que nos enriquece con su talento, su inteligencia, su preocupación social, y que nos permite estar en un mejor lugar al disfrutar de su obra.
Empiezo a sospechar que estas imágenes no reflejan la belleza de la ciudad, si no que el arte de Mariana, a través de sus fotos, embellece Buenos Aires.
Artistas hay muy pocos; Mariana Bauzá es una de las mejores.




La condición artística, la sensibilidad y el talento deben ser consideradas por encima de muchísimas cosas. El arte, en sus diversas expresiones, es un hecho fundamental para la cultura de un país.
Mariana Bauzá, aparte de ser una amiga, es una excelente fotógrafa. Su innegable talento es la concreción de buena parte de los hechos culturales.
Bauzá ha sido premiada en una muestra de la Universidad de Palermo por algunas de estas fotos, que ella dio en llamar "Buenos Aires Sin Tiempo".
Mariana, al igual que los grandes artistas, se empeña en negar su talento y minimizarlo. Cuando hablo con ella sé que no lo dice por falsa modestia, si no por esa humildad que caracteriza a la gente talentosa.
Cuando vi estas imágenes, comprendí el concepto a la perfección sin saber aún de qué se trataba: el no tiempo es tangible. No podemos saber en qué momento fueron sacadas estas fotos.
Cuando uno ve algunas tomas, en seguida puede decir "esto es de 1945", porque captan una época, y eso está muy bien como documento histórico. Sin embargo Mariana va un paso adelante y se arriesga: el tiempo aquí es indefinido. Podrían ser fotos tomadas en 1989 o en el 2024. Ahí radica gran parte del misterio.
Basta con ver la segunda foto en donde una vieja construcción se superpone a un edificio espejado: los tiempos se funden y el presente se convierte en cualquier momento.
No me equivoco al pensar que estas tomas no sólo son una acertadísima postal del talento presente. El arte de Mariana Bauzá se adelanta a su tiempo. O dicho de forma llana: irónicamente, estas fotos con su tiempo indefinido, son el mismísimo futuro.
Miren todo lo que nos dice el hombre sentado y detrás de él, el escudo de la República.
Celebro y saludo a esta mujer que nos enriquece con su talento, su inteligencia, su preocupación social, y que nos permite estar en un mejor lugar al disfrutar de su obra.
Empiezo a sospechar que estas imágenes no reflejan la belleza de la ciudad, si no que el arte de Mariana, a través de sus fotos, embellece Buenos Aires.
Artistas hay muy pocos; Mariana Bauzá es una de las mejores.




domingo, enero 20, 2008
LAS DIEZ MENTIRAS MÁS USADAS
Este fin de semana salió publicado en un diario un informe acerca de las mentiras más utilizadas. Por lo que decía el copete de la nota, la más frecuente es "Está todo bien" y el estudio también revela que el ámbito en donde más se miente es el laboral.
Confieso que ni leí la nota, sólo vi el título, pero estamos en condiciones de dar las verdaderas "Diez mentiras más frecuentes en cualquier ámbito", ya que es evidente que los encuestados en ese informe han mentido (si faltan a la verdad en el trabajo y en su casa, no van a andar confesando sus excusas y mentiras en una encuesta).
En exclusivo No Somos Nada canta la posta y revela el top 10 de las mentiras más utilizadas.
10- ¡Te llamé! ¿No te quedó en el teléfono el mensajito de "una llamada perdida"? Chequealo porque te debe andar mal, eh. Es rarísimo. Capaz que ni te entró el llamado...ya me parecía raro que no estuvieras.
9- ¿No te llegó el mail? ¡Pero si te lo mandé! ¡Será de Dios! Esta versión nueva de hotmail es un desastre...es mi culpa por no habértelo mandado por gmail. ¿Sabés que encima ya me habían dicho que no llegaban siempre mis mails. Ahora lo busco en "enviados" y te lo reenvío; si es que lo guardó, porque viste que tenés que apretar la opción para que te lo guarde. Dejame mejor que lo redacto de nuevo y te mando ya.
8- ¿Cómo no me voy a querer juntar en la reunión de aniversario del colegio? ¿Sabés lo que pasa? Mi mujer está media jodida de salud, nada grave, pero viene con fiebre...mirá si me hago un espacio y está un poquito mejor, estoy ahí seguro.
7- ¿Qué me tiene ganas? Gorda, dejate de joder. . Yo te juro que ni me di cuenta que me tenía ganas. Así te lo digo: si le gusto, problema de ella, porque conmigo no tiene chances. Yo tengo ojos para vos...¡mirá si va a querer competir con vos! Vos no tenés competencia.
6- ¿Cómo no te voy a querer contestar? No tenía señal donde estaba y el mensaje me llegó casi cuando estaba llegando acá. Este teléfono es un desastre, te paras debajo de un toldo y pierde señal.
5- Sí, tus amigos me caen bárbaro. No me jode en lo más mínimo que te inviten a salir todos los días.
4- ¡Por favor! ¿¡Luciana Salazar!? Está toda hecha esa mina...yo la veo y es como de plástico. ¿Cómo me va a gustar si es una cosa artificial? Yo quiero algo real, vos sos real. A esa no la toco ni con un palo.
3- ¿De qué hablamos? Vos ya sabés cómo somos con los chicos, todo gira en el fútbol. Ni de laburo queremos hablar porque nos amargamos. Sí, mucho fútbol, es lo que hablamos los tipos. Es más, hablamos un cacho de política y se armó un poco de quilombo, por eso ni de eso queremos charlar. Lo que sí hoy se habló de un problema de pareja, parece que la mujer de Carlitos tiene otro tipo y él está medio jodido con eso, pero no nos quisimos meter mucho.
2- Ssssí...puede ser que Liz Solari parezca linda. Ustedes las mujeres la ven linda. Yo, te digo la verdad, la veo media insulsa...flaquita. No sé, no me genera nada. Si yo la tuviera de compañera de laburo ni me daría cuenta que está ahí. Ya te digo, a mí me gustás vos. Y si me apurás te digo que a esa Luz, Liz ¿Cómo es? Liz, bueno, tampoco... no la toco ni con un palo.
1- Va a estar bueno Buenos Aires.
Confieso que ni leí la nota, sólo vi el título, pero estamos en condiciones de dar las verdaderas "Diez mentiras más frecuentes en cualquier ámbito", ya que es evidente que los encuestados en ese informe han mentido (si faltan a la verdad en el trabajo y en su casa, no van a andar confesando sus excusas y mentiras en una encuesta).
En exclusivo No Somos Nada canta la posta y revela el top 10 de las mentiras más utilizadas.
10- ¡Te llamé! ¿No te quedó en el teléfono el mensajito de "una llamada perdida"? Chequealo porque te debe andar mal, eh. Es rarísimo. Capaz que ni te entró el llamado...ya me parecía raro que no estuvieras.
9- ¿No te llegó el mail? ¡Pero si te lo mandé! ¡Será de Dios! Esta versión nueva de hotmail es un desastre...es mi culpa por no habértelo mandado por gmail. ¿Sabés que encima ya me habían dicho que no llegaban siempre mis mails. Ahora lo busco en "enviados" y te lo reenvío; si es que lo guardó, porque viste que tenés que apretar la opción para que te lo guarde. Dejame mejor que lo redacto de nuevo y te mando ya.
8- ¿Cómo no me voy a querer juntar en la reunión de aniversario del colegio? ¿Sabés lo que pasa? Mi mujer está media jodida de salud, nada grave, pero viene con fiebre...mirá si me hago un espacio y está un poquito mejor, estoy ahí seguro.
7- ¿Qué me tiene ganas? Gorda, dejate de joder. . Yo te juro que ni me di cuenta que me tenía ganas. Así te lo digo: si le gusto, problema de ella, porque conmigo no tiene chances. Yo tengo ojos para vos...¡mirá si va a querer competir con vos! Vos no tenés competencia.
6- ¿Cómo no te voy a querer contestar? No tenía señal donde estaba y el mensaje me llegó casi cuando estaba llegando acá. Este teléfono es un desastre, te paras debajo de un toldo y pierde señal.
5- Sí, tus amigos me caen bárbaro. No me jode en lo más mínimo que te inviten a salir todos los días.
4- ¡Por favor! ¿¡Luciana Salazar!? Está toda hecha esa mina...yo la veo y es como de plástico. ¿Cómo me va a gustar si es una cosa artificial? Yo quiero algo real, vos sos real. A esa no la toco ni con un palo.
3- ¿De qué hablamos? Vos ya sabés cómo somos con los chicos, todo gira en el fútbol. Ni de laburo queremos hablar porque nos amargamos. Sí, mucho fútbol, es lo que hablamos los tipos. Es más, hablamos un cacho de política y se armó un poco de quilombo, por eso ni de eso queremos charlar. Lo que sí hoy se habló de un problema de pareja, parece que la mujer de Carlitos tiene otro tipo y él está medio jodido con eso, pero no nos quisimos meter mucho.
2- Ssssí...puede ser que Liz Solari parezca linda. Ustedes las mujeres la ven linda. Yo, te digo la verdad, la veo media insulsa...flaquita. No sé, no me genera nada. Si yo la tuviera de compañera de laburo ni me daría cuenta que está ahí. Ya te digo, a mí me gustás vos. Y si me apurás te digo que a esa Luz, Liz ¿Cómo es? Liz, bueno, tampoco... no la toco ni con un palo.
1- Va a estar bueno Buenos Aires.
jueves, enero 17, 2008
EL ÚLTIMO CHANCHO DEL MUNDO
A quien encuentre esto:
Teniendo en cuenta las raras circunstancias en que fue escrita esta suerte de bitácora, infiero que ya nada es como lo conocemos, en el presente que usted habita (que es mi futuro). Si bien ésta es una investigación que espero quede archivada y documentada para las generaciones venideras, puede también, teniendo en cuenta lo que sucedió, perderse en la nada; por eso pido una enérgica evaluación del asunto y también que este diario sirva como un registro de las formas de vida tal como la conocemos hasta hoy.
Teniendo en cuenta las raras circunstancias en que fue escrita esta suerte de bitácora, infiero que ya nada es como lo conocemos, en el presente que usted habita (que es mi futuro). Si bien ésta es una investigación que espero quede archivada y documentada para las generaciones venideras, puede también, teniendo en cuenta lo que sucedió, perderse en la nada; por eso pido una enérgica evaluación del asunto y también que este diario sirva como un registro de las formas de vida tal como la conocemos hasta hoy.
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Han pasado sólo cien días desde las últimas muertes de los chanchos que quedaban. Hemos estado intentando averiguar si la epidemia que fulminó a los porcinos es un producto de laboratorio. Es casi seguro que sí. De todos modos no hemos podido avanzar en el asunto. Mis colegas han cambiado de objetivo con respecto al asunto cerdo: las vacas han mutado su fiebre aftosa por una fiebre que las deshidrata en 12 horas, matándolas sin poder hacer nada antes por salvarlas. La fiebre aviar ya era una amenaza, pero no pudo eliminar más que algunas gallinas. Hoy una especie de enfermedad que selecciona animales, mata a las especies y no podemos evitar ni el contagio ni la muerte. Como he dicho, apenas han pasado cien días desde la extinción de los chanchos en la Tierra y ahora las vacas están desapareciendo al mismo ritmo.
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El doctor Richard Mainstrom, experto avanzado en genética, también sostenía en un principio que esta enfermedad era un producto artificial. Sin embargo ha abierto una puerta a la sospecha natural. En uno de sus últimos mails decía (copio textualmente) “Es factible, como sospechamos, que la enfermedad sea una creación humana. Pero también puede ser una mutación. Lo extraño es la llegada del asunto a las vacas. Parece que no hay tiempo para nada. Usted mismo ha visto que no hemos llegado ni a estudiar la cadena total de proteínas modificadas en los cerdos tras la enfermedad, que ahora tenemos nuevas víctimas. (...) Usted tiene razón: es como tomar arsénico. No hay rastros de nada. Si fuera el invento de un loco, o de un laboratorio para generar una vacuna y cobrarla millones de dólares, por lo menos dejarían una pareja de animales viva. Tal vez se les haya ido de control, o tal vez ha llegado la hora en que la naturaleza comienza a terminar con todo. En Londres me dijeron que hay gente que está muriendo. Aquí en New York se han declarado muertes también un tanto inexplicables. Ayer mismo estuve atendiendo en el Cedar´s Sinai a gente con la misma sintomatología (seis de ellos manifestaron alucinaciones), y puedo decir algo categórico: no existe prueba alguna, ninguna, de que la fiebre mute en humanos como una influenza. Estas muertes ocurren todos los días, sólo que la desaparición de los cerdos y la llegada de la enfermedad a las vacas, ha sugestionado de manera considerable a las personas. Deberíamos hacer una campaña para calmarlos. Figúrese: anoche un paciente con cirrosis, con una inflamación en el hígado del tamaño de un microondas, murió en pleno transplante. Cuando la mujer de éste se enteró, le dijo al médico: “No tendría que haberlo dejado comer ese jamón hace meses”
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El doctor Mainstrom tiene razón. La sugestión comienza a notarse. Entiendo que los demás médicos, en todas las áreas, estén yendo hacia donde va la enfermedad, pero creo que es necesario aún investigar a los cerdos. Debo asumir que es muy extraño un mundo sin productos porcinos (sé que es una superficialidad en medio de una catástrofe, pero es también mi forma de asumir lo que sucede). Si bien voy al campo muy seguido, no tuve mucho contacto con estos animales; soy un hombre de ciudad. Hubiera sido interesante ver chanchos en la ciudad, sueltos, corriendo. Por lo menos eso sí hubiera sido interesante. De todos modos a este paso, pronto no habrá vacas, así que será mejor contemplarlas ahora. Si el ritmo de la muerte ovina es parecido a la porcina, entonces calculo que en unos cinco meses no habrá ningún animal de esta especie. La pregunta estrella es por qué los toros no han empezado a morir aún. No se puede determinar. En los cerdos no hubo distinción de género, murieron todos...tal vez sea una variante de la enfermedad.
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Recibí en el contestador un mensaje de la doctora Sarponte, médica veterinaria. Había llegado desde Córdoba en el primer vuelo de la mañana y pidió encontrarse conmigo; dijo que era algo urgente. Ya había hecho yo un trabajo de investigación con la doctora Sarponte cuando la fiebre aviar (adjunto archivos junto a este documento de esos resultados para su futuro análisis). Me citó en el bar del hotel que se hospedaba. Cuando llegué tenía cara de preocupada. Estaba tomando un café. Luego de los saludos de rigor dijo que era muy factible que la enfermedad sea una epidemia imparable que se refuerza en cada especie y acorte los tiempos de ataque y contagio. Así como había empezado con la gripe aviar de manera fallida, tomó poder en los cerdos con fatal efectividad, y en mucho más corto plazo atacó a las vacas. Resaltó que no iban a pasar otros cien días después de la caída del último ejemplar ovino para que atacara otro animal, si no que esto iba a suceder durante el proceso vacuno y que por evolución, de un momento a otro, llegaría al hombre. Mostró estudios proteínicos efectuados en su laboratorio y la cadena dejaba intuir que la enfermedad se propagaría muy pronto en los humanos (adjunto copia de estudios). Después de eso explicó lo peor; dijo que había llegado a Buenos Aires por insistencia de una colega del Ministerio de Salud quien recibió una alerta extrañísima: diversas personas habían visto un chancho en una zona aislada de la provincia. Un chancho con vida era una esperanza enorme. ¿Podía un animal escapar a una epidemia de su raza que se contagia con sólo respirar? ¿De millones de cerdos en el mundo, uno sólo pudo sobrevivir y estaba aquí? Pasaron cien días y ese chancho no murió Si existía una cura, podía estar en la predisposición genética de ese animal. No hubo ninguna noticia de avistamiento de chanchos en ninguna parte del mundo.
La doctora Sarponte había llegado para armar un equipo de búsqueda y estudio, con laboratorio móvil incluido, para encontrar a ese animal. Me pidió integrar el equipo y dije que sí, pero decidí salir inmediatamente ya que estábamos contra reloj. Eran las tres de la tarde, si la luz ayuda, el equipo completo saldría a las 6 de la mañana del otro día. Tomé la ubicación, hablamos con la médica que recibió los avisos (que forma parte del equipo) y me fui a casa a buscar mis cosas.
La doctora Sarponte había llegado para armar un equipo de búsqueda y estudio, con laboratorio móvil incluido, para encontrar a ese animal. Me pidió integrar el equipo y dije que sí, pero decidí salir inmediatamente ya que estábamos contra reloj. Eran las tres de la tarde, si la luz ayuda, el equipo completo saldría a las 6 de la mañana del otro día. Tomé la ubicación, hablamos con la médica que recibió los avisos (que forma parte del equipo) y me fui a casa a buscar mis cosas.
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Salí en la camioneta a las 5 de la tarde. Me dirigí en sentido sur. Manejé, según la ubicación que me dio Sarponte, durante tres horas. Paré en el pueblo desde donde se efectuaron los llamados. Algunos vecinos habían notificado a la comisaría la aparición de un animal, presumiblemente un chancho, pero ninguno, de los nueve que reportaron el hecho, se animó a acercase por miedo al contagio. La policía efectuó una búsqueda fallida, pero dieron aviso al Ministerio de Salud Bonaerense, y este a su vez al Nacional. Casi dos días después de este aviso estoy aquí, a las nueve de la noche, hablando con los vecinos, la policía y los médicos locales. Uno de los testigos describe al animal “parecido a un chancho”. La descripción coincide en casi todos, salvo en Don Eugenio, un señor simpático pero de carácter difícil, quien afirma que se trata de “un jabalí chiquito”. Doña Rita, la dueña de la pulpería, me ofrece pasar la noche en una de las habitaciones para huéspedes. Decido que lo mejor es dormir en pleno campo, cerca de donde se vio al animal. Ahora mismo, mientras escribo esto, estoy dentro de la carpa, intentando comunicarme por teléfono celular.
****
(Trascripción del grabador con ligeros ensamblados posteriores –adjunto la cinta con este documento-)
Esta mañana amanecí muy temprano (6 am). La búsqueda debe ser continua, no se puede perder tiempo. El equipo se dirige hacia aquí; el día nos ha ayudado: está claro y despejado. Estos terrenos son difíciles; la geografía del lugar no es llana, si no más bien se asemeja a una pequeña selva. Si usara la camioneta podría entorpecer la misión. Camino durante dos horas buscando al cerdo. Sé que tiene que estar aquí. No sé porqué les creo a los campesinos, pero parecen convincentes. Lo relatos son sencillos: “vi un chancho”. No puede haber equivocación con eso, y mucho menos teniendo en cuenta que el animal está extinto. Paradójicamente ese mismo argumento aumenta la fantasía: de la misma forma en que el doctor Mainstrom explicaba lo de la sugestión ante cualquier síntoma, los vecinos del lugar pueden ver un perro y creerlo un chancho. El calor es fuerte y ahora que pienso en esto, insisto en preguntarme por qué el único sobreviviente de una plaga se encuentra tan cerca nuestro. Estas cosas suceden en otros países, generalmente muy lejanos, pero casi nunca la probabilidad de una cura está dejándose ver en los campos de la Provincia de Buenos Aires. Mi celular no tiene señal, pierdo contacto con el equipo, mi grabador funciona. Creo que ya son dos horas y media. ¡Veo al chancho!
Esta mañana amanecí muy temprano (6 am). La búsqueda debe ser continua, no se puede perder tiempo. El equipo se dirige hacia aquí; el día nos ha ayudado: está claro y despejado. Estos terrenos son difíciles; la geografía del lugar no es llana, si no más bien se asemeja a una pequeña selva. Si usara la camioneta podría entorpecer la misión. Camino durante dos horas buscando al cerdo. Sé que tiene que estar aquí. No sé porqué les creo a los campesinos, pero parecen convincentes. Lo relatos son sencillos: “vi un chancho”. No puede haber equivocación con eso, y mucho menos teniendo en cuenta que el animal está extinto. Paradójicamente ese mismo argumento aumenta la fantasía: de la misma forma en que el doctor Mainstrom explicaba lo de la sugestión ante cualquier síntoma, los vecinos del lugar pueden ver un perro y creerlo un chancho. El calor es fuerte y ahora que pienso en esto, insisto en preguntarme por qué el único sobreviviente de una plaga se encuentra tan cerca nuestro. Estas cosas suceden en otros países, generalmente muy lejanos, pero casi nunca la probabilidad de una cura está dejándose ver en los campos de la Provincia de Buenos Aires. Mi celular no tiene señal, pierdo contacto con el equipo, mi grabador funciona. Creo que ya son dos horas y media. ¡Veo al chancho!
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Es increíble... el único chancho del mundo enfrente mío. Está cerca de una piedra, tomando agua. Advierte que estoy aquí, sale corriendo. Lo persigo apenas...vuelve solo. Me mira detrás de un árbol. Se lo ve sano y ágil. Quiero sacar de la mochila el arma con anestesia. No sé porqué no la llevaba en la cintura. Aparentemente no hace falta apurarse, el cerdo está tranquilo, investigando con la mirada...parece mantener cierta precaución, como si entendiera lo que pasa...Me sigue mirando muy atento a cada movimiento. Admito que me da un poco de miedo estar con el último ejemplar. No sé si está infectado o no, pero está aquí. Saco el arma; con cierto nerviosismo cargo el dardo con una ampolla tranquilizante...
“Guarde eso” escucho. Me doy vuelta asustado y tiro la ampolla. Hay alguien más aquí.
- ¿Quién está ahí?- Grito, más por nervios que curiosidad.
- Guarde le digo, no hace falta eso-.
No creo lo que veo. Quedó callado unos cinco, seis segundos...podrían haber sido dos horas.
- Dejesé de esas cosas, ¿no ve que estoy aquí solo?-.
Podrá el lector creer que es mentira lo que escribo, la cinta que adjunto me dará algún crédito. Quien me dio esa orden fue el chancho. Pensé que el calor, sumado a la emoción del descubrimiento estaban haciéndome alucinar. No sería raro.
- ¿Para qué me quiere disparar?- Preguntó el cerdo con tono de paisano. No pude dejar de mirar al animal...la presión me bajó y sentí que iba a desmayarme.
“Contestemé. ¿Para qué me quiere disparar? ¡A usted le pregunto! ¿Ve a alguien más aquí?” Dijo, casi indignado con mi silencio.
- Disculpe, pero debo dispararle para llevármelo a hacer un estudio-. Contesté siguiendo el juego de la alucinación.
- ¿Un estudio?-. Dijo. – Usted está loco. ¿Para que me quiere llevar a estudiar?
- Porque usted es el último ejemplar de su especie...señor.
- ¿El último? ¿El último de qué?
- De su especie, señor. ¿Qué no sabe que no hay más cerdos?
- Yo soy un chancho señor, tengamé respeto que yo a usted no se lo falto.
Me di cuenta en ese momento de que no estaba alucinando nada. Ese chancho me estaba hablando a mí. No sólo era el último chancho, si no que hablaba, si es que yo no estaba volviéndome loco, tal como empecé a sospechar.
- ¿Por qué dice que no hay más chanchos, eh?-. Preguntó casi enojado.
- Porque una enfermedad muy rara los mató a todos...menos a usted.
- ¿ Y cómo sabe eso?
- Porque hace más de cien días que se han extinguido. No ha quedado ninguno en pie.
- O sea que soy el último chancho del mundo.
- Así es. El último chancho del mundo.
- Eso explica muchas cosas. Mi novia ha muerto, mis amigos han muerto. Los vi en la estancia. Tuve miedo, pensé que los estaban envenenando los patrones y me fui...¿Pero por qué han muerto entonces?
- Es lo que queremos averiguar, y usted nos va ayudar. Esta enfermedad se ha propagado a las vacas y no va a pasar mucho tiempo hasta llegar a los hombres.
Parece ilógico aún. Le estaba contestando a un chancho unas preguntas inexplicables. Más inexplicable todavía era que ese animal hablara. Evidentemente algo no andaba bien.
- Usted habla...
- Usted también-. Razonó en animal sin equivocarse.
- Los chanchos no hablan.
- Amigo, hay muchas cosas que usted no sabe. Me he pasado la vida entre peones, escuchándolos hablar, algo he aprendido.
- ¡Los animales no hablan!
- ¡Ja! Usted porque no ha visto al loro del patrón. Pájaro del diablo, puras malas palabras dice ese animal.
- ¡Los chanchos no hablan!-. Insistí, dándome cuenta de que esto era algo demasiado real.
- Pero yo sí. Si quiere dejamos de hablar y cada uno a los suyo.
Mis oídos empezaron a taparse, escuchaba la voz del chancho cada vez más lejana. Caí desmayado.
“Guarde eso” escucho. Me doy vuelta asustado y tiro la ampolla. Hay alguien más aquí.
- ¿Quién está ahí?- Grito, más por nervios que curiosidad.
- Guarde le digo, no hace falta eso-.
No creo lo que veo. Quedó callado unos cinco, seis segundos...podrían haber sido dos horas.
- Dejesé de esas cosas, ¿no ve que estoy aquí solo?-.
Podrá el lector creer que es mentira lo que escribo, la cinta que adjunto me dará algún crédito. Quien me dio esa orden fue el chancho. Pensé que el calor, sumado a la emoción del descubrimiento estaban haciéndome alucinar. No sería raro.
- ¿Para qué me quiere disparar?- Preguntó el cerdo con tono de paisano. No pude dejar de mirar al animal...la presión me bajó y sentí que iba a desmayarme.
“Contestemé. ¿Para qué me quiere disparar? ¡A usted le pregunto! ¿Ve a alguien más aquí?” Dijo, casi indignado con mi silencio.
- Disculpe, pero debo dispararle para llevármelo a hacer un estudio-. Contesté siguiendo el juego de la alucinación.
- ¿Un estudio?-. Dijo. – Usted está loco. ¿Para que me quiere llevar a estudiar?
- Porque usted es el último ejemplar de su especie...señor.
- ¿El último? ¿El último de qué?
- De su especie, señor. ¿Qué no sabe que no hay más cerdos?
- Yo soy un chancho señor, tengamé respeto que yo a usted no se lo falto.
Me di cuenta en ese momento de que no estaba alucinando nada. Ese chancho me estaba hablando a mí. No sólo era el último chancho, si no que hablaba, si es que yo no estaba volviéndome loco, tal como empecé a sospechar.
- ¿Por qué dice que no hay más chanchos, eh?-. Preguntó casi enojado.
- Porque una enfermedad muy rara los mató a todos...menos a usted.
- ¿ Y cómo sabe eso?
- Porque hace más de cien días que se han extinguido. No ha quedado ninguno en pie.
- O sea que soy el último chancho del mundo.
- Así es. El último chancho del mundo.
- Eso explica muchas cosas. Mi novia ha muerto, mis amigos han muerto. Los vi en la estancia. Tuve miedo, pensé que los estaban envenenando los patrones y me fui...¿Pero por qué han muerto entonces?
- Es lo que queremos averiguar, y usted nos va ayudar. Esta enfermedad se ha propagado a las vacas y no va a pasar mucho tiempo hasta llegar a los hombres.
Parece ilógico aún. Le estaba contestando a un chancho unas preguntas inexplicables. Más inexplicable todavía era que ese animal hablara. Evidentemente algo no andaba bien.
- Usted habla...
- Usted también-. Razonó en animal sin equivocarse.
- Los chanchos no hablan.
- Amigo, hay muchas cosas que usted no sabe. Me he pasado la vida entre peones, escuchándolos hablar, algo he aprendido.
- ¡Los animales no hablan!
- ¡Ja! Usted porque no ha visto al loro del patrón. Pájaro del diablo, puras malas palabras dice ese animal.
- ¡Los chanchos no hablan!-. Insistí, dándome cuenta de que esto era algo demasiado real.
- Pero yo sí. Si quiere dejamos de hablar y cada uno a los suyo.
Mis oídos empezaron a taparse, escuchaba la voz del chancho cada vez más lejana. Caí desmayado.
****
Desperté pensando, como cualquier desmayado que vuelve en sí, que había soñado todo eso. Abrí los ojos y tardé unos segundos en darme cuenta dónde estaba.
-Amigo, ¡vamos! ¿Está bien?-. Decía el cerdo al lado mío. Reaccioné con miedo. Intente alejarlo con un brazo mientras gritaba como podía. Me incorporé torpemente.
- ¡Dejame en paz! Vos no existís. ¡Estás loco! ¡Andate!
- Oiga, yo no le he hecho nada. Pensé que se había muerto.
- ¡Estoy muerto!
- Pero yo lo veo vivo.
Entendí que esto era inevitable. No sé aún como explicar lo sucedido. Ya no era una mentira ni una ilusión. El animal hablaba y lo hacía bastante bien. Otra vez tardé en reaccionar. Dijo algo increíble:
- Yo sé que los chanchos no hablamos. Yo sí. Sé también que usted debe estar muy sorprendido. Créame, no quise asustarlo. Jamás hablé con nadie, pero viendo que usted iba a dispararme y que no encuentro a otros de mi especie, era importante comunicarme con usted, por lo menos para intentar saber adónde están los demás. Necesito ir con los otros.
- No hay otros-. Le dije. – Es usted el último que queda, por lo menos así lo indica todo.
- ¿Pero por qué nos ha pasado esto?
- No lo sabemos, queremos averiguarlo, por eso vine a buscarlo.
- Yo no sé calcular el tiempo...hago lo que puedo. Tengo hambre y me siento muy solo.
- Déjenos ayudarlo.
- ¡Pero me van a matar! Ya sé cómo son estas cosas...
- ¡No! Si hay una cura a este mal, está en su organismo.
- ¡Por eso! Me van a abrir a la mitad como a un cordero.
- ¡No, no!
- ...Por otro lado...si soy el último, ¿qué sentido tiene? ¿Para qué vivir si ya no hay nadie?
- ¿Un chancho melancólico?
- ¡Oiga! No se burle...el universo es demasiado grande para un solo chancho.
Puede ser que yo haya perdido la cordura, pero aun así valía la pena: el cerdo tenía noción del universo. No solo estaba presenciando un milagro al escucharlo hablar, si no que razonaba.
- Podemos clonarlo. Con usted podemos volver a recuperar la especie.
- Sí, es cierto...pero tal vez no sea del todo ético
- ¡Un chancho que no sólo habla, si no que viene con dilemas éticos! ¡Por favor!
- Es usted un prejuicioso...se ve que es porteño. Tal vez la naturaleza ha decidido que es hora de ir dejando el lugar.
- ¿Por qué usted sabe esas cosas?
- Como dijo Unamuno: tal vez un cangrejo pueda resolver para sus adentros ecuaciones complejas- contestó y me dejó perplejo (si es que se puede estar más perplejo en una situación tan inverosímil como esta). – A lo que me refiero-, prosiguió – es que no sabemos nada. Ni el universo ni la naturaleza se equivocan. No dan margen al error. Yo mismo soy la prueba: hablo, entiendo lo que sucede...eso, mi querido amigo, es un error, y mi especie debe ser eliminada por eso. El desequilibrio es inadmisible, por eso tal vez éste sea el precio. Yo soy la falla, y el universo no admite tal cosa.
El argumento era irrefutable. Un chancho sabio. Me preguntó si había estado enamorado alguna vez. Le dije que sí, hace mucho, y entonces dijo:
- El amor está lleno de ausencias. Si usted ha amado, al igual que yo, lo sabrá bien entonces. Todo lo que hacemos es para acortar las distancias de esa ausencia, pero eso podría también ser paradójico en un modo poético. Si en el amor hay ausencia, llenar ese vacio puede arruinar el amor. No hay lugar para las paradojas. Que los chanchos se extingan pero haya uno vivo, es una paradoja. Peritamé no ser cómplice en el desequilibrio universal. Déjeme ayudar al exacto accionar del universo. Dejemos, por una vez, que las cosas sucedan.
Empecé a sentirme mal. El calor se hacía insoportable.
-Amigo, ¡vamos! ¿Está bien?-. Decía el cerdo al lado mío. Reaccioné con miedo. Intente alejarlo con un brazo mientras gritaba como podía. Me incorporé torpemente.
- ¡Dejame en paz! Vos no existís. ¡Estás loco! ¡Andate!
- Oiga, yo no le he hecho nada. Pensé que se había muerto.
- ¡Estoy muerto!
- Pero yo lo veo vivo.
Entendí que esto era inevitable. No sé aún como explicar lo sucedido. Ya no era una mentira ni una ilusión. El animal hablaba y lo hacía bastante bien. Otra vez tardé en reaccionar. Dijo algo increíble:
- Yo sé que los chanchos no hablamos. Yo sí. Sé también que usted debe estar muy sorprendido. Créame, no quise asustarlo. Jamás hablé con nadie, pero viendo que usted iba a dispararme y que no encuentro a otros de mi especie, era importante comunicarme con usted, por lo menos para intentar saber adónde están los demás. Necesito ir con los otros.
- No hay otros-. Le dije. – Es usted el último que queda, por lo menos así lo indica todo.
- ¿Pero por qué nos ha pasado esto?
- No lo sabemos, queremos averiguarlo, por eso vine a buscarlo.
- Yo no sé calcular el tiempo...hago lo que puedo. Tengo hambre y me siento muy solo.
- Déjenos ayudarlo.
- ¡Pero me van a matar! Ya sé cómo son estas cosas...
- ¡No! Si hay una cura a este mal, está en su organismo.
- ¡Por eso! Me van a abrir a la mitad como a un cordero.
- ¡No, no!
- ...Por otro lado...si soy el último, ¿qué sentido tiene? ¿Para qué vivir si ya no hay nadie?
- ¿Un chancho melancólico?
- ¡Oiga! No se burle...el universo es demasiado grande para un solo chancho.
Puede ser que yo haya perdido la cordura, pero aun así valía la pena: el cerdo tenía noción del universo. No solo estaba presenciando un milagro al escucharlo hablar, si no que razonaba.
- Podemos clonarlo. Con usted podemos volver a recuperar la especie.
- Sí, es cierto...pero tal vez no sea del todo ético
- ¡Un chancho que no sólo habla, si no que viene con dilemas éticos! ¡Por favor!
- Es usted un prejuicioso...se ve que es porteño. Tal vez la naturaleza ha decidido que es hora de ir dejando el lugar.
- ¿Por qué usted sabe esas cosas?
- Como dijo Unamuno: tal vez un cangrejo pueda resolver para sus adentros ecuaciones complejas- contestó y me dejó perplejo (si es que se puede estar más perplejo en una situación tan inverosímil como esta). – A lo que me refiero-, prosiguió – es que no sabemos nada. Ni el universo ni la naturaleza se equivocan. No dan margen al error. Yo mismo soy la prueba: hablo, entiendo lo que sucede...eso, mi querido amigo, es un error, y mi especie debe ser eliminada por eso. El desequilibrio es inadmisible, por eso tal vez éste sea el precio. Yo soy la falla, y el universo no admite tal cosa.
El argumento era irrefutable. Un chancho sabio. Me preguntó si había estado enamorado alguna vez. Le dije que sí, hace mucho, y entonces dijo:
- El amor está lleno de ausencias. Si usted ha amado, al igual que yo, lo sabrá bien entonces. Todo lo que hacemos es para acortar las distancias de esa ausencia, pero eso podría también ser paradójico en un modo poético. Si en el amor hay ausencia, llenar ese vacio puede arruinar el amor. No hay lugar para las paradojas. Que los chanchos se extingan pero haya uno vivo, es una paradoja. Peritamé no ser cómplice en el desequilibrio universal. Déjeme ayudar al exacto accionar del universo. Dejemos, por una vez, que las cosas sucedan.
Empecé a sentirme mal. El calor se hacía insoportable.
****
Desperté en mi camioneta. La doctora Sarponte y otro más del equipo venían conmigo. Yo iba atrás, con paños fríos. La fiebre era alta. Era de noche.
- No trates de hablar, ya vamos a llegar-. Dijo Sarponte.
- ¿Dónde estamos?
- Camino a Buenos Aires. Estabas inconsciente. Estás con mucha fiebre. Quedate tranquilo. Te deshidrataste.
- ¡El chancho! ¿Dónde está el chancho?
- No hay chancho. No se pudo hallar. Mientras te traíamos, los otros tres se quedaron buscando, pero no hay nada.
- ¡Yo lo vi! ¡Habla!
- Descansá, ya vamos a llegar.
Pasé un día y medio en una clínica. Lograron bajarme la temperatura pero no me sentía nada bien. Me dieron de alta y una orden de estricto reposo con unos medicamentos que considero inútiles.
En cuanto llegué a casa me puse a redactar este informe. Mis manos no responden bien, apenas puedo escribir.
Intenté descansar y desperté otra vez con fiebre.
Desgrabé la cinta y se escucha mal. Apenas algunos diálogos, como si hablara conmigo mismo.
Tal vez el chancho, el último del mundo, fue un delirio provocado por la fiebre. Puedo asociar esto con los seis pacientes con alucinaciones que describe el doctor Mainstrom.
Pero si no es una trampa de mi mente, si es verdad (que es lo que creo), me doy cuenta que tiene razón. Su mensaje fue claro: ¿qué sentido tiene salvarlos si estaremos solos?
El universo no admite errores ni paradojas. Creemos saber más de lo que sabemos. El chancho se autoproclamó como “la falla”. Yo no estoy seguro de eso.
Y tal vez tampoco esté seguro sobre el acortamiento de las distancias en al amor. Es necesario acortar esas distancias, aún cuando el amor sí esté lleno de ausencias. El problema es cuando, acercados los caminos, la ausencia es inevitable. Tal vez eso quiso decirme mi amigo, y eso tal vez signifique amar y no ser amado. Si estamos solos, entonces amaremos a un recuerdo, y los recuerdos, al igual que el universo, es fama, no aman a nadie. Es una reflexión innecesaria, lo sé, sólo que me inquieta el mensaje del chancho.
Por lo demás, mientras escribo esto, la fiebre y el dolor me vencen. Creo que es hora de asumir mi propia ausencia y entender que este que soy, ya no será más que un recuerdo. Es obvio que la plaga no ha tardado en mutar: como lo suponíamos el tiempo se ha acortado y ya ha a llegado a los hombres. La ausencia ha llegado, pero no el amor. Lo inevitable es un hecho; ilusión o no, el chancho tenía razón.
La plaga está aquí, y yo soy uno de los primeros de los últimos.
- No trates de hablar, ya vamos a llegar-. Dijo Sarponte.
- ¿Dónde estamos?
- Camino a Buenos Aires. Estabas inconsciente. Estás con mucha fiebre. Quedate tranquilo. Te deshidrataste.
- ¡El chancho! ¿Dónde está el chancho?
- No hay chancho. No se pudo hallar. Mientras te traíamos, los otros tres se quedaron buscando, pero no hay nada.
- ¡Yo lo vi! ¡Habla!
- Descansá, ya vamos a llegar.
Pasé un día y medio en una clínica. Lograron bajarme la temperatura pero no me sentía nada bien. Me dieron de alta y una orden de estricto reposo con unos medicamentos que considero inútiles.
En cuanto llegué a casa me puse a redactar este informe. Mis manos no responden bien, apenas puedo escribir.
Intenté descansar y desperté otra vez con fiebre.
Desgrabé la cinta y se escucha mal. Apenas algunos diálogos, como si hablara conmigo mismo.
Tal vez el chancho, el último del mundo, fue un delirio provocado por la fiebre. Puedo asociar esto con los seis pacientes con alucinaciones que describe el doctor Mainstrom.
Pero si no es una trampa de mi mente, si es verdad (que es lo que creo), me doy cuenta que tiene razón. Su mensaje fue claro: ¿qué sentido tiene salvarlos si estaremos solos?
El universo no admite errores ni paradojas. Creemos saber más de lo que sabemos. El chancho se autoproclamó como “la falla”. Yo no estoy seguro de eso.
Y tal vez tampoco esté seguro sobre el acortamiento de las distancias en al amor. Es necesario acortar esas distancias, aún cuando el amor sí esté lleno de ausencias. El problema es cuando, acercados los caminos, la ausencia es inevitable. Tal vez eso quiso decirme mi amigo, y eso tal vez signifique amar y no ser amado. Si estamos solos, entonces amaremos a un recuerdo, y los recuerdos, al igual que el universo, es fama, no aman a nadie. Es una reflexión innecesaria, lo sé, sólo que me inquieta el mensaje del chancho.
Por lo demás, mientras escribo esto, la fiebre y el dolor me vencen. Creo que es hora de asumir mi propia ausencia y entender que este que soy, ya no será más que un recuerdo. Es obvio que la plaga no ha tardado en mutar: como lo suponíamos el tiempo se ha acortado y ya ha a llegado a los hombres. La ausencia ha llegado, pero no el amor. Lo inevitable es un hecho; ilusión o no, el chancho tenía razón.
La plaga está aquí, y yo soy uno de los primeros de los últimos.
lunes, enero 14, 2008
CHERQUIS ENTREVISTA A V.M.
Nota del Editor: Un estudio de audiencia indica que dos de cada seis personas que llegan a N.S.N, lo hacen buscando datos de Valeria Mazza (juro que hay que gente que la busca escribiendo “Baleria”). Esto sucede porque en Goggle aparece la vieja entrevista que le hicimos a otra modelo con un nombre muy parecido en el primer año del blog. Si bien la llegada de estas personas ha bajado un poco y ahora las tendencias han cambiado, decidimos darle una alegría a todos los que buscan datos de esta afamada y prestigiosa modelo. Para eso, envié al principal kamikaze de este blog para que la entreviste de lo lindo, ya que yo no tengo tiempo, porque tengo que acompañar a mi novia a ver zapatos en Pinet y unas pilchas en Hendy. Los dejo con Cherquis y su curioso espíritu entrevistador (Cherquis está estrenando nuevo estilo de reportaje, dice que quiere ser como Truman Capote)
Es viernes. MD me encomendó una misión. Dice que no puede hacerlo él mismo porque está escribiendo un libro llamado “Crisis del peronismo, o el perpetuo resquebrajamiento de la utopía” Debo dirigirme hacia la zona norte. Hace calor...mucho calor. Me tomo el colectivo 60. Aquí es como un mundo de veinte asientos. Puedo ver a una señora que espera que algún caballero se pare...la señora se cae en una frenada fuerte. Esa frenada es una señal del furioso mundo que nos ataca y nos hace caer al suelo. Veo en esa señora que grita “será de Dios que no hay respeto por nada” a toda la humanidad que sufre y sufre...
Llego a la casa de Valeria Mazza. Es una casa grande. Ella está sentada en un sillón con anteojos negros y un pronunciado embarazo. Sonríe, es encantadora. Me recuerda a Audrie Hepburn en Desayuno en Tyffanie´s. Los niños corren por el inmenso living como buscando algo que no encontrarán nunca. La sonrisa de los niños nos recuerda el porqué de la eterna frustración: jamás recuperaremos la alegría vital. Valeria ofrece té. Acepto. Prendo el grabador y comenzamos a charlar.
Cherquis: Muchas gracias por dejarnos llegar hasta tu casa, Valeria.
Valeria: Gracias a vos por venir, me encanta estar en No Somos Nada. Siempre lo leo.
Ch: Muchas gracias en nombre de MD.
Valeria: ¿Te puedo hacer una pregunta?
Ch: Claro.
V.M: ¿Es verdad que MD no existe? ¿Qué en verdad son muchos bloggers que fingen una sola identidad?
Ch: No, para nada. MD es tan real como el año nuevo.
V.M: ¿Puede ser que lo haya visto en Punta del Este hace unos días?
Ch: Puede ser, pero de ser así, no se explicaría por qué no paga un sueldo digno.
V.M: ¡Hay qué plato Cherquis! También pensaba que vos no eras real. Pero te veo muy elegante y buen mozo.
Ch: Gracias.
V. M: ¿No tenés novia?
Ch: (Un tanto melancólico) No. La soledad es mi destino. Voy caminando solo y no tengo tiempo para detenerme y ser acompañado
V.M: Aaay qué amor. Si no estuviera casada le pediría a una amiga que me haga gancho con vos.
Ch: Quisiera preguntarte algo, ¿cómo hacés para tener la casa tan bien refrigerada?
V.M: Muchos aires acondicionados. Máxima potencia.
Ch: Eso lo explica todo. Sin embargo la pregunta cae de madura: ¿Sos conciente que estos aires son perjudiciales para el país? Estamos en plena crisis energética y esto ayuda a que el sistema esté al borde del colapso.
V.M: Es verdad lo que decís (piensa)...Deberíamos hacer las cosas de otra manera y una también debe ser ejemplo no solo para la sociedad, si no con los propios hijos. El cambio empieza por casa ¿no?
Ch: Efectivamente.
V.M: (Al mayordomo) Amador, por favor, apague uno de los aires, el que dice 4 grados.
Amador: (Con acento francés) Como usted diga, madame.
Ch: Veo que el muchacho es extranjero.
V.M: ¡Lo traje de París! Se llama Jean Jaques Amador Skywalker.
Ch: Valeria, teniendo en cuenta que sos una estrella internacional y representás al país en todo el planeta, ¿cuál es tu tango favorito?
V.M: ¡Ay! ¡Esa pregunta! Podría decir que La Cumparsita...sí, La Cumparista.
Ch: Si pudieras viajar en el tiempo, ¿a qué año irías?
V.M: Sin duda a 1824.
Ch: ¡Yo también!
V.M: ¡Cherquis! Somos almas gemelas.
Ch: Si fueras un director de cine, ¿cuál serías y por qué?
V.M: Sin dudarlo, Robert Zemechis para dirigir Volver al Futuro.
Ch: (Levemente enamorado, no olviden que el máximo ídolo de Cherquis es Michael Fox) Si fueras un pájaro, ¿cuál serías?
(Uno de los hijos se acerca a su madre y empieza a tironearle un brazo)
V.M: ¡No, no! Mamá está hablando con Cherquis. Vayan a jugar con Amador. ¡Amador! Por favor, juegue con los chicos.
Amador: (Levemente ofuscado y decepcionado) Oui madame...Niñitos, vengan con Amador... (Los chicos le saltan encima, lo patean, y le pegan mientras gritan de alegría) ...Aprovechen niñitos, golpeen a Amador...Jean Jaques Amador estudia, decía mamá. Jean Jaques Amador, los hoteles parisinos pagan muy bien pero eso en el fondo no es una carrera, decía mamá...Jean Jaques Amador, serías un gran neurocirujano, decía mamá. Debí escuchar a mamá...sacre blue.
Ch: Hoy la situación mundial es clave. Todos tenemos los ojos puestos en lo que sucede en el ámbito internacional, por eso quiero preguntarte algo que tiene en vilo a la prensa global, y si te incomoda la pregunta no estás obligada a contestarla, ¿qué opinás de la relación de Sarkozy con Carla Bruni?
V.M: ¡Ayer pensaba en eso! Me pareció raro que en No Somos Nada no se haya mencionado el tema, ya que Carla es bien del estilo de MD...¿O es verdad que le gustan las rubias solamente?
Ch: Eso es un mito que él mismo se ha encargado de propagar. Sus amigos suponemos que sí, pero la realidad también marca otra cosa...
V.M: ¡Qué personaje! Parece Rod Stewart con esos gustos. (Suena el teléfono celular de V.M) Disculpame un segundito. ¿Si? ¡Carla! ¿Cómo estás? ¡Estamos hablando de vos! Mirá lo que es la vida, estoy haciendo un reportaje con el divino de Cherquis y estamos hablando de vos...¿Qué?..sí, con Cherquis...sí, le digo, le digo. ¿Cómo está Nico?..Ay pobrecito, lo vas a matar a ese ritmo...Si Amador está bien, espléndido...¡Qué candidato te perdiste!, bueno, dale, nos vemos la semana que viene (corta). Te dejó un beso a vos Cherquis. ¿Sabés que ella estaba enamoradísima de Amador, pero recontra enamorada de Amador, y este no se dio cuenta a tiempo, y el día que se animó a decirle que él también la amaba, nosotros estábamos en Francia, él se había comprado un traje, un anillo para ella, y ese mismo día, antes de que Carla llegara a casa lo conoció a Sarkozy...¡Qué bárbaro! Si le hubiera dicho que la amaba un día antes se casaba con ella que es de primera linea...¡Mirá lo que te perdiste Amador!
Amador: (muy cabizbajo y triste) Merci, madame. Sans merci...Muchas gracias por este recuerdo que hace la vida de Amador más y más miserable (uno de los chicos le da un pelotazo en la cabeza).
Ch: Valeria, en nombre de todos en N.S.N, te agradecemos mucho esta intromisión en tu vida diaria, más aún sabiendo que estás de vacaciones con la familia.
V.M: ¡Sí! Pero para mí es un placer charlar contigo.
Ch: Muchas gracias.
V.M: Gracias a vos y besos a todos.
Llega el marido de V.M y lo invitan a Cherquis a cenar. A toda la familia le cae tan bien que lo invitan de vacaciones a Punta del Este y vive un apasionado pero platónico romance con una lindísima modelo de alta costura de 19 años, y Cherquis la deja por seguir su vocación de periodista con el argumento de "en este camino no hay espacio para dos, si me estrello, quiero que sea solo y no que salgas lastimada", rompiéndole el corazón a la chica. Amador intenta consolarla, pero a ella no le gustó mucho "el estilo francés" ni el traje de baño de una sola pieza, modelo 1935, que Amador usa inexplicablemente.
Es viernes. MD me encomendó una misión. Dice que no puede hacerlo él mismo porque está escribiendo un libro llamado “Crisis del peronismo, o el perpetuo resquebrajamiento de la utopía” Debo dirigirme hacia la zona norte. Hace calor...mucho calor. Me tomo el colectivo 60. Aquí es como un mundo de veinte asientos. Puedo ver a una señora que espera que algún caballero se pare...la señora se cae en una frenada fuerte. Esa frenada es una señal del furioso mundo que nos ataca y nos hace caer al suelo. Veo en esa señora que grita “será de Dios que no hay respeto por nada” a toda la humanidad que sufre y sufre...
Llego a la casa de Valeria Mazza. Es una casa grande. Ella está sentada en un sillón con anteojos negros y un pronunciado embarazo. Sonríe, es encantadora. Me recuerda a Audrie Hepburn en Desayuno en Tyffanie´s. Los niños corren por el inmenso living como buscando algo que no encontrarán nunca. La sonrisa de los niños nos recuerda el porqué de la eterna frustración: jamás recuperaremos la alegría vital. Valeria ofrece té. Acepto. Prendo el grabador y comenzamos a charlar.
Cherquis: Muchas gracias por dejarnos llegar hasta tu casa, Valeria.
Valeria: Gracias a vos por venir, me encanta estar en No Somos Nada. Siempre lo leo.
Ch: Muchas gracias en nombre de MD.
Valeria: ¿Te puedo hacer una pregunta?
Ch: Claro.
V.M: ¿Es verdad que MD no existe? ¿Qué en verdad son muchos bloggers que fingen una sola identidad?
Ch: No, para nada. MD es tan real como el año nuevo.
V.M: ¿Puede ser que lo haya visto en Punta del Este hace unos días?
Ch: Puede ser, pero de ser así, no se explicaría por qué no paga un sueldo digno.
V.M: ¡Hay qué plato Cherquis! También pensaba que vos no eras real. Pero te veo muy elegante y buen mozo.
Ch: Gracias.
V. M: ¿No tenés novia?
Ch: (Un tanto melancólico) No. La soledad es mi destino. Voy caminando solo y no tengo tiempo para detenerme y ser acompañado
V.M: Aaay qué amor. Si no estuviera casada le pediría a una amiga que me haga gancho con vos.
Ch: Quisiera preguntarte algo, ¿cómo hacés para tener la casa tan bien refrigerada?
V.M: Muchos aires acondicionados. Máxima potencia.
Ch: Eso lo explica todo. Sin embargo la pregunta cae de madura: ¿Sos conciente que estos aires son perjudiciales para el país? Estamos en plena crisis energética y esto ayuda a que el sistema esté al borde del colapso.
V.M: Es verdad lo que decís (piensa)...Deberíamos hacer las cosas de otra manera y una también debe ser ejemplo no solo para la sociedad, si no con los propios hijos. El cambio empieza por casa ¿no?
Ch: Efectivamente.
V.M: (Al mayordomo) Amador, por favor, apague uno de los aires, el que dice 4 grados.
Amador: (Con acento francés) Como usted diga, madame.
Ch: Veo que el muchacho es extranjero.
V.M: ¡Lo traje de París! Se llama Jean Jaques Amador Skywalker.
Ch: Valeria, teniendo en cuenta que sos una estrella internacional y representás al país en todo el planeta, ¿cuál es tu tango favorito?
V.M: ¡Ay! ¡Esa pregunta! Podría decir que La Cumparsita...sí, La Cumparista.
Ch: Si pudieras viajar en el tiempo, ¿a qué año irías?
V.M: Sin duda a 1824.
Ch: ¡Yo también!
V.M: ¡Cherquis! Somos almas gemelas.
Ch: Si fueras un director de cine, ¿cuál serías y por qué?
V.M: Sin dudarlo, Robert Zemechis para dirigir Volver al Futuro.
Ch: (Levemente enamorado, no olviden que el máximo ídolo de Cherquis es Michael Fox) Si fueras un pájaro, ¿cuál serías?
(Uno de los hijos se acerca a su madre y empieza a tironearle un brazo)
V.M: ¡No, no! Mamá está hablando con Cherquis. Vayan a jugar con Amador. ¡Amador! Por favor, juegue con los chicos.
Amador: (Levemente ofuscado y decepcionado) Oui madame...Niñitos, vengan con Amador... (Los chicos le saltan encima, lo patean, y le pegan mientras gritan de alegría) ...Aprovechen niñitos, golpeen a Amador...Jean Jaques Amador estudia, decía mamá. Jean Jaques Amador, los hoteles parisinos pagan muy bien pero eso en el fondo no es una carrera, decía mamá...Jean Jaques Amador, serías un gran neurocirujano, decía mamá. Debí escuchar a mamá...sacre blue.
Ch: Hoy la situación mundial es clave. Todos tenemos los ojos puestos en lo que sucede en el ámbito internacional, por eso quiero preguntarte algo que tiene en vilo a la prensa global, y si te incomoda la pregunta no estás obligada a contestarla, ¿qué opinás de la relación de Sarkozy con Carla Bruni?
V.M: ¡Ayer pensaba en eso! Me pareció raro que en No Somos Nada no se haya mencionado el tema, ya que Carla es bien del estilo de MD...¿O es verdad que le gustan las rubias solamente?
Ch: Eso es un mito que él mismo se ha encargado de propagar. Sus amigos suponemos que sí, pero la realidad también marca otra cosa...
V.M: ¡Qué personaje! Parece Rod Stewart con esos gustos. (Suena el teléfono celular de V.M) Disculpame un segundito. ¿Si? ¡Carla! ¿Cómo estás? ¡Estamos hablando de vos! Mirá lo que es la vida, estoy haciendo un reportaje con el divino de Cherquis y estamos hablando de vos...¿Qué?..sí, con Cherquis...sí, le digo, le digo. ¿Cómo está Nico?..Ay pobrecito, lo vas a matar a ese ritmo...Si Amador está bien, espléndido...¡Qué candidato te perdiste!, bueno, dale, nos vemos la semana que viene (corta). Te dejó un beso a vos Cherquis. ¿Sabés que ella estaba enamoradísima de Amador, pero recontra enamorada de Amador, y este no se dio cuenta a tiempo, y el día que se animó a decirle que él también la amaba, nosotros estábamos en Francia, él se había comprado un traje, un anillo para ella, y ese mismo día, antes de que Carla llegara a casa lo conoció a Sarkozy...¡Qué bárbaro! Si le hubiera dicho que la amaba un día antes se casaba con ella que es de primera linea...¡Mirá lo que te perdiste Amador!
Amador: (muy cabizbajo y triste) Merci, madame. Sans merci...Muchas gracias por este recuerdo que hace la vida de Amador más y más miserable (uno de los chicos le da un pelotazo en la cabeza).
Ch: Valeria, en nombre de todos en N.S.N, te agradecemos mucho esta intromisión en tu vida diaria, más aún sabiendo que estás de vacaciones con la familia.
V.M: ¡Sí! Pero para mí es un placer charlar contigo.
Ch: Muchas gracias.
V.M: Gracias a vos y besos a todos.
Llega el marido de V.M y lo invitan a Cherquis a cenar. A toda la familia le cae tan bien que lo invitan de vacaciones a Punta del Este y vive un apasionado pero platónico romance con una lindísima modelo de alta costura de 19 años, y Cherquis la deja por seguir su vocación de periodista con el argumento de "en este camino no hay espacio para dos, si me estrello, quiero que sea solo y no que salgas lastimada", rompiéndole el corazón a la chica. Amador intenta consolarla, pero a ella no le gustó mucho "el estilo francés" ni el traje de baño de una sola pieza, modelo 1935, que Amador usa inexplicablemente.
miércoles, enero 09, 2008
EL CUESTIONARIO
Hay una clase de mails que me gustan. Son esos que te mandan veinte preguntas contestadas por algun amigo y luego tenés que reenviarlo con tus propias respuestas. Por suerte el furor de los mails en cadena pasó un poco (sólo un poco, no hemos logrado erradicar este mal). El último mail en cadena interesante que recibí decía que Bill Gates regalaría dos dólares por cada persona que se le reenvié ese mensaje, y que estaba legalmente obligado ya que Microsoft no iba a querer que se lo demandara por una promesa falsa y que el total de gastos era para la empresa, supongamos, el costo de viáticos de un empleado (no recuerdo este último argumento pero era algo así) y todo esto era certificado por la prima de la persona que enviaba originalmente el mail, que era alguien de Chile y era abogada, como si eso significara algo.
El punto es que, eligiendo lo inevitable, antes que las cadenas de oración, prefiero contestar preguntas. Me parece divertido, así que aquí me invento un cuestionario que cualquiera puede copiar y pegar en su blog o enviarlo por mail (me ha dicho Fernanda que en un blog esto se llama “memes”), pero hago la salvedad: todas estas preguntas están formuladas, no sólo para ventilar mi vida privada, si no, para hacerme quedar perfectamente bien.
Nombre completo:
Marcelo D´Onofrio Monla.
Edad:
18 años, recién cumplidos.
Vamos...:
Bah...25.
Ocupación:
Falsificador. Descaradamente compositor de canciones y autor de textos bochornosos. ¡Ah! Ahora también actor.
¿Qué estás leyendo?:
Nada. En verdad últimamente leo transcripciones de exposiciones científicas, pero nunca las entiendo. Y no termino de leer La Política de Aristóteles porque siempre me distraigo, como hoy, que salí a perseguir un perro con un palo.
Tu color favorito:
Va variando según el año. Este año he vuelto al amarillo...pero podría ser el verde, el rojo, ayer fue un poco el blanco.
Una bebida:
Una Pepsi fría no tiene precio...bah, sí lo tiene. Un whisky también, y el que me gusta a mí es carísimo.
Lo primero que le mirás a una mujer:
Los ojos y si se puede, las manos. La boca, las gambas, etc. En verdad uno hace un plano general.
¿Creés en el amor a primera vista?:
Sí, pero más en el de segunda vista.
¿Sos superficial?:
Espantosamente superficial. Es el primer filtro. Primero veo si la mina está buena, después sigo pasando barreras.
¿Cómo seducís a una mujer?:
Hay una manera que es infalible: le tenés que gustar. A partir de ahí se puede hacer cualquier cosa. De todos modos yo no soy el indicado para esto, porque mi carrera de seductor tiene muy poco vuelo. Jamás paso ese primer filtro en una chica, así que tengo que trabajar mucho...demasiado diría yo.
¿Qué tipo de mujeres te gustan?:
Las que me dan bola son ideales. No soy lo que se dice un galán de cine. Aparte las mujeres lindas e inteligentes siempre están con otro, así que uno entra en una improbable lista de futuros conquistadores vanos, que aumenta sus posibilidades si despliega un par de trucos que lo resalten por sobre el novio de la mina; cosa que siempre me sale mal.
¿Te arrepentís de algún amor?
¡Jamás! Bah, han habido amores unilaterales, no correspondidos, que si bien no me arrepiento, preferiría ni recordarlos ya que han sido una pérdida de tiempo considerable. Los correspondidos en cambio han sido estupendos. Si uno ha tenido la suerte de ser querido por alguna mujer que ha elegido, un caballero nunca puede estar arrepentido de eso, si no más bien agradecido por haber sido considerado.
¿Pensás en algún amor?:
Todo el tiempo. Pero se modifica según pasan las horas. A las 15 pienso en A, a las 16 en B e indefectiblemente a las 17 en C, y así pasando por todo el abecedario. Se puede decir que pienso en una, en todas y en ninguna. Sería lo mismo: ningún recuerdo cambiará el transcurso de las cosas.
¿Una virtud tuya?:
Ninguna.
¿Un defecto?
Son demasiados. Sería muy vulgar describir todos, pero puedo decir que soy medio desconsiderado y bastante hiriente
¿Un momento matemático?:
Yo he sido uno de los peores alumnos de matemáticas, no sólo de mi colegio, si no del mundo; pero en los últimos tiempos me estoy acercando a las matemáticas entendiendo que es algo supremo. La vida se rige por teorías y leyes matemáticas. Una de las últimas cosas que me llamó la atención es “el número de oro” que me tiene muy entretenido intentando descifrar en qué consiste y también una explicación práctica geométrica del Teorema de Pitágoras, que lo vi explicado por Paenza.
¿Una teoría?:
La de relatividad. Dentro de esos cálculos y premisas, como en toda la ciencia, hay mucha poesía. Es en verdad bellísima. Hay mucho arte en decir que todo es relativo y sus respectivas explicaciones.
¿Una ley?
La de gravedad. Es implacable. De no ser un cuestionario, escribiría diez páginas sobre esto, porque como escribió uno que conozco una vez: un milagro es que yo tire un vaso y en vez de caerse al piso se vaya hacia el techo.
¿Un personaje histórico?:
Napoleón Bonaparte. Pero sería injusto no mencionar al General José de San Martín, uno de los mejores militares y estrategas del mundo. Hago una lista de estrategas en orden cronológico: Alejandro de Macedonia, Bonaparte y San Martín. Pero también como héroe, menciono a Manuel Belgrano, auténtico prócer, verdadero patriota. Se me hace inconcebible la Argentina sin San Martín y sin Belgrano.
¿Un autor?:
Hay un muchacho, Virgilio, que promete (Borges dixit).
¿Una mujer?:
La que recuerdo ahora
¿Una serie de tv?
Dr House. No había visto un programa tan bueno en años. Es prácticamente imposible que yo siga una serie, no tengo paciencia y me aburro, pero con House no, veo todos los capítulos.
¿Una película?
Ahora "Amadeus"y "Magnolia". "El Placard" también me gustó mucho.
¿Una obertura de una ópera?:
Esa es facilísima: la obertura de Las Bodas de Fígaro. Es la perfección hecha música. No hay error posible en esa pieza. Es la conjunción exacta de matemática, talento y sentimiento. Aunque digo sentimiento con cierto desdén y burla, ya que no creo en el sentimiento en el arte, eso es una justificación para disimular la incapacidad y la falta de talento. Es común escuchar malos músicos y cantantes diciendo “esto tiene pasión”. La pasión es lo último que se necesita en el arte. Primero está el estudio, el talento, el trabajo, la dedicación y luego el sentimiento, que nos motiva a componer algo. Las Bodas de Fígaro no podría haber sido compuesta con pasión. Hay allí precisión quirúrgica, y ningún médico opera con pasión, si no con mucho estudio y capacidad. Cito nuevamente a Borges “El trabajo del artista es transformar el sentimiento en álgebra Esa es la obligación. Si no lo hacemos nos sentimos muy desdichados” Por eso, ese movimiento de Mozart es el talento, la inspiración suprema y el sentimiento convertidos en una matemática exacta y perfecta. Recomiendo escuchar eso para entender la belleza de la música.
¿Sos buen amigo?
No. Pero tengo muy buenos amigos, generosos y buenas personas. Cada vez más y me siento muy gratificado por ello. Generalmente sostenemos acaloradas discusiones existenciales, literarias y científicas, para terminar hablando de minas, que es lo único por lo que uno estudia todos esos temas. Y tengo amigas muy, muy buenas que me cuidan como si fueran ángeles. Soy como Shubert: cuando termino alguna composición o un texto, se lo muestro primero a alguna amiga para su aprobación.
¿Este cuestionario es un miserable intento para quedar bien, fingirse inteligente y conquistar mujeres?
¡Por supuesto! Y hasta no descartaría también la espantosa idea de reconquistar mujeres, cosa que por supuesto no sucede jamás. Como tampoco se logra conquistar por primera vez diciendo giladas como en todo este cuestionario.
¿Una frase?
La vida es aquello que nos sucede mientras buscamos distraernos de las penas de amor.
¿Qué te gustaría que diga tu lápida?
Acá yace este que palmó y va a seguir así largo tiempo.
El punto es que, eligiendo lo inevitable, antes que las cadenas de oración, prefiero contestar preguntas. Me parece divertido, así que aquí me invento un cuestionario que cualquiera puede copiar y pegar en su blog o enviarlo por mail (me ha dicho Fernanda que en un blog esto se llama “memes”), pero hago la salvedad: todas estas preguntas están formuladas, no sólo para ventilar mi vida privada, si no, para hacerme quedar perfectamente bien.
Nombre completo:
Marcelo D´Onofrio Monla.
Edad:
18 años, recién cumplidos.
Vamos...:
Bah...25.
Ocupación:
Falsificador. Descaradamente compositor de canciones y autor de textos bochornosos. ¡Ah! Ahora también actor.
¿Qué estás leyendo?:
Nada. En verdad últimamente leo transcripciones de exposiciones científicas, pero nunca las entiendo. Y no termino de leer La Política de Aristóteles porque siempre me distraigo, como hoy, que salí a perseguir un perro con un palo.
Tu color favorito:
Va variando según el año. Este año he vuelto al amarillo...pero podría ser el verde, el rojo, ayer fue un poco el blanco.
Una bebida:
Una Pepsi fría no tiene precio...bah, sí lo tiene. Un whisky también, y el que me gusta a mí es carísimo.
Lo primero que le mirás a una mujer:
Los ojos y si se puede, las manos. La boca, las gambas, etc. En verdad uno hace un plano general.
¿Creés en el amor a primera vista?:
Sí, pero más en el de segunda vista.
¿Sos superficial?:
Espantosamente superficial. Es el primer filtro. Primero veo si la mina está buena, después sigo pasando barreras.
¿Cómo seducís a una mujer?:
Hay una manera que es infalible: le tenés que gustar. A partir de ahí se puede hacer cualquier cosa. De todos modos yo no soy el indicado para esto, porque mi carrera de seductor tiene muy poco vuelo. Jamás paso ese primer filtro en una chica, así que tengo que trabajar mucho...demasiado diría yo.
¿Qué tipo de mujeres te gustan?:
Las que me dan bola son ideales. No soy lo que se dice un galán de cine. Aparte las mujeres lindas e inteligentes siempre están con otro, así que uno entra en una improbable lista de futuros conquistadores vanos, que aumenta sus posibilidades si despliega un par de trucos que lo resalten por sobre el novio de la mina; cosa que siempre me sale mal.
¿Te arrepentís de algún amor?
¡Jamás! Bah, han habido amores unilaterales, no correspondidos, que si bien no me arrepiento, preferiría ni recordarlos ya que han sido una pérdida de tiempo considerable. Los correspondidos en cambio han sido estupendos. Si uno ha tenido la suerte de ser querido por alguna mujer que ha elegido, un caballero nunca puede estar arrepentido de eso, si no más bien agradecido por haber sido considerado.
¿Pensás en algún amor?:
Todo el tiempo. Pero se modifica según pasan las horas. A las 15 pienso en A, a las 16 en B e indefectiblemente a las 17 en C, y así pasando por todo el abecedario. Se puede decir que pienso en una, en todas y en ninguna. Sería lo mismo: ningún recuerdo cambiará el transcurso de las cosas.
¿Una virtud tuya?:
Ninguna.
¿Un defecto?
Son demasiados. Sería muy vulgar describir todos, pero puedo decir que soy medio desconsiderado y bastante hiriente
¿Un momento matemático?:
Yo he sido uno de los peores alumnos de matemáticas, no sólo de mi colegio, si no del mundo; pero en los últimos tiempos me estoy acercando a las matemáticas entendiendo que es algo supremo. La vida se rige por teorías y leyes matemáticas. Una de las últimas cosas que me llamó la atención es “el número de oro” que me tiene muy entretenido intentando descifrar en qué consiste y también una explicación práctica geométrica del Teorema de Pitágoras, que lo vi explicado por Paenza.
¿Una teoría?:
La de relatividad. Dentro de esos cálculos y premisas, como en toda la ciencia, hay mucha poesía. Es en verdad bellísima. Hay mucho arte en decir que todo es relativo y sus respectivas explicaciones.
¿Una ley?
La de gravedad. Es implacable. De no ser un cuestionario, escribiría diez páginas sobre esto, porque como escribió uno que conozco una vez: un milagro es que yo tire un vaso y en vez de caerse al piso se vaya hacia el techo.
¿Un personaje histórico?:
Napoleón Bonaparte. Pero sería injusto no mencionar al General José de San Martín, uno de los mejores militares y estrategas del mundo. Hago una lista de estrategas en orden cronológico: Alejandro de Macedonia, Bonaparte y San Martín. Pero también como héroe, menciono a Manuel Belgrano, auténtico prócer, verdadero patriota. Se me hace inconcebible la Argentina sin San Martín y sin Belgrano.
¿Un autor?:
Hay un muchacho, Virgilio, que promete (Borges dixit).
¿Una mujer?:
La que recuerdo ahora
¿Una serie de tv?
Dr House. No había visto un programa tan bueno en años. Es prácticamente imposible que yo siga una serie, no tengo paciencia y me aburro, pero con House no, veo todos los capítulos.
¿Una película?
Ahora "Amadeus"y "Magnolia". "El Placard" también me gustó mucho.
¿Una obertura de una ópera?:
Esa es facilísima: la obertura de Las Bodas de Fígaro. Es la perfección hecha música. No hay error posible en esa pieza. Es la conjunción exacta de matemática, talento y sentimiento. Aunque digo sentimiento con cierto desdén y burla, ya que no creo en el sentimiento en el arte, eso es una justificación para disimular la incapacidad y la falta de talento. Es común escuchar malos músicos y cantantes diciendo “esto tiene pasión”. La pasión es lo último que se necesita en el arte. Primero está el estudio, el talento, el trabajo, la dedicación y luego el sentimiento, que nos motiva a componer algo. Las Bodas de Fígaro no podría haber sido compuesta con pasión. Hay allí precisión quirúrgica, y ningún médico opera con pasión, si no con mucho estudio y capacidad. Cito nuevamente a Borges “El trabajo del artista es transformar el sentimiento en álgebra Esa es la obligación. Si no lo hacemos nos sentimos muy desdichados” Por eso, ese movimiento de Mozart es el talento, la inspiración suprema y el sentimiento convertidos en una matemática exacta y perfecta. Recomiendo escuchar eso para entender la belleza de la música.
¿Sos buen amigo?
No. Pero tengo muy buenos amigos, generosos y buenas personas. Cada vez más y me siento muy gratificado por ello. Generalmente sostenemos acaloradas discusiones existenciales, literarias y científicas, para terminar hablando de minas, que es lo único por lo que uno estudia todos esos temas. Y tengo amigas muy, muy buenas que me cuidan como si fueran ángeles. Soy como Shubert: cuando termino alguna composición o un texto, se lo muestro primero a alguna amiga para su aprobación.
¿Este cuestionario es un miserable intento para quedar bien, fingirse inteligente y conquistar mujeres?
¡Por supuesto! Y hasta no descartaría también la espantosa idea de reconquistar mujeres, cosa que por supuesto no sucede jamás. Como tampoco se logra conquistar por primera vez diciendo giladas como en todo este cuestionario.
¿Una frase?
La vida es aquello que nos sucede mientras buscamos distraernos de las penas de amor.
¿Qué te gustaría que diga tu lápida?
Acá yace este que palmó y va a seguir así largo tiempo.
domingo, enero 06, 2008
CARTA A SU AMOR Y A MI OLVIDO
Buenos Aires, sin fecha.
Bueno, respondo a tu carta, ya ves, con desgano.
Nuca sé que más decir. Noto que tus preguntas son las mismas que hace años. ¿Tantos años pasaron ya? Parece menos tiempo.
Me acuerdo de vos, los viernes. No sé porqué los viernes (tomá eso último como una mentira, puede ser un viernes o un lunes, lo mismo da).
Yo me fui, ya muchas veces, pero siempre que vuelvo encuentro muchas cartas tuyas. ¿Por qué?
Es verdad, durante el primer año que no estabas, te escribí seguido. Hasta te llamé por teléfono, ¿te acordás? Pero ahora, ¿qué puedo hacer yo? Creo que nada.
Entiendo que cada uno busca su destino...pero yo me siento cansado. Busco, busco, busco, y nunca nada.
Sí, ya sé que te busco a vos. Insisto, no hay nada que pueda hacer. Ya sé cómo son estas cosas.
No hay nada más ingrato que la muerte del amor. Todo lo demás es un recuerdo accesorio, infamias de un tiempo más o menos bueno que el futuro dibuja como algo extraordinariamente bello.
¿Por qué insistís en preguntarme qué es la vida?
Te cito: "Nunca nos podemos ver. No me prestás atención. ¿Vale tan poco nuestra experiencia juntos? ¿Entonces qué es la vida para vos? ¿Alejarse para siempre?"
Te devuelvo la pregunta: ¿Hay otra opción que alejarse para siempre? Y te respondo lo de la vida: no tengo idea. No sé nada de lo que me preguntás.
Me estoy acordando ahora (siempre me acuerdo), fumabas mucho y me preguntabas qué es la vida.
Mi vida es la suma de los días, de estos días que paso buscando distracciones para no acordarme que te busco sin ninguna posibilidad.
El olvido es un ejercicio diario. Soy feliz mientras te olvido. Y debo trabajar mucho para eso, no tengo tiempo para nada, y cuando me acuerdo, sobreviene la pena; porque bien sé que yo no tengo espacio en ese mundo tan raro que te has inventado. Pero así y todo, tan rara como tu mundo, aun así te extraño. Y te juro que cambiaría todo por un momento más...porque el momento es una media hora que se va.
Y te escribo esto y me maldigo, porque me doy cuenta que es imposible dejar de acordarse. Ahí tenés la respuesta a todo lo que querías saber. Te maldigo porque me doy cuenta que nunca tenés razón, pero igual la tenés. Mientras tu insistente cariño indiferente ejerza influencia sobre mí, cualquier cosa que digas es válida y dolorosa.
Estoy condenado a creer que vas a cruzar la puerta, que vas a hacer sonar el teléfono. Estoy condenado a creer que te voy a encontrar. ¡Estoy condenado a creer! Aún sabiendo que todo es imposible, creo. Y me vuelvo a acordar.
Por eso pienso que mi trabajo es tenerte presente, y mientras tanto pasan cosas.
La vida es aquello que nos sucede mientras buscamos distraernos de las penas de amor.
Me hacés dar cuenta, desde mi frustración, que encuentro una respuesta a tu insoportable pregunta.
Ya quisiera ser yo aquel que fui, para enamorarte. Aún sabiendo que nos iremos a diferentes lugares, por una sola vez volvería a esa media hora que se pasa rapidísimo.
Yo no sé del tiempo, yo no sé de nada. Pero mientras tanto te escribo para olvidarte, y no hago más que recordar.
Y así se pasa la próxima media hora. Soy feliz mientras me olvido, pero aún más, cuando recuerdo.
Bueno, respondo a tu carta, ya ves, con desgano.
Nuca sé que más decir. Noto que tus preguntas son las mismas que hace años. ¿Tantos años pasaron ya? Parece menos tiempo.
Me acuerdo de vos, los viernes. No sé porqué los viernes (tomá eso último como una mentira, puede ser un viernes o un lunes, lo mismo da).
Yo me fui, ya muchas veces, pero siempre que vuelvo encuentro muchas cartas tuyas. ¿Por qué?
Es verdad, durante el primer año que no estabas, te escribí seguido. Hasta te llamé por teléfono, ¿te acordás? Pero ahora, ¿qué puedo hacer yo? Creo que nada.
Entiendo que cada uno busca su destino...pero yo me siento cansado. Busco, busco, busco, y nunca nada.
Sí, ya sé que te busco a vos. Insisto, no hay nada que pueda hacer. Ya sé cómo son estas cosas.
No hay nada más ingrato que la muerte del amor. Todo lo demás es un recuerdo accesorio, infamias de un tiempo más o menos bueno que el futuro dibuja como algo extraordinariamente bello.
¿Por qué insistís en preguntarme qué es la vida?
Te cito: "Nunca nos podemos ver. No me prestás atención. ¿Vale tan poco nuestra experiencia juntos? ¿Entonces qué es la vida para vos? ¿Alejarse para siempre?"
Te devuelvo la pregunta: ¿Hay otra opción que alejarse para siempre? Y te respondo lo de la vida: no tengo idea. No sé nada de lo que me preguntás.
Me estoy acordando ahora (siempre me acuerdo), fumabas mucho y me preguntabas qué es la vida.
Mi vida es la suma de los días, de estos días que paso buscando distracciones para no acordarme que te busco sin ninguna posibilidad.
El olvido es un ejercicio diario. Soy feliz mientras te olvido. Y debo trabajar mucho para eso, no tengo tiempo para nada, y cuando me acuerdo, sobreviene la pena; porque bien sé que yo no tengo espacio en ese mundo tan raro que te has inventado. Pero así y todo, tan rara como tu mundo, aun así te extraño. Y te juro que cambiaría todo por un momento más...porque el momento es una media hora que se va.
Y te escribo esto y me maldigo, porque me doy cuenta que es imposible dejar de acordarse. Ahí tenés la respuesta a todo lo que querías saber. Te maldigo porque me doy cuenta que nunca tenés razón, pero igual la tenés. Mientras tu insistente cariño indiferente ejerza influencia sobre mí, cualquier cosa que digas es válida y dolorosa.
Estoy condenado a creer que vas a cruzar la puerta, que vas a hacer sonar el teléfono. Estoy condenado a creer que te voy a encontrar. ¡Estoy condenado a creer! Aún sabiendo que todo es imposible, creo. Y me vuelvo a acordar.
Por eso pienso que mi trabajo es tenerte presente, y mientras tanto pasan cosas.
La vida es aquello que nos sucede mientras buscamos distraernos de las penas de amor.
Me hacés dar cuenta, desde mi frustración, que encuentro una respuesta a tu insoportable pregunta.
Ya quisiera ser yo aquel que fui, para enamorarte. Aún sabiendo que nos iremos a diferentes lugares, por una sola vez volvería a esa media hora que se pasa rapidísimo.
Yo no sé del tiempo, yo no sé de nada. Pero mientras tanto te escribo para olvidarte, y no hago más que recordar.
Y así se pasa la próxima media hora. Soy feliz mientras me olvido, pero aún más, cuando recuerdo.
viernes, enero 04, 2008
ECONOMISTA NEOLIBERAL ANALIZA EL PRIMER SEMESTRE DEL AÑO
Damos la bienvenida a N.S.N al señor Peter Trólox, doctor en economía y futurólogo. Recién llegado de Miami, el prestigioso gurú de cabecera de las principales consultoras del mundo, el doctor Trólox, ha accedido muy amablemente a hacer un pronóstico económico del 2008 y se aventura a dilucidar algunas cuestiones anexas.
Aquí publicamos la primera parte de las predicciones del doctor Trólox, que comprende hasta junio.
Enero: Veo enero como un mes caluroso. Es sabido que el calor provoca en el ser humano mucho calor y esto, de forma casi retórica, logra que un ser humano promedio, o sea, un ser humano persona...un hombre humano ¿no? se compre un aire acondicionado. ¿Qué sucede entonces? Es fácil. Como primer punto, uno pone el aire acondicionado, supóngase primero en 20 grados, lo va bajando a 19, 18, 17...inclusive hoy hay algunos que ya vienen con una programación que usted lo pone y va bajando solo. Antes era manual, usted iba del 20 al 17 moviendo una perilla, como los viejos televisores que les bajaba y subía el volumen con una perilla. Como consecuencia, directa, digamos, gasta más energía, por ende sube la boleta de la luz. ¿Qué significa eso? Que habrá un aumento de la inflación de un 96,4% en dos días. La crisis energética por otro lado influye y dice “voy a reventar”. En el amor los amantes de acuario se llevan una sorpresa: encuentran plata en el colectivo 60.
Febrero: Es un mes difícil, porque la recarga del turismo en la costa hace un efecto medio tremendo que hace lo siguiente: setecientos turistas se meten al mar, al grito de “Mar del Plata, Mar del Plata”, saltan todos juntos y hacen una ola gigante que causa un mini tsunami que agarra hasta el casino y el Hotel Hermitage, hasta bien entrada la rambla. Esto provoca un efecto rebote en la bolsa, haciendo caer el merval en un 78,4 %. Es evidente que esto nos trae una suba en los insumos que, redondeando, llega al 45...45,3 %. El signo de piscis se ve beneficiado por este efecto marplatense y, conjuntamente con un choque de estrellas, se enamoran al unísono de la primer persona que pasa por la calle, que es la mejor manera de enamorarse...si no la única. No olvidemos que este febrero, por única vez en cien años, tiene 30 días.
Marzo: ¿Qué decir de marzo que no se haya dicho ya? Yo veo clarísimo, y los colegas economistas piensan como yo, que sucede algo que venimos suponiendo hace mucho: “el efecto cambiazo”. Venezuela, haciendo una canallada al querido pueblo norteamericano, envía una tonelada de barriles de crudo que venden, aprovechando la suba del barril de crudo a 700 dólares cada uno. El mismísimo presidente Bush abre los barriles y ¿qué encuentra? Una tonelada de jamón crudo, lo que provoca en el presidente Bush lo que llamamos en economía un “colapso emocional duradero caritis angustiante seguido de muerte” y el presidente muere. Esto hace que Wall Street cierre la jornada en –39 puntos, pero remontan y salvan el día, porque el mismísimo Chávez vende unos sandwiches de jamón crudo que son un éxito. Los amigos de aries encuentran pareja en una salida al Circo Thiani y esa misma tarde encuentra un cheque sin endosar. No lo endose, no tiene fondos.
Abril: Abril es un mes ambiguo. Por un lado significa progreso, pero por otro sucede lo que nosotros llamamos un “endermatamiento sideral con rauleces fioritinas”, un término más bien clásico en el marketing también. ¿Qué significa esto? Que los precios se van a los caños. ¿Por qué? Porque abril tiene muchos feriados y esto provoca un efecto rebote del trabajo. La gente se desgana y no trabaja bien del todo. Esto lleva al “riesgo país” a una suba de 512 puntos, poniéndolo en boca de muchos que nos interesa el "riesgo país" y la calidad de vida, no como los progresistas políticamente correctos que sólo se preocupan por los derechos humanos, y dicho sea de paso, de unos pocos.
A no desesperar amigo de tauro: la vida le sonríe una vez más, como a todos los taurinos que tengan en el bolsillo un billete de dos pesos. Porque si un o una taurina se compra un telekino, se gana diez mil pesos. Si va a jugar a la lotería común, juegue al 7, 11, 24, 32, 04, 08.
Mayo: Mayo se enrarece porque el gobierno, débil, autoritario y sin visión del mercado extranjero, toma una decisión un tanto polémica, por no decir bochornosa: sube las retenciones en las exportaciones de carne de chancho. Solo en los chanchos. Esto provoca una indignación en el criador porcino y en una protesta hacen una suelta de chanchos que han absorbido previamente esa indignación y estos simpáticos animalitos, enfurecidos por la situación económica y la política de retenciones, destrozan la ciudad, entran al congreso y hasta se comen a seis diputados. Esto genera una desconfianza en las inversiones extranjeras y hace que la bolsa cierre con un número negativo, par a par con el Dow Jones. Esto es un clásico movimiento económico que se denomina “efecto chancho” que nosotros deberíamos evitar y para evitarlo no tenemos más que ver a los países del primer mundo, como Suecia, Suiza, Holanda y Estados Unidos que han sabido manejar el efecto chancho diestramente. Pero es como yo digo: estamos como queremos, en vez de ser como los países de verdad, seguimos en la ilusión de querer ser Argentina. Por favor amigos, es como dice Macri: si en los mejores países esto no pasa. Los amigos de géminis se ven beneficiados por este sacudón internacional y en un golpe de suerte se encuentran un maletín con 12.000 dólares. No lo invierta en chanchos.
Junio: Este mes es difícil porque es evidente que la mitad del año todo lo complica. ¿Qué quiere decir esto? Que el año se parte a la mitad. Porque el año tiene 12 meses y junio es el mes 6. Esto en el mercado se llama “particionamineto infraestructural del partoma infrantosco imparturetresxcajetavrlfu” Yo soy doctor en economía y de esto sé. No cualquiera es doctor. Hoy creen que se es doctor estudiando medicina y que eso es una carrera en serio. ¡No querido! No hace falta estudiar 6 años enfermedades para ser doctor. Esto sí es serio: la economía. Si usted estudia seis años números o leyes puede ser doctor también. Yo era licenciado y no quise hacer el doctorado y me dije: ¿qué diferencia hay? ¡Ninguna! Así que en mi tarjeta directamente puse directamente doctor. Por que entre nosotros, los economistas, y los abogados...¿qué diferencia hay con un médico? ¿Se creen que la medicina es una carrera en serio? ¡Por favor! Los amigos de cáncer se compran un terreno y tratando de sembrar tomates encuentran un cofre con veintiséis monedas de oro.
Si usted desea comunicarse con el doctor Peter Trólox, como lo hacen 33 consultoras internacionales de primer nivel, escriba a P.O Box 2020, Charqueens, Miami. U.S.A; y en Argentina, Rotonda 12, pabellón 33, Sierra Chica.
Aquí publicamos la primera parte de las predicciones del doctor Trólox, que comprende hasta junio.
Enero: Veo enero como un mes caluroso. Es sabido que el calor provoca en el ser humano mucho calor y esto, de forma casi retórica, logra que un ser humano promedio, o sea, un ser humano persona...un hombre humano ¿no? se compre un aire acondicionado. ¿Qué sucede entonces? Es fácil. Como primer punto, uno pone el aire acondicionado, supóngase primero en 20 grados, lo va bajando a 19, 18, 17...inclusive hoy hay algunos que ya vienen con una programación que usted lo pone y va bajando solo. Antes era manual, usted iba del 20 al 17 moviendo una perilla, como los viejos televisores que les bajaba y subía el volumen con una perilla. Como consecuencia, directa, digamos, gasta más energía, por ende sube la boleta de la luz. ¿Qué significa eso? Que habrá un aumento de la inflación de un 96,4% en dos días. La crisis energética por otro lado influye y dice “voy a reventar”. En el amor los amantes de acuario se llevan una sorpresa: encuentran plata en el colectivo 60.
Febrero: Es un mes difícil, porque la recarga del turismo en la costa hace un efecto medio tremendo que hace lo siguiente: setecientos turistas se meten al mar, al grito de “Mar del Plata, Mar del Plata”, saltan todos juntos y hacen una ola gigante que causa un mini tsunami que agarra hasta el casino y el Hotel Hermitage, hasta bien entrada la rambla. Esto provoca un efecto rebote en la bolsa, haciendo caer el merval en un 78,4 %. Es evidente que esto nos trae una suba en los insumos que, redondeando, llega al 45...45,3 %. El signo de piscis se ve beneficiado por este efecto marplatense y, conjuntamente con un choque de estrellas, se enamoran al unísono de la primer persona que pasa por la calle, que es la mejor manera de enamorarse...si no la única. No olvidemos que este febrero, por única vez en cien años, tiene 30 días.
Marzo: ¿Qué decir de marzo que no se haya dicho ya? Yo veo clarísimo, y los colegas economistas piensan como yo, que sucede algo que venimos suponiendo hace mucho: “el efecto cambiazo”. Venezuela, haciendo una canallada al querido pueblo norteamericano, envía una tonelada de barriles de crudo que venden, aprovechando la suba del barril de crudo a 700 dólares cada uno. El mismísimo presidente Bush abre los barriles y ¿qué encuentra? Una tonelada de jamón crudo, lo que provoca en el presidente Bush lo que llamamos en economía un “colapso emocional duradero caritis angustiante seguido de muerte” y el presidente muere. Esto hace que Wall Street cierre la jornada en –39 puntos, pero remontan y salvan el día, porque el mismísimo Chávez vende unos sandwiches de jamón crudo que son un éxito. Los amigos de aries encuentran pareja en una salida al Circo Thiani y esa misma tarde encuentra un cheque sin endosar. No lo endose, no tiene fondos.
Abril: Abril es un mes ambiguo. Por un lado significa progreso, pero por otro sucede lo que nosotros llamamos un “endermatamiento sideral con rauleces fioritinas”, un término más bien clásico en el marketing también. ¿Qué significa esto? Que los precios se van a los caños. ¿Por qué? Porque abril tiene muchos feriados y esto provoca un efecto rebote del trabajo. La gente se desgana y no trabaja bien del todo. Esto lleva al “riesgo país” a una suba de 512 puntos, poniéndolo en boca de muchos que nos interesa el "riesgo país" y la calidad de vida, no como los progresistas políticamente correctos que sólo se preocupan por los derechos humanos, y dicho sea de paso, de unos pocos.
A no desesperar amigo de tauro: la vida le sonríe una vez más, como a todos los taurinos que tengan en el bolsillo un billete de dos pesos. Porque si un o una taurina se compra un telekino, se gana diez mil pesos. Si va a jugar a la lotería común, juegue al 7, 11, 24, 32, 04, 08.
Mayo: Mayo se enrarece porque el gobierno, débil, autoritario y sin visión del mercado extranjero, toma una decisión un tanto polémica, por no decir bochornosa: sube las retenciones en las exportaciones de carne de chancho. Solo en los chanchos. Esto provoca una indignación en el criador porcino y en una protesta hacen una suelta de chanchos que han absorbido previamente esa indignación y estos simpáticos animalitos, enfurecidos por la situación económica y la política de retenciones, destrozan la ciudad, entran al congreso y hasta se comen a seis diputados. Esto genera una desconfianza en las inversiones extranjeras y hace que la bolsa cierre con un número negativo, par a par con el Dow Jones. Esto es un clásico movimiento económico que se denomina “efecto chancho” que nosotros deberíamos evitar y para evitarlo no tenemos más que ver a los países del primer mundo, como Suecia, Suiza, Holanda y Estados Unidos que han sabido manejar el efecto chancho diestramente. Pero es como yo digo: estamos como queremos, en vez de ser como los países de verdad, seguimos en la ilusión de querer ser Argentina. Por favor amigos, es como dice Macri: si en los mejores países esto no pasa. Los amigos de géminis se ven beneficiados por este sacudón internacional y en un golpe de suerte se encuentran un maletín con 12.000 dólares. No lo invierta en chanchos.
Junio: Este mes es difícil porque es evidente que la mitad del año todo lo complica. ¿Qué quiere decir esto? Que el año se parte a la mitad. Porque el año tiene 12 meses y junio es el mes 6. Esto en el mercado se llama “particionamineto infraestructural del partoma infrantosco imparturetresxcajetavrlfu” Yo soy doctor en economía y de esto sé. No cualquiera es doctor. Hoy creen que se es doctor estudiando medicina y que eso es una carrera en serio. ¡No querido! No hace falta estudiar 6 años enfermedades para ser doctor. Esto sí es serio: la economía. Si usted estudia seis años números o leyes puede ser doctor también. Yo era licenciado y no quise hacer el doctorado y me dije: ¿qué diferencia hay? ¡Ninguna! Así que en mi tarjeta directamente puse directamente doctor. Por que entre nosotros, los economistas, y los abogados...¿qué diferencia hay con un médico? ¿Se creen que la medicina es una carrera en serio? ¡Por favor! Los amigos de cáncer se compran un terreno y tratando de sembrar tomates encuentran un cofre con veintiséis monedas de oro.
Si usted desea comunicarse con el doctor Peter Trólox, como lo hacen 33 consultoras internacionales de primer nivel, escriba a P.O Box 2020, Charqueens, Miami. U.S.A; y en Argentina, Rotonda 12, pabellón 33, Sierra Chica.
jueves, enero 03, 2008
2008 (ODISEA DEL TECLADO)
Extraña forma de empezar el 2008 (con una referencia al pasado, pero que vaticina el futuro)
Breve reseña:
En el año 2004 pisé por última vez un escenario. Hice dos conciertos solistas en Acatraz. El primero fue un éxito. El segundo lo hice obligado por contrato, pero yo no quería hacerlo. Hubo en mes de diferencia entre un recital y otro y el desgano se notó. Me hubiera gustado hacer algo más chico, pero fue imposible. El caos se notó y el show terminó con teclado revoleado sin piedad para darle un fin acorde a lo que estaba pasando.
Después de eso pasé por un extraño desánimo, un retiro (in)voluntario muy extraño. No quise tocar más. El año pasado Sol Abierto fue el reencuentro con el entusiasmo de volver a componer canciones y grabar. No sentía esa emoción hace mucho.
Por motivos que no vienen al caso, Sol Abierto no tocará ni editará nada hasta pasado el 2009, por ende, y con una energía que vengo acumulando este año (como saben mis allegados) vuelvo al ruedo con conciertos (acústicos y eléctricos) y con disco. A mitad de año tal vez llegue una linda noticia musical que estamos tramitando.
Estoy imparable. Con los dedos afilados y la mente ágil. Muy pronto estaré presentándome en diferentes lugares (ultimamos detalles), con invitados de lujo y espero que estén todos ahí (serán avisados debídamente)
Los dejo con el afiche de promoción de mi último recital (como verán adelanté varios años la parodia rockera tan en voga de la mano de Pomelo), y con la placa roja, enviada gentilmente por mi amigo Lucho hace unos minutos.
Ojalá empecemos bien este 2008, eso les deseo a todos ustedes. Insisto: lo mejor está por venir.
(No dejen de escuhar los demos en www.myspace.com/marcedonofrio)

Breve reseña:
En el año 2004 pisé por última vez un escenario. Hice dos conciertos solistas en Acatraz. El primero fue un éxito. El segundo lo hice obligado por contrato, pero yo no quería hacerlo. Hubo en mes de diferencia entre un recital y otro y el desgano se notó. Me hubiera gustado hacer algo más chico, pero fue imposible. El caos se notó y el show terminó con teclado revoleado sin piedad para darle un fin acorde a lo que estaba pasando.
Después de eso pasé por un extraño desánimo, un retiro (in)voluntario muy extraño. No quise tocar más. El año pasado Sol Abierto fue el reencuentro con el entusiasmo de volver a componer canciones y grabar. No sentía esa emoción hace mucho.
Por motivos que no vienen al caso, Sol Abierto no tocará ni editará nada hasta pasado el 2009, por ende, y con una energía que vengo acumulando este año (como saben mis allegados) vuelvo al ruedo con conciertos (acústicos y eléctricos) y con disco. A mitad de año tal vez llegue una linda noticia musical que estamos tramitando.
Estoy imparable. Con los dedos afilados y la mente ágil. Muy pronto estaré presentándome en diferentes lugares (ultimamos detalles), con invitados de lujo y espero que estén todos ahí (serán avisados debídamente)
Los dejo con el afiche de promoción de mi último recital (como verán adelanté varios años la parodia rockera tan en voga de la mano de Pomelo), y con la placa roja, enviada gentilmente por mi amigo Lucho hace unos minutos.
Ojalá empecemos bien este 2008, eso les deseo a todos ustedes. Insisto: lo mejor está por venir.
(No dejen de escuhar los demos en www.myspace.com/marcedonofrio)

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